Telefónica lanza un plan de recortes drástico en Reino Unido con rebajas del 30% del coste de plantilla y casi 1.000 millones de objetivo de ahorro

Telefónica y su socio Liberty Global han tomado la decisión de acometer un plan de recorte de gastos drástico en Virgin Media O2, el operador británico en que comparten accionariado, con el objetivo de llegar a los 800 millones de libras anuales en 2029 (960 millones de euros al cambio), que contempla despidos y la paralización de apuestas relevantes como el despliegue de fibra óptica.

 El plan comenzará el próximo año y busca simplificar la compañía en un entorno complejo en el mercado británico  

Audio generado con IA

Telefónica y su socio Liberty Global han tomado la decisión de acometer un plan de recorte de gastos drástico en Virgin Media O2, el operador británico en que comparten accionariado, con el objetivo de llegar a los 800 millones de libras anuales en 2029 (960 millones de euros al cambio), que contempla despidos y la paralización de apuestas relevantes como el despliegue de fibra óptica.

El plan estratégico completo se presentará el próximo febrero, pero llega tras un revés clave por parte de la autoridad de competencia británica en la compra del operador de fibra Netomnia y un deterioro de los resultados del grupo a nivel comercial.

El grupo prevé recortar un 30% el coste de personal los dos próximos años para crear una estructura más simple. Esto supondrá 300 millones de libras de los 800.00 que prevé recortar el operador en los próximos tres años.

Así, la compañía abordará una simplificación de la estructura de la compañía y eliminará también numerosos puestos ejecutivos.

Las líneas maestras del plan recuerdan a la hoja de ruta aprobada hace casi un año por Marc Murtra para la propia Telefónica y el manual que se está siguiendo también en Alemania: organizaciones más pequeñas y una búsqueda de generar caja y rentabilidad a través de la simplificación y una apuesta más centrada en menos negocios.

De hecho, de ahí viene la reorganización del Comité de Telefónica, que busca que España pase a apoyar más al resto de negocios e importe sus negocios de éxito a estos países.

En el caso de Reino Unido, se buscará reducir el coste en suministradores externos, simplificar la cartera de productos en B2B y dejar más clara las marcas que tiene el grupo en el negocio de consumidor con un posicionamiento diferenciado.

De fondo, la elevada deuda del grupo, que es la mayor entre las filiales de Telefónica con 21.951 millones de libras (26.475 millones de euros al cambio).

La compañía además registró en el tercer trimestre una caída de ingresos y beneficios del 5,7% y 2,6%, respectivamente, ante la presión comercial de otras marcas

Además, también paralizará sus inversiones para ampliar sus despliegues de fibra más allá de los compromisos alcanzados por el fondo Infravia en Nexifibre y buscará acuerdos mayoristas con Openreach, propiedad de BT y el dominador de la mayor red de fibra de Reino Unido.

El giro de la compañía llega tras el revés recibido por la compañía en la compra de Netomnia, que le hubiera supuesto construir 3,4 millones de hogares de fibra óptica hasta 2030 y terminar con una red de 20 millones de hogares.

Ahora, la ambición se reduce drásticamente y la red tendrá un tamaño mucho menor, ya que el objetivo inicial de Nexifibre estaba más cerca de los cinco millones. A esto se suma la red propia de Virgin Media O2 para acercarse a los 10 millones de hogares de fibra.

«Las lógicas del mercado no permiten tres redes de fibra que se superpongan y la red de cable de la compañía permitirá seguir escalando la banda ancha a un nivel líder en el mercado, con una actualización de bajo coste para llegar a 2 Gbps en la mayoría de la red en 2027»; traslada la empresa.

 Actualidad Económica. Noticias de Economía Nacional e Internacional

Noticias Similares