La embajadora de la Unión Europea en Kiev, Katerina Maternova, considera una «amenaza contra los diplomáticos» la advertencia lanzada en el último comunicado ruso. El Ministerio de Exteriores de Moscú ha instado a las misiones internacionales y demás organizaciones a salir de la capital ucraniana antes de llevar a cabo ataques sistemáticos contra supuestos objetivos en Kiev. «Rusia quiere miedo, pánico, el aislamiento de Ucrania. No lo conseguirá. La UE no se va a ninguna parte. Nos quedamos en Kiev. Nos quedamos con Ucrania», manifestó Maternova a través de sus redes sociales a última hora del lunes.El comunicado oficial del Kremlin llevó a la Unión Europea a convocar al máximo diplomático ruso en Bruselas. La portavoz de Política Exterior de la UE, Anitta Hipper, calificó de «escalada inaceptable» que Rusia instara a «ciudadanos extranjeros y diplomáticos a abandonar Kiev». Hipper resaltó que el Servicio Europeo de Acción Exterior había convocado este martes a Karen Malayan, el encargado de negocios ruso, por estas declaraciones. Según la portavoz europea, también se instó al representante ruso a que su país «deje de atacar a civiles y que [Rusia] entable conversaciones de paz genuinas, comenzando con un alto el fuego total e incondicional».El Kremlin envió este mensaje directamente a Estados Unidos. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, mantuvo el lunes una llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Marco Rubio. Esta sería la primera conversación conocida entre ambos desde el pasado 5 de mayo. Rubio confirmó ante los periodistas que Lavrov se comunicó con él porque «Putin quería que me llamara para trasladar el mensaje directamente al presidente, lo que hice», declaró el secretario de Estado.Noticia relacionada general No No Trump retirará de la OTAN un tercio de los cazas, la mitad de sus bombarderos y todos los submarinos Rosalía SánchezLa diplomacia ucraniana declaró este martes que «el nivel general de amenazas a la seguridad que Rusia representa para Kiev y otras ciudades ucranianas sigue siendo el mismo que en años y meses anteriores». El titular de Exteriores de Kiev, Andrii Sybiha, considera que las amenazas rusas son una «provocación descarada» que confirma la falta de interés del Kremlin en poner fin a la guerra . «Lavrov se permite revelar públicamente el curso de la conversación, en la que confirma que está amenazando a Kiev con ataques. Para mí, es muy difícil comprender cómo se puede permitir algo así», declaró.El documento oficial del Kremlin sentencia que la «paciencia se ha agotado». Y especifica, además, que el principal blanco de los eventuales ataques «consecutivos» serán las empresas de la industria militar ucraniana. El texto subraya que habrá ataques dirigidos contra lugares «específicos de diseño, producción, programación y preparación para el uso de vehículos aéreos no tripulados». Rusia se dirige también a los vecinos de Kiev con la recomendación de «no acercarse a las instalaciones de infraestructura militar y administrativa».«El nivel general de amenazas a la seguridad que Rusia representa para Kiev y otras ciudades ucranianas sigue siendo el mismo que en años y meses anteriores» Andrii Sybiha Ministro de Exteriores de UcraniaRusia intensificó sus ataques contra Ucrania tras la tregua de tres días por las celebraciones militares del 9 de mayo en Moscú. Según los analistas del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés), el Kremlin intenta «demostrar fortaleza tras la humillación sufrida con el propio alto el fuego del Día de la Victoria».Sin embargo, Moscú califica el último gran bombardeo contra la capital de Ucrania como una represalia al ataque ucraniano en la región ocupada de Lugansk del pasado 22 de mayo. Según los medios rusos, un total de 21 estudiantes murieron en la residencia universitaria de Starobilsk. Los funcionarios de Kiev afirman que en ese lugar se había establecido un cuartel de Rubicón, la unidad de drones de élite de las Fuerzas Armadas rusas. Los expertos del ISW afirman que Moscú intensificó sus ofensivas aéreas antes de este golpe ucraniano.Bombardeos en cadenaAntes del bombardeo de Starobilsk, las fuerzas rusas ejecutaron el bombardeo más mortal de esta primavera en Kiev. En la madrugada del 14 de mayo, un misil ruso pulverizó un edificio residencial en la metrópolis que dejó un saldo de 24 muertos , entre ellos tres menores de edad. Y en la noche del 23 de mayo se vivió uno de los mayores bombardeos contra la capital ucraniana con hasta 90 misiles de distintos tipos y 600 drones, además de lanzar por tercera vez el misil hipersónico Oreshnik, diseñado para la guerra nuclear . Este proyectil se dirigió contra el municipio de Bila Tserkva, a unos 80 kilómetros al sur de Kiev, pero tenía ojivas convencionales.Ucrania pide de nuevo a sus aliados que ejerzan más presión sobre el Kremlin. « Las nuevas amenazas rusas no son más que chantaje. Según declaró el declaró el Ministerio de Exteriores ucraniano, Moscú admite que sus bombardeos tienen como objetivo intimidar al cuerpo diplomático extranjero».
La embajadora de la Unión Europea en Kiev, Katerina Maternova, considera una «amenaza contra los diplomáticos» la advertencia lanzada en el último comunicado ruso. El Ministerio de Exteriores de Moscú ha instado a las misiones internacionales y demás organizaciones a salir de la capital ucraniana … antes de llevar a cabo ataques sistemáticos contra supuestos objetivos en Kiev. «Rusia quiere miedo, pánico, el aislamiento de Ucrania. No lo conseguirá. La UE no se va a ninguna parte. Nos quedamos en Kiev. Nos quedamos con Ucrania», manifestó Maternova a través de sus redes sociales a última hora del lunes.
El comunicado oficial del Kremlin llevó a la Unión Europea a convocar al máximo diplomático ruso en Bruselas. La portavoz de Política Exterior de la UE, Anitta Hipper, calificó de «escalada inaceptable» que Rusia instara a «ciudadanos extranjeros y diplomáticos a abandonar Kiev». Hipper resaltó que el Servicio Europeo de Acción Exterior había convocado este martes a Karen Malayan, el encargado de negocios ruso, por estas declaraciones. Según la portavoz europea, también se instó al representante ruso a que su país «deje de atacar a civiles y que [Rusia] entable conversaciones de paz genuinas, comenzando con un alto el fuego total e incondicional».
El Kremlin envió este mensaje directamente a Estados Unidos. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, mantuvo el lunes una llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Marco Rubio. Esta sería la primera conversación conocida entre ambos desde el pasado 5 de mayo. Rubio confirmó ante los periodistas que Lavrov se comunicó con él porque «Putin quería que me llamara para trasladar el mensaje directamente al presidente, lo que hice», declaró el secretario de Estado.
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La diplomacia ucraniana declaró este martes que «el nivel general de amenazas a la seguridad que Rusia representa para Kiev y otras ciudades ucranianas sigue siendo el mismo que en años y meses anteriores». El titular de Exteriores de Kiev, Andrii Sybiha, considera que las amenazas rusas son una «provocación descarada» que confirma la falta de interés del Kremlin en poner fin a la guerra. «Lavrov se permite revelar públicamente el curso de la conversación, en la que confirma que está amenazando a Kiev con ataques. Para mí, es muy difícil comprender cómo se puede permitir algo así», declaró.
El documento oficial del Kremlin sentencia que la «paciencia se ha agotado». Y especifica, además, que el principal blanco de los eventuales ataques «consecutivos» serán las empresas de la industria militar ucraniana. El texto subraya que habrá ataques dirigidos contra lugares «específicos de diseño, producción, programación y preparación para el uso de vehículos aéreos no tripulados». Rusia se dirige también a los vecinos de Kiev con la recomendación de «no acercarse a las instalaciones de infraestructura militar y administrativa».
«El nivel general de amenazas a la seguridad que Rusia representa para Kiev y otras ciudades ucranianas sigue siendo el mismo que en años y meses anteriores»
Andrii Sybiha
Ministro de Exteriores de Ucrania
Rusia intensificó sus ataques contra Ucrania tras la tregua de tres días por las celebraciones militares del 9 de mayo en Moscú. Según los analistas del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés), el Kremlin intenta «demostrar fortaleza tras la humillación sufrida con el propio alto el fuego del Día de la Victoria».
Sin embargo, Moscú califica el último gran bombardeo contra la capital de Ucrania como una represalia al ataque ucraniano en la región ocupada de Lugansk del pasado 22 de mayo. Según los medios rusos, un total de 21 estudiantes murieron en la residencia universitaria de Starobilsk. Los funcionarios de Kiev afirman que en ese lugar se había establecido un cuartel de Rubicón, la unidad de drones de élite de las Fuerzas Armadas rusas. Los expertos del ISW afirman que Moscú intensificó sus ofensivas aéreas antes de este golpe ucraniano.
Bombardeos en cadena
Antes del bombardeo de Starobilsk, las fuerzas rusas ejecutaron el bombardeo más mortal de esta primavera en Kiev. En la madrugada del 14 de mayo, un misil ruso pulverizó un edificio residencial en la metrópolis que dejó un saldo de 24 muertos, entre ellos tres menores de edad. Y en la noche del 23 de mayo se vivió uno de los mayores bombardeos contra la capital ucraniana con hasta 90 misiles de distintos tipos y 600 drones, además de lanzar por tercera vez el misil hipersónico Oreshnik, diseñado para la guerra nuclear. Este proyectil se dirigió contra el municipio de Bila Tserkva, a unos 80 kilómetros al sur de Kiev, pero tenía ojivas convencionales.
Ucrania pide de nuevo a sus aliados que ejerzan más presión sobre el Kremlin. «Las nuevas amenazas rusas no son más que chantaje. Según declaró el declaró el Ministerio de Exteriores ucraniano, Moscú admite que sus bombardeos tienen como objetivo intimidar al cuerpo diplomático extranjero».
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