¡Holi, Julio!Como no te convencí para que empezaras a decir PEC, he pensado en cambiar de estrategia e introducirte un concepto en lugar de una expresión. Es un honor darte la bienvenida a la Charca. Si consigues entenderlo, habrás descifrado aproximadamente la mitad de las conversaciones entre veinteañeros y, lamentablemente, también buena parte de sus hábitos de consumo.Lo primero es que nadie quiere ser Charca, pero paradójicamente, todos tenemos algo de Charca en nuestro interior. Charca es esa persona que hace una cola de cuarenta minutos para probar el producto viral de turno y lo sube a Instagram. Es quien va a ver las luces de Navidad con su pareja y se hace una foto con el árbol. Quien quiere ir a un restaurante «diferente» y su única investigación previa consiste en abrir TikTok, buscar «sitios secretos que poca gente conoce» y pinchar en un vídeo con tres millones de visitas. Comer chocolate Dubái; ir a La Velada del Año ; ser fan de Quevedo (¡el cantante!); ir a la Champions Burger …No es solo el acto de ir a un evento multitudinario lo que te convierte en Charca; es hacerlo con la convicción de que has descubierto algo que nadie más conoce cuando, en realidad, miles de personas están haciendo exactamente lo mismo al mismo tiempo. Se remata cuando basan su personalidad en ello. Pero, Julio, te preguntarás: ¿Por qué «Charca»? Bueno, una charca es agua estancada donde todo el mundo se mete a chapotear en el mismo sitio, se remueve el barro y al final ya no distingues a nadie porque todos están igual de sucios e igual de contentos. También porque internet le ha regalado una representación gráfica difícil de superar: Shrek disfrutando de un baño de barro en su ciénaga. En fin, aplícalo a la vida social y lo tienes claro: un charco de gente haciendo lo mismo, vestida igual, comiendo lo mismo y creyéndose única mientras chapotea con las demás. La vida da muchas vueltas, Julio. Algunas, directamente, dan vueltas en el barro.Te pido, por favor, que me digas qué es lo que te hacía ser Charca cuando tú tenías veinte años.¡Un abrazote!CarmenQuerida Carmen:Te confieso que no había escuchado nunca la expresión «ser un charcas» -será que no paso suficiente tiempo con gente de tu generación, culpa mía-, y admito que me ha hecho gracia. He echado atrás la memoria para ver si he tenido un pasado ‘charca’ -en la actualidad, como mucho, piso algún charco alguna vez- y, sí, he de admitir que alguno tuve, como cuando siendo adolescente quise, por ejemplo, que me compraran unas botas camperas, que estaban de moda, o me tentaba la idea de vestir y peinarme como John Travolta en ‘Grease’. Supongo que entonces me comporté como «un charcas».El peinado de John Travolta en ‘Grease’; definición de ser Charca en los ochenta para JulioNo sé si el término tiene correspondencia exacta con algún otro empleado por nuestra generación. Aunque si consultas la IA te habla de «ser básico», de «pasado de moda» y de otras palabras que jamás he utilizado ni oído, lo primero que se me ocurre para referirme a alguien con los comportamientos que tú describes es «pringao» -así, sin la ‘d’-. Sé que no es lo mismo, porque tiene un componente de bobería que, entiendo por lo que explicas, no tiene la expresión «charca». También he pensado en el término borrego, «persona que se somete gregaria o dócilmente a la voluntad ajena» (la RAE dixit).Leyendo cosas por ahí he visto además que «charca» ha generado todo un léxico: charquificarse, charquero, charquismo, charquear… ¡Ah, el ingenio de los españoles! Y he leído también que la expresión nació hace tan solo tres años en una red social cuando alguien criticó a la gente de su pueblo por bañarse en una charca en lugar de ir a la playa. Después fue evolucionando hasta adquirir el significado que tú me has desvelado. Por cierto, si la RAE incorpora ‘charca’ con este sentido en el diccionario, ¿tú crees que los académicos serán unos charcas? Y para terminar, permíteme una adenda (o posdata); será una pedrada mía (¿se dice así?) pero junto a ‘bro’ y ‘en plan’, ‘holi’ es una de las expresiones que, citando a Woody Allen en ‘Misterioso asesinato en Manhattan’ -si no la has visto, te la recomiendo-, me llevan a querer invadir Polonia. Pero bueno, siendo tú no te lo tendré en cuenta. Espero que nuestra correspondencia se ‘charquee’.Atentamente, recibe un abrazoJulio ¡Holi, Julio!Como no te convencí para que empezaras a decir PEC, he pensado en cambiar de estrategia e introducirte un concepto en lugar de una expresión. Es un honor darte la bienvenida a la Charca. Si consigues entenderlo, habrás descifrado aproximadamente la mitad de las conversaciones entre veinteañeros y, lamentablemente, también buena parte de sus hábitos de consumo.Lo primero es que nadie quiere ser Charca, pero paradójicamente, todos tenemos algo de Charca en nuestro interior. Charca es esa persona que hace una cola de cuarenta minutos para probar el producto viral de turno y lo sube a Instagram. Es quien va a ver las luces de Navidad con su pareja y se hace una foto con el árbol. Quien quiere ir a un restaurante «diferente» y su única investigación previa consiste en abrir TikTok, buscar «sitios secretos que poca gente conoce» y pinchar en un vídeo con tres millones de visitas. Comer chocolate Dubái; ir a La Velada del Año ; ser fan de Quevedo (¡el cantante!); ir a la Champions Burger …No es solo el acto de ir a un evento multitudinario lo que te convierte en Charca; es hacerlo con la convicción de que has descubierto algo que nadie más conoce cuando, en realidad, miles de personas están haciendo exactamente lo mismo al mismo tiempo. Se remata cuando basan su personalidad en ello. Pero, Julio, te preguntarás: ¿Por qué «Charca»? Bueno, una charca es agua estancada donde todo el mundo se mete a chapotear en el mismo sitio, se remueve el barro y al final ya no distingues a nadie porque todos están igual de sucios e igual de contentos. También porque internet le ha regalado una representación gráfica difícil de superar: Shrek disfrutando de un baño de barro en su ciénaga. En fin, aplícalo a la vida social y lo tienes claro: un charco de gente haciendo lo mismo, vestida igual, comiendo lo mismo y creyéndose única mientras chapotea con las demás. La vida da muchas vueltas, Julio. Algunas, directamente, dan vueltas en el barro.Te pido, por favor, que me digas qué es lo que te hacía ser Charca cuando tú tenías veinte años.¡Un abrazote!CarmenQuerida Carmen:Te confieso que no había escuchado nunca la expresión «ser un charcas» -será que no paso suficiente tiempo con gente de tu generación, culpa mía-, y admito que me ha hecho gracia. He echado atrás la memoria para ver si he tenido un pasado ‘charca’ -en la actualidad, como mucho, piso algún charco alguna vez- y, sí, he de admitir que alguno tuve, como cuando siendo adolescente quise, por ejemplo, que me compraran unas botas camperas, que estaban de moda, o me tentaba la idea de vestir y peinarme como John Travolta en ‘Grease’. Supongo que entonces me comporté como «un charcas».El peinado de John Travolta en ‘Grease’; definición de ser Charca en los ochenta para JulioNo sé si el término tiene correspondencia exacta con algún otro empleado por nuestra generación. Aunque si consultas la IA te habla de «ser básico», de «pasado de moda» y de otras palabras que jamás he utilizado ni oído, lo primero que se me ocurre para referirme a alguien con los comportamientos que tú describes es «pringao» -así, sin la ‘d’-. Sé que no es lo mismo, porque tiene un componente de bobería que, entiendo por lo que explicas, no tiene la expresión «charca». También he pensado en el término borrego, «persona que se somete gregaria o dócilmente a la voluntad ajena» (la RAE dixit).Leyendo cosas por ahí he visto además que «charca» ha generado todo un léxico: charquificarse, charquero, charquismo, charquear… ¡Ah, el ingenio de los españoles! Y he leído también que la expresión nació hace tan solo tres años en una red social cuando alguien criticó a la gente de su pueblo por bañarse en una charca en lugar de ir a la playa. Después fue evolucionando hasta adquirir el significado que tú me has desvelado. Por cierto, si la RAE incorpora ‘charca’ con este sentido en el diccionario, ¿tú crees que los académicos serán unos charcas? Y para terminar, permíteme una adenda (o posdata); será una pedrada mía (¿se dice así?) pero junto a ‘bro’ y ‘en plan’, ‘holi’ es una de las expresiones que, citando a Woody Allen en ‘Misterioso asesinato en Manhattan’ -si no la has visto, te la recomiendo-, me llevan a querer invadir Polonia. Pero bueno, siendo tú no te lo tendré en cuenta. Espero que nuestra correspondencia se ‘charquee’.Atentamente, recibe un abrazoJulio RSS de noticias de cultura
Como no te convencí para que empezaras a decir PEC, he pensado en cambiar de estrategia e introducirte un concepto en lugar de una expresión. Es un honor darte la bienvenida a la Charca. Si consigues entenderlo, habrás descifrado aproximadamente la mitad de las … conversaciones entre veinteañeros y, lamentablemente, también buena parte de sus hábitos de consumo.
