Parafraseando a Perales: ¿a qué dedica el tiempo libre Marius Borg Høiby, primogénito de la reina Mette-Marit de Noruega? A juzgar por el aspecto que ha lucido en los fastos funerarios del rey Harald V, bien podría creerse que Marius ha pasado las últimas semanas en un balneario-fitness.
La transformación física del hijo de la reina Mette-Marit llama la atención de los medios nórdicos, que destacan las «lujosas» condiciones de su régimen de prisión preventiva con tobillera electrónica en la residencia real de Skaugum.
Parafraseando a Perales: ¿a qué dedica el tiempo libre Marius Borg Høiby, primogénito de la reina Mette-Marit de Noruega? A juzgar por el aspecto que ha lucido en los fastos funerarios del rey Harald V, bien podría creerse que Marius ha pasado las últimas semanas en un balneario-fitness.
Bronceado, muy elegante en traje de luto, más musculoso y con un nuevo corte de su rubísimo pelo reminiscente de playboys aristócratas de los 80 como Hubertus de Hohenlohe o el crápula de Ernesto de Hannover, la transformación física del polémico «falso príncipe», como le llaman los tabloides noruegos, ha llamado mucho la atención en los países nórdicos en pleno debate sobre la conveniencia o no de su presencia en las exequias de Harald.
Marius, nacido de una relación de Mette-Marit previa al matrimonio con el entonces príncipe heredero Haakon -hoy rey Haakon VIII-, pudo participar con permiso de la Policía y del Servicio Penitenciario pese a que el 26 de junio fue condenado a cuatro años de prisión por una serie de delitos que incluyen dos violaciones, malos tratos, amenazas y posesión de drogas. Sus abogados apelaron la sentencia, por lo que hasta que no sea firme podrá permanecer bajo arresto domiciliario con tobillera electrónica.
Marius no ha recibido ningún trato de privilegio. La práctica normal en Noruega es que a los presos se les autorice a participar en funerales y entierros en caso de fallecimiento de un familiar. Menos normales, eso sí, son las condiciones en que el hijo de Mette-Marit vive su arresto domiciliario, lo cual explica en gran medida su excelente aspecto actual.
Hablar de tiempo libre puede sonar contradictorio, pero Marius no se encuentra recluido en un espartano apartamento, sino en la residencia real de Skaugum, una gran finca situada a las afueras de Oslo, que hasta ahora ha sido el domicilio de Haakon y Mette-Marit, y que era también donde vivió él hasta que fue encarcelado en régimen de prisión preventiva el pasado febrero.
Según informaciones de la revista del corazón noruega Se og Hør, a Marius, de 29 años, se le permite «andar a sus anchas» por un área de varios cientos de metros cuadrados dentro de la «lujosa propiedad». Lo cual significa, por ejemplo, que el hijastro de Haakon VIII tiene acceso a su «completo gimnasio«, lo cual explicaría el musculoso nuevo look, así como a su «fantástica piscina», de la que pudo disfrutar durante la ola de calor que afectó a gran parte de Escandinavia durante este verano.
Unas condiciones de vida que distan bastante de las habituales entre quienes cumplen prisión preventiva con tobillera electrónica. Es cierto que los detenidos bajo este régimen tienen la posibilidad de moverse por su piso o casa, pero no por una superficie tan extensa como la que Marius tiene a su disposición.
Esta zona incluye la casa principal de Skaugum, donde todavía viven Haakon y Mette-Marit, y donde Marius organizaba antes de su detención grandes fiestones para amigos y conocidos, algunos de ellos relacionados con bandas criminales. El propio Marius vive en una casa más pequeña dentro del recinto, situada a unos 150 metros de la de los reyes, pero puede moverse sin problema por amplios jardines y utilizar las magníficas instalaciones al aire libre de la finca.
Existen, sí, límites electrónicos aparantemente medidos minuciosamente por el Servicio Penitenciario que Marius no puede traspasar. No impiden, sin embargo, que el hijo de Mette-Marit haya instalado una barbacoa junto a su casa. Para montarla contó con la voluntariosa ayuda de los policías que protegen la finca. Gracias a ellos, según las fuentes de Se og Hør, ha pasado el verano asando chuletas en «agradables reuniones donde sus invitados se juntaban en la terraza para comer todos juntos». No puede, en cambio, consumir alcohol o sustancias estupefacientes. Si lo hiciera, reingresaría de inmediato en prisión. El Servicio Penitenciario realiza al menos dos visitas de control al mes sin previo aviso.
Marius asistió este miércoles al funeral de Harald V en Oslo. No participó en el cortejo fúnebre que caminó desde el Palacio Real hasta la Catedral de Oslo tras el carruaje que trasladó el féretro del rey. El hijo de Mette-Marit llegó al templo junto a las tres hijas que la princesa Marta Luisa, hermana mayor de Haakon, tuvo con Ari Behn (que se suicidó en 2019), y junto al nuevo marido de ésta, el chamán Durek Verrett.
En la Catedral, Marius estuvo sentado en la segunda fila, detrás de Haakon, de su madre y de la reina Sonia. Los medios nórdicos han destacado que, cuando Sonia fue a saludar a sus nietos tras la ceremonia religiosa, las imágenes de televisión mostraron cómo pareció darse la vuelta justo cuando le tocaba el turno a Marius. En su lugar, saludó a la obispa de Oslo, Sunniva Gylver. Marius optó por estrechar la mano al obispo Olav Fykse Tveit, jefe de la Iglesia Noruega.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón


