Fue algo así, como un amistoso de pretemporada. Esos torneos veraniegos, ya casi extinguidos, en los que los equipos de fútbol se ponían a tono para el inminente comienzo de liga. Hoy en día, con esa fiebre futbolística y esa manera de estirar el chicle de quienes gobiernan el balompié, resulta que ya llevamos dos jornadas de liga en otrora época del Colombino, el Ramón de la Carranza, el Teresa Herrera… El festejo de este martes en Almagro resultó una especie de entrenamiento de cara a lo que aún está por venir: Bilbao, Albacete, Otoño, San Miguel, Zaragoza… Las tres figuras echaron la tarde casi sin sudar frente a un encierro que tuvo sus cosas buenas; las hechuras, la reatas, muy identificativas de su origen (Desgreñado, Pajarito, Ranchero), pero cuya nobleza estuvo muy condicionada por su falta de fortaleza.Viendo la bondad y la paciencia del público manchego, cuesta imaginar cómo estaría aquí Cagancho aquel 25 de agosto de 1927 para sacar de quicio a esta gente y originar la bronca más célebre con que cuenta el toreo. El que abrió plaza no terminó de desplazarse de salida. Luego el animal resultó noble, justo de empuje, y a Morante se le vio fácil y resuelto. Todo lo hizo sencillo. Destacó con la mano derecha y después de una estocada desprendida de efecto fulminante cortó las dos orejas Volvió a los corrales el segundo por su evidente flojera. Más alto y zancudo el sobrero, que echó también las manos por delante de salida. Manzanares planteó una labor descrita con ligereza y pocas apreturas, pero llegó arriba por su vibración. Le hubieran pedido trofeos de haber acertado con el acero. El tercero se estrelló de salida contra un burladero, salió descoordinado del envite y también regresó a los corrales. El segundo sobrero fue un burraco muy en ‘guateles’, que también blandeó de modo ostensible en los primeros tercios. Se sostuvo con pinzas luego gracias al temple del peruano. Pero lo de embestir ya fue otro cantar. Muy en tipo el burraco cuarto, que apenas tuvo media arrancada. Sucedió que el de La Puebla llenó la escena, revistió de torería la obra y el envoltorio resultó atractivo al cónclave. Una rueda de molinetes abelmontados y un macheteo de cierre de rancio sabor emergieron de su empeñoso quehacer y después de media estocada que fue suficiente añadió un trofeo más a su esportón. Apuntó buen tranco de salida el quinto, pero echando las manos por delante. Manzanares por lo bajini y el público, a voz en grito, suplicó un exiguo castigo en el peto. Le vino bien al de Cayetano que le midieran la dosis, porque llegó al último tercio con más alegría y abriéndose más a los vuelos. Manzanares lo condujo por momentos casi al ralentí, sobre todo en las dos últimas series de la faena. Tanto se durmió en el embroque el alicantino, que el animal le vio a mitad de un embroque y a punto estuvo de echárselo a los lomos, pero ni poder tuvo para ello. Quien sí tuvo energía fue el bendito público manchego, de después de un espadazo de los de antes demandó el rabo para el torero. Almagro Plaza de toros municipal. Martes, 25 de agosto de 2026. Lleno. Toros de Cayetano Muñoz (incluidos 2º bis y 3º bis), de presencia aparente, nobles, sin fuerza; mejores 5º y 6º. Morante de la Puebla, de nazareno y azabache: estocada desprendida (dos orejas); media trasera y tendida (oreja). José María Manzanares, de nazareno y oro: pinchazo y estocada corta (ovación tras aviso); estocada (dos orejas y rabo). Roca Rey, de pistacho y oro: estocada (ovación); estocada (dos orejas).Con la tarde definitivamente venida arriba Roca Rey saludó al sexto de modo explosivo. Fue este otro burraco el animal más completo del envío. Por su tranco y sobre todo por su duración. Faena intensa por encima de todo, reunida y apretada, con el animal empujando, Roca sometiendo y la gente bramando y coreando cada muletazo del peruano. Después de la estocada final, el resultado no podía ser otro -dos orejas- ni la foto final distinta a la terna en hombros. En Bilbao no será tan fácil. Fue algo así, como un amistoso de pretemporada. Esos torneos veraniegos, ya casi extinguidos, en los que los equipos de fútbol se ponían a tono para el inminente comienzo de liga. Hoy en día, con esa fiebre futbolística y esa manera de estirar el chicle de quienes gobiernan el balompié, resulta que ya llevamos dos jornadas de liga en otrora época del Colombino, el Ramón de la Carranza, el Teresa Herrera… El festejo de este