Las comunidades autónomas salieron este jueves de la reunión convocada por Cultura ante la oleada de robos de piezas de oro en museos españoles sin protocolos nuevos, sin medidas concretas para evitar más asaltos, sin mecanismos específicos de colaboración y sin compromiso alguno de aumentar los presupuestos de seguridad. La impresión compartida por varias comunidades, resume una fuente presente en el encuentro, es que esto es un «sálvese quien pueda». Al encuentro no acudió el ministro Ernest Urtasun , que dos semanas después del robo del tesoro de Villena sigue sin pronunciar una sola palabra en público sobre lo ocurrido. Sí estaban convocadas todas las comunidades autónomas, la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional, la Guardia Civil y representantes de policías autonómicas. Por parte del Ministerio de Cultura acudieron la directora general de Patrimonio, Ángeles Albert , y el secretario de Estado, Jordi Martí , que apenas se dejó ver unos minutos para saludar. Cultura transmitió a las comunidades que los robos de colecciones de oro en los museos de Badajoz, Albacete y Villena, y antes en Plasencia –en 2024, en un asalto que el ministerio omitió en la nota difundida tras la reunión– responden a un nuevo tipo de delincuencia: bandas dedicadas hasta ahora al asalto de joyerías o bancos han encontrado en los museos un objetivo más vulnerable, ahora que el precio del oro en el mercado ronda los 125.000 euros por kilo.Según la información que manejan los mandos policiales, los cuatro robos investigados comparten el mismo ‘modus operandi’ y posiblemente fueron ejecutados por la misma banda, que no tendría conexiones con otros grupos europeos.Bancos y joyeríasLa Policía Nacional y la Guardia Civil trasladaron a los representantes políticos la necesidad de reforzar considerablemente la seguridad de los museos, y defendieron la adopción de medidas equiparables a las de bancos y joyerías. Ante la imposibilidad de convertir los museos en búnkeres, las comunidades autónomas pidieron al ministerio criterios comunes para prevenir nuevos robos y reforzar la seguridad, pero el equipo de Urtasun evitó comprometerse con ningún tipo de protocolo y tampoco con un aumento de los presupuestos. En una nota de prensa, Cultura sostuvo que el encuentro había servido para «poner en común información relativa a la seguridad de los museos» y se limitó a informar de que ha reforzado la seguridad de los 16 museos estatales que gestiona directamente. Urtasun abandona así a su suerte a otros 64 museos de titularidad estatal repartidos por España cuya gestión corresponde a las comunidades autónomas, además de numerosos centros regionales y locales.La Policía ve el mismo ‘modus operandi’ en cuatro robos, no en tres, como asegura el Ministerio de CulturaLa ley de Patrimonio atribuye al Gobierno central el deber de «garantizar la conservación» del patrimonio histórico y de adoptar las medidas necesarias para facilitar la colaboración con los demás poderes públicos. « El ministerio está dimitiendo de su responsabilidad como Estado. Tiene la obligación de coordinar una acción conjunta», sostiene otra fuente consultada. Cultura solo reconoce públicamente tres robos, aunque los investigadores trabajan con la hipótesis de que la misma banda podría estar detrás de cuatro asaltos. El primero, del que Urtasun prefiere no informar, se produjo en marzo de 2024, cuando unos ladrones se llevaron del Museo de la Catedral de Plasencia joyas valoradas en más de un millón de euros. El segundo se produjo ya este año, en abril, cuando un grupo organizado sustrajo 144 monedas de oro de 22 quilates del histórico tesoro de Villanueva de la Serena. El 28 de julio le tocó al Museo Provincial de Albacete, cuando cuatro encapuchados se llevaron más de 200 monedas de oro. El último registrado hasta ahora tuvo lugar el 27 de agosto en el Museo de Villena, en Alicante. Los ladrones se llevaron el tesoro de Villena, una de las colecciones de orfebrería de la Edad del Bronce más importantes de Europa.Asaltos a iglesias«La impresión con la que hemos salido es que el ministerio está centrifugando responsabilidades y no quiere implicarse demasiado», resume una fuente consultada. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Comunidad Valenciana, por su parte, exigió un plan coordinado de actuación y una hoja de ruta: «Se ha perdido una oportunidad magnífica para avanzar en materia de seguridad. No hay nada nuevo sobre la mesa. No podemos esperar a que se produzca un nuevo robo, nos vamos como hemos venido», dijo Nicolás Bugeda, director gerente del Consorcio de Museos valenciano.Durante la reunión también se abordaron los robos que sufre de forma continuada el patrimonio de la Iglesia. Desde el ministerio se circunscribió el problema al ámbito eclesiástico. «Da la sensación de que no quieren entrar en este terreno porque, de hacerlo, tendrían que implicarse también en los problemas de seguridad del patrimonio eclesiástico», valora una fuente. Cultura, por su parte, asegura que la reunión –la segunda sobre este asunto tras el robo del tesoro de Villena– «ha permitido generar un punto de encuentro para compartir información y buenas prácticas entre todas las instituciones, aportando más conocimiento y potenciando las redes de colaboración ante los robos de piezas de oro, plata y metales y piedras preciosas». La Dirección General de Patrimonio subraya que ha mantenido un contacto continuo con las comunidades autónomas pese a que, como avanzó ABC, la Policía tuvo que urgir en agosto al ministerio para que aportara información sobre las piezas en riesgo, una advertencia que no evitó el posterior robo del tesoro de Villena. Las comunidades autónomas salieron este jueves de la reunión convocada por Cultura ante la oleada de robos de piezas de oro en museos españoles sin protocolos nuevos, sin medidas concretas para evitar más asaltos, sin mecanismos específicos de colaboración y sin compromiso alguno de aumentar los presupuestos de seguridad. La impresión compartida por varias comunidades, resume una fuente presente en el encuentro, es que esto es un «sálvese quien pueda». Al encuentro no acudió el ministro Ernest Urtasun , que dos semanas después del robo del tesoro de Villena sigue sin pronunciar una sola palabra en público sobre lo ocurrido. Sí estaban convocadas todas las comunidades autónomas, la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional, la Guardia Civil y representantes de policías autonómicas. Por parte del Ministerio de Cultura acudieron la directora general de Patrimonio, Ángeles Albert , y el secretario de Estado, Jordi Martí , que apenas se dejó ver unos minutos para saludar. Cultura transmitió a las comunidades que los robos de colecciones de oro en los museos de Badajoz, Albacete y Villena, y antes en Plasencia –en 2024, en un asalto que el ministerio omitió en la nota difundida tras la reunión– responden a un nuevo tipo de delincuencia: bandas dedicadas hasta ahora al asalto de joyerías o bancos han encontrado en los museos un objetivo más vulnerable, ahora que el precio del oro en el mercado ronda los 125.000 euros por kilo.Según la información que manejan los mandos policiales, los cuatro robos investigados comparten el mismo ‘modus operandi’ y posiblemente fueron ejecutados por la misma banda, que no tendría conexiones con otros grupos europeos.Bancos y joyeríasLa Policía Nacional y la Guardia Civil trasladaron a los representantes políticos la necesidad de reforzar considerablemente la seguridad de los museos, y defendieron la adopción de medidas equiparables a las de bancos y joyerías. Ante la imposibilidad de convertir los museos en búnkeres, las comunidades autónomas pidieron al ministerio criterios comunes para prevenir nuevos robos y reforzar la seguridad, pero el equipo de Urtasun evitó comprometerse con ningún tipo de protocolo y tampoco con un aumento de los presupuestos. En una nota de prensa, Cultura sostuvo que el encuentro había servido para «poner en común información relativa a la seguridad de los museos» y se limitó a informar de que ha reforzado la seguridad de los 16 museos estatales que gestiona directamente. Urtasun abandona así a su suerte a otros 64 museos de titularidad estatal repartidos por