La onda expansiva de la llegada de golpe a Ceuta de 80.000 extranjeros en situación irregular marcará el inicio del nuevo curso político con la rendición de cuentas, la semana que viene en el Congreso, de hasta siete ministros. Más allá de las severas críticas desde la bancada de la oposición, que se dan por descontadas, el PSOE se enfrenta a la digestión interna de cómo ha actuado el Ejecutivo de Pedro Sánchez ante una emergencia migratoria con una dimensión sin precedentes.
Sostienen que internamente «no se entiende» la relación con Marruecos: «No se ha gestionado bien y va a dar problemas»
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La onda expansiva de la llegada de golpe a Ceuta de 80.000 extranjeros en situación irregular marcará el inicio del nuevo curso político con la rendición de cuentas, la semana que viene en el Congreso, de hasta siete ministros. Más allá de las severas críticas desde la bancada de la oposición, que se dan por descontadas, el PSOE se enfrenta a la digestión interna de cómo ha actuado el Ejecutivo de Pedro Sánchez ante una emergencia migratoria con una dimensión sin precedentes.
«Esta crisis guarda una similitud al 100% con la de los casos de corrupción que afectan al partido y al Gobierno: el Gobierno ha transmitido síntomas de estar sobrepasado, de desbordamiento e impotencia, lo que se traduce en un Gobierno que no es capaz de atender la gestión ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo», lamentan desde una federación. «Está sobreviviendo un día más, un día más, un día más… mientras los acontecimientos lo manejan y no al revés. Es lo peor que le puede pasar a un Gobierno», agregan ante la cuenta atrás de un intensociclo electoral con generales en una fecha aún por determinar y autonómicas y municipales el próximo mes de mayo.
Un cargo público, a su vez, sostiene que «los frentes judiciales, se dan por amortizados, alimentan el relato del lawfare, del victimismo, y cierran internamente al partido y al espacio mediático más fanático». «No quiere decir que vaya a favor, pero casi», argumenta. En cambio, contrapone, que «Ceuta sí que abre unas vetas que no estaban contempladas»: «Internamente es muy jodido, no sólo en el PSOE de Ceuta, que con razón están como están, sino también fuera. No se ha visto reacción, se ha transmitido una sensación de parálisis, y no se entiende bien lo del tema de la relación con Marruecos, qué pasa ahí… Hay bastantes dudas. Parece que un tema internacional no tendría por qué dar problemas, pero no se ha gestionado bien y va a darlos».
Fuentes del partido en Canarias no alineadas con el oficialismo del secretario general, el ministro Ángel Víctor Torres, critican, por su parte, que las islas, «al igual que Ceuta y Melilla, están a placer de las ansias de Marruecos, con el visto bueno del Gobierno de España», entre las que cita «la ampliación del mar territorial, el tráfico aéreo del Sáhara, las tierras raras y, por supuesto, el Sáhara». Asimismo, recuerdan que «el capítulo más dantesco de la inmigración» en el archipiélago fue el hacinamiento en el muelle de Arguineguín (Gran Canaria) de 2.600 personas en un fin de semana y que la reacción del Ejecutivo central entonces también «fue caótica».
De momento esta crisis ya ha hecho estallar las costuras del PSOE ceutí: su diputado y vicepresidente primero en la Asamblea, Melchor León, ha pedido la dimisión del delegado de Sánchez en la región, Miguel Ángel Pérez Triano, de su propio partido. «Mientras esta ciudad se desangra, con 28 millones de euros en pérdidas, fiestas suspendidas, comercios cerrando y vecinos que ya no reconocen sus calles, él ha antepuesto sus intereses personales y su carrera política al bienestar de Ceuta», ha denunciado públicamente esta semana.
Por su parte, la corriente crítica del partido aglutinada bajo la marca ReActiva también se ha manifestado en términos duros advirtiendo que «culpar sólo hacia fuera no es rendir cuentas» de la emergencia migratoria, sino «gestionar la imagen en lugar del problema». Además, denuncian «la presión, directa o velada, desde ejecutivas regionales y locales» para que militantes socialistas que «estos días han expresado en redes sociales su preocupación, sus dudas o sus críticas» sobre cómo se está abordando la situación «borren publicaciones, rectifiquen su opinión o, simplemente, callen».
Sí se ha manifestado con claridad meridiana Nicolás Redondo Terreros, expulsado del PSOE en 2023, que considera que la crisis de Ceuta ha descubierto «toda la miseria» de Sánchez en política exterior. En un mensaje escrito en X el mismo día de la avalancha, el ex dirigente vasco dijo que lo que estaba sucediendo en la ciudad autónoma «sería para que cualquier Gobierno dimitiera» por «la incapacidad para defender a sus conciudadanos y a su territorio».
En Ferraz, en cambio, han tratado de poner el foco en el PP, acusándolo de no distinguir «nunca lo que es una emergencia nacional de un oportunismo político«. «En cualquier país serio, ante una situación de emergencia, sea la que sea, la oposición se pone al lado del Estado. En España la oposición se pone delante de una cámara», zanjan.
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