martes en Almagro resultó una especie de entrenamiento de cara a lo que aún está por venir: Bilbao, Albacete, Otoño, San Miguel, Zaragoza… Las tres figuras echaron la tarde casi sin sudar frente a un encierro que tuvo sus cosas buenas; las hechuras, la reatas, muy identificativas de su origen (Desgreñado, Pajarito, Ranchero), pero cuya nobleza estuvo muy condicionada por su falta de fortaleza.Viendo la bondad y la paciencia del público manchego, cuesta imaginar cómo estaría aquí Cagancho aquel 25 de agosto de 1927 para sacar de quicio a esta gente y originar la bronca más célebre con que cuenta el toreo. El que abrió plaza no terminó de desplazarse de salida. Luego el animal resultó noble, justo de empuje, y a Morante se le vio fácil y resuelto. Todo lo hizo sencillo. Destacó con la mano derecha y después de una estocada desprendida de efecto fulminante cortó las dos orejas Volvió a los corrales el segundo por su evidente flojera. Más alto y zancudo el sobrero, que echó también las manos por delante de salida. Manzanares planteó una labor descrita con ligereza y pocas apreturas, pero llegó arriba por su vibración. Le hubieran pedido trofeos de haber acertado con el acero. El tercero se estrelló de salida contra un burladero, salió descoordinado del envite y también regresó a los corrales. El segundo sobrero fue un burraco muy en ‘guateles’, que también blandeó de modo ostensible en los primeros tercios. Se sostuvo con pinzas luego gracias al temple del peruano. Pero lo de embestir ya fue otro cantar. Muy en tipo el burraco cuarto, que apenas tuvo media arrancada. Sucedió que el de La Puebla llenó la escena, revistió de torería la obra y el envoltorio resultó atractivo al cónclave. Una rueda de molinetes abelmontados y un macheteo de cierre de rancio sabor emergieron de su empeñoso quehacer y después de media estocada que fue suficiente añadió un trofeo más a su esportón. Apuntó buen tranco de salida el quinto, pero echando las manos por delante. Manzanares por lo bajini y el público, a voz en grito, suplicó un exiguo castigo en el peto. Le vino bien al de Cayetano que le midieran la dosis, porque llegó al último tercio con más alegría y abriéndose más a los vuelos. Manzanares lo condujo por momentos casi al ralentí, sobre todo en las dos últimas series de la faena. Tanto se durmió en el embroque el alicantino, que el animal le vio a mitad de un embroque y a punto estuvo de echárselo a los lomos, pero ni poder tuvo para ello. Quien sí tuvo energía fue el bendito público manchego, de después de un espadazo de los de antes demandó el rabo para el torero. Almagro Plaza de toros municipal. Martes, 25 de agosto de 2026. Lleno. Toros de Cayetano Muñoz (incluidos 2º bis y 3º bis), de presencia aparente, nobles, sin fuerza; mejores 5º y 6º. Morante de la Puebla, de nazareno y azabache: estocada desprendida (dos orejas); media trasera y tendida (oreja). José María Manzanares, de nazareno y oro: pinchazo y estocada corta (ovación tras aviso); estocada (dos orejas y rabo). Roca Rey, de pistacho y oro: estocada (ovación); estocada (dos orejas).Con la tarde definitivamente venida arriba Roca Rey saludó al sexto de modo explosivo. Fue este otro burraco el animal más completo del envío. Por su tranco y sobre todo por su duración. Faena intensa por encima de todo, reunida y apretada, con el animal empujando, Roca sometiendo y la gente bramando y coreando cada muletazo del peruano. Después de la estocada final, el resultado no podía ser otro -dos orejas- ni la foto final distinta a la terna en hombros. En Bilbao no será tan fácil. RSS de noticias de cultura
Fue algo así, como un amistoso de pretemporada. Esos torneos veraniegos, ya casi extinguidos, en los que los equipos de fútbol se ponían a tono para el inminente comienzo de liga. Hoy en día, con esa fiebre futbolística y esa manera de estirar el chicle … de quienes gobiernan el balompié, resulta que ya llevamos dos jornadas de liga en otrora época del Colombino, el Ramón de la Carranza, el Teresa Herrera… El festejo de este martes en Almagro resultó una especie de entrenamiento de cara a lo que aún está por venir: Bilbao, Albacete, Otoño, San Miguel, Zaragoza… Las tres figuras echaron la tarde casi sin sudar frente a un encierro que tuvo sus cosas buenas; las hechuras, la reatas, muy identificativas de su origen (Desgreñado, Pajarito, Ranchero), pero cuya nobleza estuvo muy condicionada por su falta de fortaleza.
