Descubierto en el programa de talentos New Faces cuando trabajaba en la construcción de plataformas de seguridad y andamios para pintores en el puente de la bahía de Sídney, Paul Hogan (86) jamás imaginó que llegaría a convertirse en una de las grandes estrellas comerciales de los 80.
La estrella australiana protagonizó su primera película a los 46 años. Durante el rodaje de Cocodrilo Dundee se enamoró de su coprotagonista, Linda Kozlowsky, y se divorció de su primera esposa, Noelene, con la que se había casado en dos ocasiones. En total tiene seis hijos.
Descubierto en el programa de talentos New Faces cuando trabajaba en la construcción de plataformas de seguridad y andamios para pintores en el puente de la bahía de Sídney, Paul Hogan (86) jamás imaginó que llegaría a convertirse en una de las grandes estrellas comerciales de los 80.
Su gran momento llegó con Cocodrilo Dundee (1986), una comedia de aventuras que coescribió y codirigió de la que se cumplen cuatro décadas. El actor australiano es un caso paradigmático, ya que no se metió en la industria del entretenimiento hasta los 36 años y no protagonizó su primera película hasta cumplidos los 46.
Hasta ese momento era un feliz padre de familia con cinco hijos con su primera mujer, Noelene Edwards (86), con quien se había casado en dos ocasiones (1958-1981; 1982-1989), pero durante el rodaje de Cocodrilo Dundee se enamoró de su protagonista, Linda Kozlowski (68), con quien se unió en matrimonio en 1990. Curiosamente, Linda nació el mismo año en que Paul y Noelene se casaron por primera vez.
«Yo era un ligón empedernido, ella me gustaba y yo le gustaba a ella, y nos casamos», dijo Hogan a ABC en 2019 y añadió: «Tuve mi primer hijo a los 19 años y con 22 ya tenía tres hijos, así que tuve que madurar muy rápido». También reflexionó sobre el tipo de marido que era: «No soy un gran esposo. Soy bueno al principio».
El divorcio fue tremendamente traumático y uno de los más feos y amargos en la historia del espectáculo australiano, según medios de la época. El mismo motivo de la separación y la división de los bienes provocaron que el actor abandonara a su familia y cortara todo tipo de comunicación durante 17 años.
La pareja Hogan-Kozlowski tuvo un hijo, Chance (28), músico y vocalista de la banda de punk rock Rowdy quien, tras el divorcio de sus padres en 2014 después de 24 años de unión, se mudó a casa de su padre en Venice Beach (California).
«Viví a la sombra de Paul durante muchos, muchos años, y es agradable sentir mi propia luz ahora mismo», declaró Linda a la revista australiana New Ide atras firmar los papeles. Sobre los motivos de su distanciamiento alegó: «Simplemente nos distanciamos de forma natural. Uno de nuestros problemas era que realmente no teníamos nada en común y, con el tiempo, eso le sucede a mucha gente».
La veterana estrella australiana comentó en su momento en varios medios internacionales que su hijo pequeño ha atravesado serios problemas en los últimos tiempos. Aunque en una entrevista en el programa Today el año pasado dijo que «estaba mejor de lo que parecía», la situación de Chance era preocupante porque publicaba vídeos en redes sociales completamente ebrio y con mensajes escalofriantes. El pasado mayo fue arrestado en la mansión de su progenitor por una supuesta agresión doméstica, pero después de que la Fiscalía de la Ciudad de Los Ángeles revisara su caso quedó libre de cargos.
Desde hace tiempo, el actor vive prácticamente recluido en Los Ángeles debido a su complicado estado de salud, ya que padece fibrosis retroperitoneal y una enfermedad renal severa. Por ello se le ha visto en silla de ruedas en el aeropuerto cuando ha viajado a su país de nacimiento.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón


