Antes de que Stanley Kubrik rodara El resplandor (1980) ya tenía a sus espaldas trabajos que forman parte de la historia del cine como Espartaco (1960), Lolita (1962) y La naranja mecánica (1971).
Tiene en la actualidad 53 años. Su padre mandó una foto de él a un casting y fue elegido con 5 años para el clásico de Stanley Kubrick. «Se volvió un poco aburrido», dijo mucho tiempo después con respecto a su antigua profesión.
Antes de que Stanley Kubrik rodara El resplandor (1980) ya tenía a sus espaldas trabajos que forman parte de la historia del cine como Espartaco (1960), Lolita (1962) y La naranja mecánica (1971).
Atraído por la novela de Stephen King (78), el realizador británico puso anuncios en periódicos del estado de Illinois porque buscaba a niños de entre 5 y 7 años para protagonizar una película. En la radio local también se divulgaba la noticia, y así fue como llegó al hogar de los Lloyd.
Stanley, el cabeza de familia, era un humilde trabajador ferroviario que decidió enviar una foto de su hijo Danny porque le hacía gracia que su pequeño pudiera aparecer en un filme. Mientras este último celebraba su quinto cumpleaños, los productores llamaron a su casa para comunicarles que había sido el elegido.
En una de las contadas entrevistas que ha concedido Danny Lloyd (53) desde que dejara el cine, comentó a The Guardian en 2017 que su padre había tomado esa decisión porque «según me dijo, yo siempre andaba por ahí intentando llamar la atención, así que mandó la foto. Creo que lo hizo en broma, en realidad».
En ningún momento le dijeron que era una película de terror. El realizador le protegió para que no sufriera daños psicológicos, así que entre todo el equipo le dijeron que se trataba de la historia de una familia que vivía en un hotel.
Durante el rodaje hizo muy buenas migas con Jack Nicholson (89), Shelley Duvall –fallecida a los 75 años en 2024- y con las gemelas Lisa (56) y Louise Burns (56) quienes, un poco mayores que Danny, quedaban para comer sándwiches de mantequilla de cacahuete.
El éxito fue atronador. Con el paso del tiempo El resplandor se convirtió en una película de culto y Danny en una estrella. Sus escenas pedaleando el triciclo a lo largo del pasillo son icónicas.
Pero lamentablemente, al igual que les ha ocurrido a un sinfín de niños prodigio, los castings que hizo a posteriori no tuvieron éxito. Tan solo intervino en otra película, Will: G. Gordon Liddy (1982), y a los 14 años lo dejó todo.
Sobre si los rechazos le sentaron mal, el ex actor fue contundente en su charla con The Guardian: «No, no diría que fue molesto. Siempre me ha gustado. Fue emocionante. Pero a medida que fui creciendo, se volvió un poco aburrido». Cuando les dijo a sus progenitores que quería seguir estudiando, estuvieron de acuerdo. «A ellos les pareció bien (…) Se aseguraron de que tuviera una educación normal».
Mientras estudiaba en la universidad trabajó en los grandes almacenes Wal-Mart de su localidad natal y también se encargaba de conducir un tractor en una granja de cerdos para pagar sus estudios.
Tras licenciarse en biología realizó estudios de posgrado en la misma especialidad en la Eastern Illinois University en 1998. Desde 2004 trabaja como profesor de biología, anatomía y fisiología en el Elizabethtown Community and Technical College (ECTC) a las afueras de Louisville, en Kentucky. «Probablemente una vida en Hollywood no habría sido para mí, de todos modos. Estoy orgulloso de venir del Medio Oeste y ahí es donde me siento cómodo», dijo en otra entrevista. Sus alumnos no saben que fue el niño de El resplandor.
Está casado con Jessi Diana Brackett, con quien tiene cuatro hijos, y juntos tienen una vida totalmente normal alejada del ruido mediático. Cuando sus dos hijos mayores descubrieron en su adolescencia que su padre había participado en la película de Kubrick empezaron a mofarse cariñosamente de él. Poco más se sabe de su vida privada.
Entre 2017 y 2019 hizo una excepción y salió de su retiro al aceptar colaborar en el documentalFilmworker (2017) sobre la figura de Leon Vitali, actor inglés y mano derecha del maestro Kubrick. Dos años después hizo un cameo en Doctor Sueño, secuela del clásico de 1980.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón


