«Vengo en son de paz», escribió el músico Liam Gallagher en un mensaje dirigido a «toda la gente hermosa de los Cotswolds». El cantante de Oasis, que arrastra una reputación de irascible y juerguista extremo, quiso desplegar su faceta más amable y seductora al anunciar a través de las redes sociales su inminente llegada a los Cotswolds, histórica y bucólica comarca de Inglaterra. «Ni os daréis cuenta de que estoy aquí. No soy como esas ostentosas celebridades que disfrutan presumiendo. Yo soy ‘lo-fi’,» añadió en X.
El cantante de Oasis echa raíces en esta comarca bucólica de Gran Bretaña protegida del turismo. No es la única celebridad de renombre que se asienta en este lugar que preserva una peculiar idiosincrasia inglesa
«Vengo en son de paz», escribió el músico Liam Gallagher en un mensaje dirigido a «toda la gente hermosa de los Cotswolds». El cantante de Oasis, que arrastra una reputación de irascible y juerguista extremo, quiso desplegar su faceta más amable y seductora al anunciar a través de las redes sociales su inminente llegada a los Cotswolds, histórica y bucólica comarca de Inglaterra. «Ni os daréis cuenta de que estoy aquí. No soy como esas ostentosas celebridades que disfrutan presumiendo. Yo soy ‘lo-fi’,» añadió en X.
El artista de Manchester optó por la moderación al confirmar su desembarco en el nuevo Hollywood‘europeo, como algunos llaman a los más de 2.000 kilómetros cuadrados de colinas, bosques, ríos, pueblos y aldeas que se extienden por seis condados próximos a la capital británica. Los Cotswolds están oficialmente protegidos como «zona de excepcional belleza natural» (AONB, en sus siglas en inglés) y conservan una peculiar idiosincrasia inglesa. Priva la discreción en este bello paisaje, salpicado de casas adosadas de piedra dorada, granjas reconvertidas en sofisticadas mansiones, caseríos con techumbre de paja y escondidos palacetes de diseño moderno.
El vocalista de Oasis es el último famoso en echar raíces en los Cotswolds. Regateó unos 300.000 euros hasta cerrar el contrato de compra de su hogar rural, Docken House, por 4.6 millones de euros, según medios británicos. La finca pertenecía al exjugador del club de fútbol Arsenal, Tony Adams, y cuenta con pistas de tenis, piscina, establos y otras facilidades en cinco hectáreas de terreno. La casa principal tiene ocho dormitorios – dos más en un edificio adicional – para alojar a la familia al completo: su novia y manager, Debbie Gwyther, y sus cuatro hijos de relaciones anteriores.
Se dice que al pequeño de los Gallagher le gusta pasear con su perro por el campo y buscar tesoros con un detector de metales. Vivió de alquiler en la zona antes de completar la gira de reunificación de Oasis, con su hermano Noel, y ahora ha fijado residencia en Coates, en las colinas de Cotswolds. La propiedad se ubica a las afueras de Cirencester, importante urbe romana solo superada antaño por Londres.
A corta distancia, en Little Farringdon, Kate Moss ha celebrado innumerables fiestas en su casa solariega, que adquirió hace más de una década por 2.3 millones de euros (al cambio actual). Hacia el norte, entre Burford y Chipping Norton, dos localidades que forman con Stow-on-the-Wold el «triángulo de oro» de los Cotswolds, se descubre un enjambre de personalidades instaladas en sus respectivas colmenas de lujo. David Beckham cría abejas en Maplewood Barn, la reformada granja de Great Tew que comparte con su mujer, diseñadora de moda y ex Spice Girl, Victoria. El exfutbolista ha contado que se siente tranquilo y «en paz» en su refugio natural. «Es una de las zonas más bellas del campo», dijo a la revista Country Live.
La clasificación de «belleza natural» protege a los Cotswolds de edificaciones masivas y planes de gentrificación que borran el carácter de los espacios urbanos y rurales. Pero las restricciones no han bloqueado vanguardistas proyectos de reforma o nueva construcción que el residente de más alta alcurnia de la comarca, el rey Carlos III, cuya finca Highgrove se ubica al suroeste de Cirencester, ha frustrado en otras zonas del país. Así, la humorista y presentadora Ellen de Generes, que abandonó Estados Unidos tras la victoria de Donald Trump en 2024, reside con su pareja Portia De Rossi en un edificio minimalista, con una extensa cristalera central y vistas panorámicas de la antigua ruta comercial de la lana inglesa, que atravesaba los Cotswolds hasta desembocar en la costa.
Jeremy Clarkson, reciclado en granjero tras ser despedido de la serie Top Gear de la BBC, expone en el reality Clarkson’s Farm los obstáculos que ha afrontado para obtener permisos de reforma y ampliación de su vasto imperio rural y culinario de los Cotswolds. La popularidad de la serie documental es otro imán que atrae a nacionales y extranjeros a este feudo de la élite internacional, desde Elizabeth Hurley, Hugh Grant o Kate Winslet a Beyoncé y Taylor Swift.
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