La costa española hace tiempo que se ha consolidado como un lugar de destino y deseo para turistas de dentro y fuera del país. En el lado bonito de esta historia, el trasiego de visitantes sostiene una potente industria turística que da alas a la economía nacional, pero la cara b reside en el impacto que ese éxito tiene en el mercado de la vivienda. Los precios para comprar o alquilar casa en municipios cercanos a la playa se han duplicado y triplicado en algunas zonas, alcanzando niveles de producto de lujo y convirtiendo el acceso a la vivienda en una actividad sólo apta para unos pocos.
Marbella y Baleares se cuelan una y otra vez en todos los ránking que tienen que ver con éxito turístico y viviendas caras. No parece casualidad
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La costa española hace tiempo que se ha consolidado como un lugar de destino y deseo para turistas de dentro y fuera del país. En el lado bonito de esta historia, el trasiego de visitantes sostiene una potente industria turística que da alas a la economía nacional, pero la cara b reside en el impacto que ese éxito tiene en el mercado de la vivienda. Los precios para comprar o alquilar casa en municipios cercanos a la playa se han duplicado y triplicado en algunas zonas, alcanzando niveles de producto de lujo y convirtiendo el acceso a la vivienda en una actividad sólo apta para unos pocos.
El Covid-19 marcó un antes y un después. Si bien el litoral siempre fue atractivo para los inversores en ladrillo, la pandemia relanzó el interés por destinos cercanos al mar. En Baleares o Alicante, algunas ciudades multiplican desde entonces su precio por dos o por tres. Es el caso de Santa Eulalia del Río, en el archipiélago, donde el metro cuadrado de una vivienda de segunda mano se paga a 8.491 euros, el precio más caro en el mes de junio en todo el país. El coste casi duplica los 4.416 euros que se pagaban en junio de 2021, un 91% más según los registros del portal inmobiliario Fotocasa.
En El Verger, Alicante, el valor se triplica desde los 1.016 euros por metro cuadrado que costaba una vivienda de segunda mano en 2021 hasta los 4.118 euros del pasado mes de junio. Traducido de otra manera: una casa de 80 metros cuadrados costaría ahora 329.415 euros. En Santa Eulalia del Río se está pidiendo de media 679.302 euros por una residencia de esa tipología, frente a los 353.298 euros que se ofertaban de media en junio de 2021.
«La vivienda en la costa española ha dejado de ser un destino vacacional para convertirse en uno de los mercados con mayor presión de precios del país. En apenas cinco años encontramos municipios donde el valor de la vivienda se ha triplicado como consecuencia de una combinación de factores: una oferta cada vez más escasa, el fuerte atractivo internacional de estos destinos y una demanda creciente impulsada tanto por quienes buscan una vivienda habitual como por compradores de segunda residencia e inversores. Este gran desequilibrio entre oferta y demanda ha disparado los precios hasta niveles propios de las zonas más exclusivas de las grandes capitales, ampliando la brecha de accesibilidad y dificultando cada vez más el acceso a la vivienda para la población local», explica María Matos, directora de Estudios y Portavoz de Fotocasa.
Si la media del precio de la vivienda en costa se sitúa en 3.133 euros por metro cuadrado, hay hasta 47 ciudades que lo superan en todo el país. Además de Santa Eulalia del Río o El Verger, destacan los casos de Sant Antoni de Portmany, con 8.284 euros por metro cuadrado, Ibiza (7.441 euros), Calviá (7.340 euros), San Sebastián (7.158 euros), Marbella (5.767 euros), Barcelona (5.368 euros) o Palma (5.275 euros).
Marbella y Baleares se cuelan una y otra vez en todos los ránking que tienen que ver con éxito turístico y viviendas caras. No parece casualidad. El interés de ambas localizaciones para los turistas y compradores, especialmente para los extranjeros, no ha dejado de crecer en los últimos años. Ambos lugares se cuelan, junto con Madrid, entre los territorios europeos preferidos para los compradores internacionales, según el informe European Residential Signals de la consultora Knight Frank. «Marbella continúa siendo uno de los principales destinos europeos para compradores internacionales interesados en vivienda de alta gama y propiedades vinculadas al estilo de vida», recoge el estudio. Knight Frank identifica además el auge de compradores procedentes de Reino Unido y EEUU, que cada vez suponen una proporción mayor de la demanda residencial prime en España: los compradores británicos han reforzado su actividad en Madrid e Ibiza, al tiempo que mantienen un interés sostenido por mercados vinculados al estilo de vida como Marbella y el conjunto de Baleares; por su parte, los compradores estadounidenses han ganado peso en Ibiza.
Pero el encarecimiento de la vivienda en las playas nacionales no alcanza solo al mercado de la compraventa; quienes veranean este año en las costas españolas se enfrentan a unos precios un 6,5% más caros que el verano pasado. El precio medio para arrendar una vivienda vacacional en las zonas principales alcanza los 1.353 euros por semana, frente a los 1.270 euros semanales de 2025, de acuerdo con el Informe 2026 Alquiler en Costa en España de Grupo Tecnitasa. «Este incremento supone que los españoles tendrán que destinar 83 euros más a la semana para alquilar una vivienda en costa durante el mes de agosto», apostillan en la firma.
Los destinos más caros se repiten: el importe más alto se localiza en Puerto Banús, Marbella, donde un piso de 110 metros cuadrados alcanza los 3.800 euros de alquiler semanales. También destacan algunas zonas de Baleares, como Portocolom, donde una vivienda aislada de 250 metros cuadrados cuesta 3.600 euros a la semana, o el Puerto Ibiza, donde un piso de 100 metros cuadrados se sitúa en 3.450 euros a la semana.
En el extremo opuesto, el precio más bajo se encuentra este año en Playa Murallón, en Tapia de Casariego (Asturias), donde un apartamento de 55 metros cuadrados puede alquilarse por 560 euros a la semana.
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