España cuya gestión corresponde a las comunidades autónomas, además de numerosos centros regionales y locales.La Policía ve el mismo ‘modus operandi’ en cuatro robos, no en tres, como asegura el Ministerio de CulturaLa ley de Patrimonio atribuye al Gobierno central el deber de «garantizar la conservación» del patrimonio histórico y de adoptar las medidas necesarias para facilitar la colaboración con los demás poderes públicos. « El ministerio está dimitiendo de su responsabilidad como Estado. Tiene la obligación de coordinar una acción conjunta», sostiene otra fuente consultada. Cultura solo reconoce públicamente tres robos, aunque los investigadores trabajan con la hipótesis de que la misma banda podría estar detrás de cuatro asaltos. El primero, del que Urtasun prefiere no informar, se produjo en marzo de 2024, cuando unos ladrones se llevaron del Museo de la Catedral de Plasencia joyas valoradas en más de un millón de euros. El segundo se produjo ya este año, en abril, cuando un grupo organizado sustrajo 144 monedas de oro de 22 quilates del histórico tesoro de Villanueva de la Serena. El 28 de julio le tocó al Museo Provincial de Albacete, cuando cuatro encapuchados se llevaron más de 200 monedas de oro. El último registrado hasta ahora tuvo lugar el 27 de agosto en el Museo de Villena, en Alicante. Los ladrones se llevaron el tesoro de Villena, una de las colecciones de orfebrería de la Edad del Bronce más importantes de Europa.Asaltos a iglesias«La impresión con la que hemos salido es que el ministerio está centrifugando responsabilidades y no quiere implicarse demasiado», resume una fuente consultada. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Comunidad Valenciana, por su parte, exigió un plan coordinado de actuación y una hoja de ruta: «Se ha perdido una oportunidad magnífica para avanzar en materia de seguridad. No hay nada nuevo sobre la mesa. No podemos esperar a que se produzca un nuevo robo, nos vamos como hemos venido», dijo Nicolás Bugeda, director gerente del Consorcio de Museos valenciano.Durante la reunión también se abordaron los robos que sufre de forma continuada el patrimonio de la Iglesia. Desde el ministerio se circunscribió el problema al ámbito eclesiástico. «Da la sensación de que no quieren entrar en este terreno porque, de hacerlo, tendrían que implicarse también en los problemas de seguridad del patrimonio eclesiástico», valora una fuente. Cultura, por su parte, asegura que la reunión –la segunda sobre este asunto tras el robo del tesoro de Villena– «ha permitido generar un punto de encuentro para compartir información y buenas prácticas entre todas las instituciones, aportando más conocimiento y potenciando las redes de colaboración ante los robos de piezas de oro, plata y metales y piedras preciosas». La Dirección General de Patrimonio subraya que ha mantenido un contacto continuo con las comunidades autónomas pese a que, como avanzó ABC, la Policía tuvo que urgir en agosto al ministerio para que aportara información sobre las piezas en riesgo, una advertencia que no evitó el posterior robo del tesoro de Villena. RSS de noticias de cultura
Las comunidades autónomas salieron este jueves de la reunión convocada por Cultura ante la oleada de robos de piezas de oro en museos españoles sin protocolos nuevos, sin medidas concretas para evitar más asaltos, sin mecanismos específicos de colaboración y sin compromiso alguno de … aumentar los presupuestos de seguridad. La impresión compartida por varias comunidades, resume una fuente presente en el encuentro, es que esto es un «sálvese quien pueda».
Al encuentro no acudió el ministro Ernest Urtasun, que dos semanas después del robo del tesoro de Villena sigue sin pronunciar una sola palabra en público sobre lo ocurrido. Sí estaban convocadas todas las comunidades autónomas, la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional, la Guardia Civil y representantes de policías autonómicas. Por parte del Ministerio de Cultura acudieron la directora general de Patrimonio, Ángeles Albert, y el secretario de Estado, Jordi Martí, que apenas se dejó ver unos minutos para saludar.
