Con profundo pesar, el Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela, del estado de Portuguesa, anunció en redes sociales el fallecimiento de Romina Rivera Cruz, una joven violinista de 9 años que padecía fibrosis quística y que llegó a tocar para el papa Francisco en el Vaticano.
La prodigio venezolana, diagnosticada con fibrosis quística, murió tras pasar diez días hospitalizada; las instituciones musicales de Portuguesa lamentan la pérdida mientras su entorno exige respuestas
Con profundo pesar, el Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela, del estado de Portuguesa, anunció en redes sociales el fallecimiento de Romina Rivera Cruz, una joven violinista de 9 años que padecía fibrosis quística y que llegó a tocar para el papa Francisco en el Vaticano.
Pertenecía a la fila de violines de la Orquesta Infantil de Venezuela, a la que ingresó por concurso y con la que viajó hasta Italia para participar en los actos de canonización de santos venezolanos, donde actuó junto a otros 160 niños ante el pontífice. Fue internacionalmente reconocida por interpretar el solo de Danzón n.º 2.
El colegio donde estudiaba la pequeña compartió un emotivo mensaje: «Con profundo dolor y respeto, nos unimos a la pena que embarga a la comunidad educativa de la UECP ‘Nuestra Señora del Pilar’ por la partida de la pequeña Romina Valeria Rivera Cruz, estudiante de quinto grado«.
Su madre, Claribeth Cruz, relató lo vivido durante los 10 días que su hija permaneció internada en el hospital Jesús María Casal Ramos de Acarigua antes de fallecer: «Fue atendida por distintos médicos que desconocían la patología y que no permitieron el enlace con su neumonólogo de cabecera… me negaron esa oportunidad. Sé que con esto no voy a recuperar a mi hija, pero también que así como ella padeció estos 10 días en el hospital, muchos niños también lo deben de haber pasado o quizás lo pasan».
«No tienen las condiciones necesarias para que un paciente con esa complejidad esté allí hospitalizada y, sin embargo, lo que hicieron fue hacerle series de estudios, exámenes, exámenes que llegaron a descompensar a mi hija. La falta de conocimiento del personal médico apagó la luz de mi hija«.
«Mi hija pasó a ser estudio y práctica de cada uno de esos médicos que estaban ahí, estudiantes o no, que estaban ahí de guardia», lamentó profundamente la madre al denunciar cómo se truncaron los sueños y el futuro de la joven artista.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
