Qué fue de Bear Grylls, el aventurero de El último superviviente que conoció (y se enamoró) a su mujer justo antes de irse al Himalaya

Tras haber sido vegano en el pasado, Bear Grylls (52), que en España se hizo muy famoso con El último superviviente (Man vs. Wild) emitido de 2007 a 2011, no se cansa de repetir que comer fluidos intestinales de camello, testículos de res y globos oculares de yak son de los alimentos más nutritivos para el cuerpo.

 Su padre le enseñó a escalar acantilados y a amar la naturaleza. Con 23 años fue el británico más joven en alcanzar la cima del Everest nada más conocer a su futura mujer, Shara Cannings, con quien tiene tres hijos.  

Tras haber sido vegano en el pasado, Bear Grylls (52), que en España se hizo muy famoso con El último superviviente (Man vs. Wild) emitido de 2007 a 2011, no se cansa de repetir que comer fluidos intestinales de camello, testículos de res y globos oculares de yak son de los alimentos más nutritivos para el cuerpo.

De hecho, su hijo mediano, Marmaduke (20), que trabajó como carnicero en Gales durante su año sabático tras graduarse en Eton, le traía a casa las criadillas con un buen corte. Junto a sus hermanos Jesse (23) y Huckleberry (17) ha heredado la pasión paterna. «Todos los chicos son muy diferentes, y como todos los adolescentes, cambian de opinión con bastante frecuencia, pero tienen un gran espíritu y han crecido amando la naturaleza», comentó Grylls a la revista Hello! en 2021 sobre sus tres hijos.

Los tres son fruto de la relación que Grylls mantiene con Shara Cannings Knight desde la Nochevieja de 1998, cuando la conoció en una playa helada de Escocia donde se estaba entrenando para escalar el Everest cuando una ola se llevó su ropa, por lo que tuvo que correr desnudo en busca de ella.

Se casaron en el año 2000. «Fue el peor momento del mundo para enamorarme justo antes de irme al Himalaya durante tres meses. Pero sí, supe que era especial porque me apoyó», ha afirmado en más de una ocasión.

Durante los rodajes de El último superviviente, Bear Grylls salió airoso de sus aventuras en varias ocasiones tras ingerir líquido extraído de excrementos de elefante, beber su propia orina, utilizar el cadáver vaciado de un camello como refugio durante una tormenta de arena y nadar bajo una capa sólida de hielo en un lago.

El aventurero ostenta hasta la fecha varios récords en el Libro Guinness como liderar la primera travesía sin asistencia del Océano Ártico Norte congelado en una embarcación neumática rígida abierta; ha sido el británico más joven en alcanzar la cima del Everest en 1998 con solo 23 años y organizó una cena formal de tres platos al aire libre en 2005 en un globo aerostático a 7.600 metros de altura.

Su pasión por la naturaleza y la aventura empezó en la infancia porque quería estar cerca de su progenitor, Sir Michael Grylls, que le enseñó a escalar acantilados en la Isla de Wight, donde residía con su familia. «No me gustaba pasar frío, mojarme ni tener miedo, pero me encantaba estar junto a él», ha comentado en varias ocasiones.

Con ocho años se unió a los Cub Scouts, donde le ayudaron a trabajar en equipo, a desarrollar sus aptitudes personales y a sentir fascinación por la naturaleza salvaje y las habilidades prácticas de supervivencia. Esto le ayudó a superar su timidez y a tener más resiliencia. Además, suele decir que de pequeño no era un estudiante sobresaliente, ni un atleta estelar, ni el más popular.

Cuando estudió en Eton College -la institución privada más exclusiva de Inglaterra donde ha estudiado la cuna de las élites de Gran Bretaña como los príncipes Guillermo y Harry de Inglaterra, David Cameron y Boris Johnson, George Orwell e incluso actores como Tom Hiddleston y Eddie Redmayne- fundó el primer club de montañismo.

En la actualidad sigue protagonizando aventuras insólitas y, sobre todo, es un gran divulgador. Ha escrito varios libros como Never Give Up (2021) y How to Be a Scout (2023), sigue apareciendo en numerosos programas de televisión e incluso protagoniza desde 2014 su propia serie de telerrealidad Running Wild with Bear Grylls, donde cada semana está protagonizada por una celebridad.

Entre los diferentes famosos que han participado figuran Natalie Portman, que tuvo que beber agua filtrada a través de la ropa interior de Grylls; Courteney Cox entró en pánico mientras descendía por un acantilado cuando el trotamundos le sugirió que mirase hacia abajo para admirar las vistas, a lo que la actriz contestó: «No, cariño, gracias»; Roger Federer se ató raquetas de tenis a los pies para atravesar terrenos helados y el autor y escritor Simu Liu tuvo que revivir una larva congelada con el calor de su boca.

 LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón

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