Cultura transmitió a las comunidades que los robos de colecciones de oro en los museos de Badajoz, Albacete y Villena, y antes en Plasencia –en 2024, en un asalto que el ministerio omitió en la nota difundida tras la reunión– responden a un nuevo tipo de delincuencia: bandas dedicadas hasta ahora al asalto de joyerías o bancos han encontrado en los museos un objetivo más vulnerable, ahora que el precio del oro en el mercado ronda los 125.000 euros por kilo.
Noticia relacionada
Según la información que manejan los mandos policiales, los cuatro robos investigados comparten el mismo ‘modus operandi’ y posiblemente fueron ejecutados por la misma banda, que no tendría conexiones con otros grupos europeos.
Bancos y joyerías
La Policía Nacional y la Guardia Civil trasladaron a los representantes políticos la necesidad de reforzar considerablemente la seguridad de los museos, y defendieron la adopción de medidas equiparables a las de bancos y joyerías. Ante la imposibilidad de convertir los museos en búnkeres, las comunidades autónomas pidieron al ministerio criterios comunes para prevenir nuevos robos y reforzar la seguridad, pero el equipo de Urtasun evitó comprometerse con ningún tipo de protocolo y tampoco con un aumento de los presupuestos.
En una nota de prensa, Cultura sostuvo que el encuentro había servido para «poner en común información relativa a la seguridad de los museos» y se limitó a informar de que ha reforzado la seguridad de los 16 museos estatales que gestiona directamente. Urtasun abandona así a su suerte a otros 64 museos de titularidad estatal repartidos por España cuya gestión corresponde a las comunidades autónomas, además de numerosos centros regionales y locales.
La Policía ve el mismo ‘modus operandi’ en cuatro robos, no en tres, como asegura el Ministerio de Cultura
La ley de Patrimonio atribuye al Gobierno central el deber de «garantizar la conservación» del patrimonio histórico y de adoptar las medidas necesarias para facilitar la colaboración con los demás poderes públicos. «El ministerio está dimitiendo de su responsabilidad como Estado. Tiene la obligación de coordinar una acción conjunta», sostiene otra fuente consultada.
Cultura solo reconoce públicamente tres robos, aunque los investigadores trabajan con la hipótesis de que la misma banda podría estar detrás de cuatro asaltos. El primero, del que Urtasun prefiere no informar, se produjo en marzo de 2024, cuando unos ladrones se llevaron del Museo de la Catedral de Plasencia joyas valoradas en más de un millón de euros. El segundo se produjo ya este año, en abril, cuando un grupo organizado sustrajo 144 monedas de oro de 22 quilates del histórico tesoro de Villanueva de la Serena. El 28 de julio le tocó al Museo Provincial de Albacete, cuando cuatro encapuchados se llevaron más de 200 monedas de oro. El último registrado hasta ahora tuvo lugar el 27 de agosto en el Museo de Villena, en Alicante. Los ladrones se llevaron el tesoro de Villena, una de las colecciones de orfebrería de la Edad del Bronce más importantes de Europa.
Asaltos a iglesias
«La impresión con la que hemos salido es que el ministerio está centrifugando responsabilidades y no quiere implicarse demasiado», resume una fuente consultada. Durante la reunión también se abordaron los robos que sufre de forma continuada el patrimonio de la Iglesia. Desde el ministerio se circunscribió el problema al ámbito eclesiástico: «Da la sensación de que no quieren entrar en este terreno porque, de hacerlo, tendrían que implicarse también en los problemas de seguridad del patrimonio eclesiástico».
Cultura, por su parte, asegura que la reunión –la segunda sobre este asunto tras el robo del tesoro de Villena– «ha permitido generar un punto de encuentro para compartir información y buenas prácticas entre todas las instituciones, aportando más conocimiento y potenciando las redes de colaboración ante los robos de piezas de oro, plata y metales y piedras preciosas». La Dirección General de Patrimonio subraya que ha mantenido un contacto continuo con las comunidades autónomas pese a que, como avanzó ABC, la Policía tuvo que urgir en agosto al ministerio para que aportara información sobre las piezas en riesgo, una advertencia que no evitó el posterior robo del tesoro de Villena.

