Úbeda echó las cuentas de una tarde de diez orejas y tres rabos. Pero más allá del balance quedaron el toreo de Morante al cuarto , la firmeza de Roca Rey ante el peligro del quinto y la ambición de David de Miranda , que aprovechó sus dos oportunidades. Tres maneras de entender el triunfo en una plaza llena para el estreno de la Feria de San Miguel.Morante , de azul pavo y oro, recibió al cuarto con verónicas despaciosas, de las que arrancan el olé por su propio peso. El jandilla, bajo y de buenas hechuras, tuvo clase y bravura. Comenzó sentado en el estribo y después lo cuajó por ambos pitones, templando y ligando, sin prisas. Los naturales parecían no acabarse nunca. Una estocada algo contraria precedió a las dos orejas. Con el primero, terciado, falto de raza y de corta duración, dejó verónicas con gusto, un quite ajustado por chicuelinas y varias tandas por ambas manos. Necesitó el descabello y recogió una ovación.Roca Rey , de blanco y oro, encontró calidad en ‘Ensueño’, el sobrero de Juan Manuel Criado que sustituyó al segundo. Tras dejarlo casi sin picar y quitar de frente por detrás, abrió por estatuarios ajustados. El toro metió la cara y embistió con bravura y transmisión. El peruano lo cuajó por ambos pitones y, tras una estocada, paseó dos orejas y rabo. El quinto fue malo y peligroso. Se coló varias veces y lo echó a los lomos, sin consecuencias. Roca siguió firme, sacándole pases a un toro imposible. Estocada y otras dos orejas.Feria de Otoño Feria de San Miguel. Plaza de toros de Úbeda Sábado, 3 de octubre de 2026. Primer festejo de feria. Lleno de «no hay billetes». Toros de Jandilla y uno de Juan Manuel Criado (2.º bis), de presentación y juego desiguales. Destacaron el 3.º, bravo y noble, y el 4.º, con clase y calidad; deslucido el 1.º, peligroso el 5.º y complicado el 6.º. El sobrero, de calidad y transmisión, fue premiado con la vuelta al ruedo. Morante de la Puebla, de azul pavo y oro: estocada y descabello (ovación); estocada algo contraria (dos orejas). Roca Rey, de blanco y oro: estocada (dos orejas y rabo); estocada (dos orejas). David de Miranda, de azul marino y oro: estocada (dos orejas y rabo tras aviso); estocada algo desprendida (dos orejas y rabo). Al finalizar el paseíllo sonó el Himno Nacional.David de Miranda , de marino y oro, recibió al tercero por delantales y quitó por tafalleras. Luego marcó los tiempos a un toro bravo y noble, especialmente por el izquierdo. La entrega le costó dos volteretas, una en el arrimón y otra al matar. Salió indemne y cortó dos orejas y rabo tras un aviso. Con el sexto tragó las paradas y una embestida que se acostaba por el derecho. Puso valor y corazón, hizo crecer la faena por ambas manos y cerró por bernadinas. Una estocada algo desprendida le dio otras dos orejas y rabo. Úbeda celebró la entrega. Y Morante dejó unos naturales para llevarse a casa. Úbeda echó las cuentas de una tarde de diez orejas y tres rabos. Pero más allá del balance quedaron el toreo de Morante al cuarto , la firmeza de Roca Rey ante el peligro del quinto y la ambición de David de Miranda , que aprovechó sus dos oportunidades. Tres maneras de entender el triunfo en una plaza llena para el estreno de la Feria de San Miguel.Morante , de azul pavo y oro, recibió al cuarto con verónicas despaciosas, de las que arrancan el olé por su propio peso. El jandilla, bajo y de buenas hechuras, tuvo clase y bravura. Comenzó sentado en el estribo y después lo cuajó por ambos pitones, templando y ligando, sin prisas. Los naturales parecían no acabarse nunca. Una estocada algo contraria precedió a las dos orejas. Con el primero, terciado, falto de raza y de corta duración, dejó verónicas con gusto, un quite ajustado por chicuelinas y varias tandas por ambas manos. Necesitó el descabello y recogió una ovación.Roca Rey , de blanco y oro, encontró calidad en ‘Ensueño’, el sobrero de Juan Manuel Criado que sustituyó al segundo. Tras dejarlo casi sin picar y quitar de frente por detrás, abrió por estatuarios ajustados. El toro metió la cara y embistió con bravura y transmisión. El peruano lo cuajó por ambos pitones y, tras una estocada, paseó dos orejas y rabo. El quinto fue malo y peligroso. Se coló varias veces y lo echó a los lomos, sin consecuencias. Roca siguió firme, sacándole pases a un toro imposible. Estocada y otras dos orejas.Feria de Otoño Feria de San Miguel. Plaza de toros de Úbeda Sábado, 3 de octubre de 2026. Primer festejo de feria. Lleno de «no hay billetes». Toros de Jandilla y uno de Juan Manuel Criado (2.