Viendo la bondad y la paciencia del público manchego, cuesta imaginar cómo estaría aquí Cagancho aquel 25 de agosto de 1927 para sacar de quicio a esta gente y originar la bronca más célebre con que cuenta el toreo.
El que abrió plaza no terminó de desplazarse de salida. Luego el animal resultó noble, justo de empuje, y a Morante se le vio fácil y resuelto. Todo lo hizo sencillo. Destacó con la mano derecha y después de una estocada desprendida de efecto fulminante cortó las dos orejas
Volvió a los corrales el segundo por su evidente flojera. Más alto y zancudo el sobrero, que echó también las manos por delante de salida. Manzanares planteó una labor descrita con ligereza y pocas apreturas, pero llegó arriba por su vibración. Le hubieran pedido trofeos de haber acertado con el acero.
El tercero se estrelló de salida contra un burladero, salió descoordinado del envite y también regresó a los corrales. El segundo sobrero fue un burraco muy en ‘guateles’, que también blandeó de modo ostensible en los primeros tercios. Se sostuvo con pinzas luego gracias al temple del peruano. Pero lo de embestir ya fue otro cantar.
Muy en tipo el burraco cuarto, que apenas tuvo media arrancada. Sucedió que el de La Puebla llenó la escena, revistió de torería la obra y el envoltorio resultó atractivo al cónclave. Una rueda de molinetes abelmontados y un macheteo de cierre de rancio sabor emergieron de su empeñoso quehacer y después de media estocada que fue suficiente añadió un trofeo más a su esportón.
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Feria de Málaga
Rosario Pérez
Apuntó buen tranco de salida el quinto, pero echando las manos por delante. Manzanares por lo bajini y el público, a voz en grito, suplicó un exiguo castigo en el peto. Le vino bien al de Cayetano que le midieran la dosis, porque llegó al último tercio con más alegría y abriéndose más a los vuelos. Manzanares lo condujo por momentos casi al ralentí, sobre todo en las dos últimas series de la faena. Tanto se durmió en el embroque el alicantino, que el animal le vio a mitad de un embroque y a punto estuvo de echárselo a los lomos, pero ni poder tuvo para ello. Quien sí tuvo energía fue el bendito público manchego, de después de un espadazo de los de antes demandó el rabo para el torero.
Almagro
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Plaza de toros municipal.
Martes, 25 de agosto de 2026. Lleno. Toros de Cayetano Muñoz (incluidos 2º bis y 3º bis), de presencia aparente, nobles, sin fuerza; mejores 5º y 6º.
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José María Manzanares,
de nazareno y oro: pinchazo y estocada corta (ovación tras aviso); estocada (dos orejas y rabo). -
Roca Rey,
de pistacho y oro: estocada (ovación); estocada (dos orejas).
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Con la tarde definitivamente venida arriba Roca Rey saludó al sexto de modo explosivo. Fue este otro burraco el animal más completo del envío. Por su tranco y sobre todo por su duración. Faena intensa por encima de todo, reunida y apretada, con el animal empujando, Roca sometiendo y la gente bramando y coreando cada muletazo del peruano. Después de la estocada final, el resultado no podía ser otro -dos orejas- ni la foto final distinta a la terna en hombros. En Bilbao no será tan fácil.