Lo primero es que nadie quiere ser Charca, pero paradójicamente, todos tenemos algo de Charca en nuestro interior. Charca es esa persona que hace una cola de cuarenta minutos para probar el producto viral de turno y lo sube a Instagram. Es quien va a ver las luces de Navidad con su pareja y se hace una foto con el árbol. Quien quiere ir a un restaurante «diferente» y su única investigación previa consiste en abrir TikTok, buscar «sitios secretos que poca gente conoce» y pinchar en un vídeo con tres millones de visitas. Comer chocolate Dubái; ir a La Velada del Año; ser fan de Quevedo (¡el cantante!); ir a la Champions Burger…
No es solo el acto de ir a un evento multitudinario lo que te convierte en Charca; es hacerlo con la convicción de que has descubierto algo que nadie más conoce cuando, en realidad, miles de personas están haciendo exactamente lo mismo al mismo tiempo. Se remata cuando basan su personalidad en ello.
Pero, Julio, te preguntarás: ¿Por qué «Charca»? Bueno, una charca es agua estancada donde todo el mundo se mete a chapotear en el mismo sitio, se remueve el barro y al final ya no distingues a nadie porque todos están igual de sucios e igual de contentos. También porque internet le ha regalado una representación gráfica difícil de superar: Shrek disfrutando de un baño de barro en su ciénaga. En fin, aplícalo a la vida social y lo tienes claro: un charco de gente haciendo lo mismo, vestida igual, comiendo lo mismo y creyéndose única mientras chapotea con las demás. La vida da muchas vueltas, Julio. Algunas, directamente, dan vueltas en el barro.
Te pido, por favor, que me digas qué es lo que te hacía ser Charca cuando tú tenías veinte años.
¡Un abrazote!
Carmen
Querida Carmen:
Te confieso que no había escuchado nunca la expresión «ser un charcas» -será que no paso suficiente tiempo con gente de tu generación, culpa mía-, y admito que me ha hecho gracia. He echado atrás la memoria para ver si he tenido un pasado ‘charca’ -en la actualidad, como mucho, piso algún charco alguna vez- y, sí, he de admitir que alguno tuve, como cuando siendo adolescente quise, por ejemplo, que me compraran unas botas camperas, que estaban de moda, o me tentaba la idea de vestir y peinarme como John Travolta en ‘Grease’. Supongo que entonces me comporté como «un charcas».

No sé si el término tiene correspondencia exacta con algún otro empleado por nuestra generación. Aunque si consultas la IA te habla de «ser básico», de «pasado de moda» y de otras palabras que jamás he utilizado ni oído, lo primero que se me ocurre para referirme a alguien con los comportamientos que tú describes es «pringao» -así, sin la ‘d’-. Sé que no es lo mismo, porque tiene un componente de bobería que, entiendo por lo que explicas, no tiene la expresión «charca». También he pensado en el término borrego, «persona que se somete gregaria o dócilmente a la voluntad ajena» (la RAE dixit).
Leyendo cosas por ahí he visto además que «charca» ha generado todo un léxico: charquificarse, charquero, charquismo, charquear… ¡Ah, el ingenio de los españoles! Y he leído también que la expresión nació hace tan solo tres años en una red social cuando alguien criticó a la gente de su pueblo por bañarse en una charca en lugar de ir a la playa. Después fue evolucionando hasta adquirir el significado que tú me has desvelado. Por cierto, si la RAE incorpora ‘charca’ con este sentido en el diccionario, ¿tú crees que los académicos serán unos charcas?
Y para terminar, permíteme una adenda (o posdata); será una pedrada mía (¿se dice así?) pero junto a ‘bro’ y ‘en plan’, ‘holi’ es una de las expresiones que, citando a Woody Allen en ‘Misterioso asesinato en Manhattan’ -si no la has visto, te la recomiendo-, me llevan a querer invadir Polonia. Pero bueno, siendo tú no te lo tendré en cuenta. Espero que nuestra correspondencia se ‘charquee’.
Atentamente, recibe un abrazo
Julio