º bis), de presentación y juego desiguales. Destacaron el 3.º, bravo y noble, y el 4.º, con clase y calidad; deslucido el 1.º, peligroso el 5.º y complicado el 6.º. El sobrero, de calidad y transmisión, fue premiado con la vuelta al ruedo. Morante de la Puebla, de azul pavo y oro: estocada y descabello (ovación); estocada algo contraria (dos orejas). Roca Rey, de blanco y oro: estocada (dos orejas y rabo); estocada (dos orejas). David de Miranda, de azul marino y oro: estocada (dos orejas y rabo tras aviso); estocada algo desprendida (dos orejas y rabo). Al finalizar el paseíllo sonó el Himno Nacional.David de Miranda , de marino y oro, recibió al tercero por delantales y quitó por tafalleras. Luego marcó los tiempos a un toro bravo y noble, especialmente por el izquierdo. La entrega le costó dos volteretas, una en el arrimón y otra al matar. Salió indemne y cortó dos orejas y rabo tras un aviso. Con el sexto tragó las paradas y una embestida que se acostaba por el derecho. Puso valor y corazón, hizo crecer la faena por ambas manos y cerró por bernadinas. Una estocada algo desprendida le dio otras dos orejas y rabo. Úbeda celebró la entrega. Y Morante dejó unos naturales para llevarse a casa. RSS de noticias de cultura
Úbeda echó las cuentas de una tarde de diez orejas y tres rabos. Pero más allá del balance quedaron el toreo de Morante al cuarto, la firmeza de Roca Rey ante el peligro del quinto y la ambición de David de Miranda, … que aprovechó sus dos oportunidades. Tres maneras de entender el triunfo en una plaza llena para el estreno de la Feria de San Miguel.
Morante, de azul pavo y oro, recibió al cuarto con verónicas despaciosas, de las que arrancan el olé por su propio peso. El jandilla, bajo y de buenas hechuras, tuvo clase y bravura. Comenzó sentado en el estribo y después lo cuajó por ambos pitones, templando y ligando, sin prisas. Los naturales parecían no acabarse nunca. Una estocada algo contraria precedió a las dos orejas. Con el primero, terciado, falto de raza y de corta duración, dejó verónicas con gusto, un quite ajustado por chicuelinas y varias tandas por ambas manos. Necesitó el descabello y recogió una ovación.
Roca Rey, de blanco y oro, encontró calidad en ‘Ensueño’, el sobrero de Juan Manuel Criado que sustituyó al segundo. Tras dejarlo casi sin picar y quitar de frente por detrás, abrió por estatuarios ajustados. El toro metió la cara y embistió con bravura y transmisión. El peruano lo cuajó por ambos pitones y, tras una estocada, paseó dos orejas y rabo. El quinto fue malo y peligroso. Se coló varias veces y lo echó a los lomos, sin consecuencias. Roca siguió firme, sacándole pases a un toro imposible. Estocada y otras dos orejas.
Feria de Otoño
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Feria de San Miguel. Plaza de toros de Úbeda
Sábado, 3 de octubre de 2026. Primer festejo de feria. Lleno de «no hay billetes». Toros de Jandilla y uno de Juan Manuel Criado (2.º bis), de presentación y juego desiguales. Destacaron el 3.º, bravo y noble, y el 4.º, con clase y calidad; deslucido el 1.º, peligroso el 5.º y complicado el 6.º. El sobrero, de calidad y transmisión, fue premiado con la vuelta al ruedo.
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Morante de la Puebla,
de azul pavo y oro: estocada y descabello (ovación); estocada algo contraria (dos orejas). -
Roca Rey,
de blanco y oro: estocada (dos orejas y rabo); estocada (dos orejas). -
David de Miranda,
de azul marino y oro: estocada (dos orejas y rabo tras aviso); estocada algo desprendida (dos orejas y rabo). Al finalizar el paseíllo sonó el Himno Nacional.
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David de Miranda, de marino y oro, recibió al tercero por delantales y quitó por tafalleras. Luego marcó los tiempos a un toro bravo y noble, especialmente por el izquierdo. La entrega le costó dos volteretas, una en el arrimón y otra al matar. Salió indemne y cortó dos orejas y rabo tras un aviso. Con el sexto tragó las paradas y una embestida que se acostaba por el derecho. Puso valor y corazón, hizo crecer la faena por ambas manos y cerró por bernadinas. Una estocada algo desprendida le dio otras dos orejas y rabo. Úbeda celebró la entrega. Y Morante dejó unos naturales para llevarse a casa.
