Muere Delfín Amaya, miembro de Los Amaya del clásico de la rumba ‘Vete’

El miembro del dúo de rumba catalana Los Amaya, el artista Delfín Amaya murió este lunes en Barcelona a los 74 años . Por el momento no se ha comunicado públicamente una causa del fallecimiento.Los hermanos Delfín y José Amaya, hijos de gitanos dedicados a la venta ambulante, formaron el dúo Los Amaya en los años 70 en Barcelona, desde donde forjaron su carrera artística marcada por la fusión de la rumba y el pop arrasando con canciones como ‘Vete’, ‘Caramelos’ o ‘¡Qué mala suerte la mía!’, y destacando por combinar otros elementos como las influencias caribeñas y las guitarras eléctricas con pedal wah-wah.Delfín nació en Oviedo en 1952, y se trasladó con su familia (parientes de la bailaora Carmen Amaya) al barrio del Raval en Barcelona, donde creció y se forjaron los inicios de su carrera musical. Ya formado el dúo con su hermano, comenzaron actuando en pequeños escenarios y fiestas populares, y debutaron en el mercado discográfico en 1969 de la mano del guitarrista de Carmen Amaya, Andrés Batista, con un repertorio de canciones de raíz flamenca alcanzando la popularidad dos años más tarde gracias al éxito de ventas de ‘Caramelos’, una versión de un clásico de la música cubana escrito por Roberto Puentes.También en esta época grabaron otras grandes canciones, como el sencillo ‘El jala-jala’, una versión de Richie Ray & Bobby Cruz (cara B de ‘Soy un vagabundo’), pero fue ya avanzados los setenta, en 1977, cuando alcanzaron el estatus de leyenda con el disco ‘Nosotros los gitanos’, inicio de una época de expansión internacional ya que el álbum sería editado también en países como Francia, Estados Unidos, Turquía y diversos territorios latinoamericanos, dando el paso definitivo en su ascenso a la fama de la mano de Tony Ronald, productor que tuvo un papel importante en el desarrollo de su sonido en hits como ‘La inyección’, ‘Amor, amor’, ‘Decirle a ella que vuelva’ y especialmente ‘Vete’, seguramente su tema más recordado. En esta etapa trabajaron con ellos en el estudio músicos tan ilustres dentro de la escena española de jazz latino como Josep Mas «Kitflus», Max Sunyer, Carles Benavent, Santi Arisa, Armando Jaén, Gerónimo Martínez o Tito Duarte.En los ochenta entraron en una etapa de poca repercusión, pero siguieron publicando singles como ‘Chica bum/Mamá’ (1981), ‘Ilusionañi/No llores muchacho’ (1983), ‘Ahora’ (1983), ‘Miénteme de día/Tentación’ (1984), ’15 años/¡Qué bonito fue!’, (1984) ‘Marilyn/Olé Olé’ (1987). Temas como ‘New York’ o ‘Corazón de madera’ dieron continuidad a su actividad en los estudios en lo noventa, una década en la que el nivel de las composiciones con las que trabajaban fue decayendo, pero que los vio resurgir con más fuerza en directo. También colaboraron con músicos como Max Sunyer o Carlos Benavent, y tocaron en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 junto a Peret y Los Manolos. El decliveEn los siguientes años el dúo siguió en activo en lo discográfico, pero con cierta sensación de haber pasado ya sus mejores días, tal como contaría Delfín en una entrevista con Sevilla Magazine: «Después de la clausura de los Juegos Olímpicos del 92 el ambiente discográfico había cambiado mucho y las compañías apenas tenían distribución. Ante esto se nos quitaron las ganas de hacer nada».Aun así lanzarían cuatro discos más, ‘Perdóname, mujer’ (Divucsa, 1995). ‘El platanito’ (Divucsa, 1997), ‘En directo (Picap, 2000) y ‘Únicos’ (Picap, 2003). En 2005, varios artistas se unieron para crear el disco de homenaje ‘Bailen mi rumbita – Tributo a Los Amaya’, para después entrar en un lustro de perfil bajo hasta su ‘resurrección’ como artistas populares gracias a la televisión, por un anuncio de la ONCE que usó como sintonía su clásico ‘¡Vete!’. «En que estemos aquí otra vez ha influido mucho el anuncio, porque la gente se interesó en nosotros de nuevo. No sé si es el mejor momento, pero teníamos el gusanillo de volver otra vez», declaró Delfín en 2013.Ese año ve la luz el que sería su último trabajo, ‘Vuelven… Los Amaya!’, en el que regrabaron algunos de sus temas más conocidos junto a artistas de generaciones posteriores como Bebe, Macaco, Marlango, Rosario Flores, Antonio Carmona, El Canijo de Jerez, El Arrebato, Muchachito Bombo Infierno, India Martínez, Haze, Lichis y Marina, de Ojos de Brujo, entre otros.MÁS INFORMACIÓN Opinión Los Amaya: «Nuestra aportación fue poner letras bonitas a la rumba»«Nosotros hicimos que la rumba se escuchara, y no solo se bailara», afirmó Delfín al describir el por qué de su éxito. «Antes era solo para bailar, y nada más. Los Amaya, con Tony Ronald, creamos la rumba melódica. Pusimos letras bonitas a la rumba. Aportamos un sonido diferente con la voz de mi hermano, que tiene un timbre perfecto y alcanza unos agudos altísimos. Era algo comercial mezclado con la balada que se podía escuchar y se podía bailar». A lo que añadiría su hermano José: «En las guitarras eléctricas, por ejemplo, fuimos pioneros. Fue la autenticidad de una época donde creamos un estilo. Somos el punto y aparte de la rumba». El miembro del dúo de rumba catalana Los Amaya, el artista Delfín Amaya murió este lunes en Barcelona a los 74 años . Por el momento no se ha comunicado públicamente una causa del fallecimiento.Los hermanos Delfín y José Amaya, hijos de gitanos dedicados a la venta ambulante, formaron el dúo Los Amaya en los años 70 en Barcelona, desde donde forjaron su carrera artística marcada por la fusión de la rumba y el pop arrasando con canciones como ‘Vete’, ‘Caramelos’ o ‘¡Qué mala suerte la mía!’, y destacando por combinar otros elementos como las influencias caribeñas y las guitarras eléctricas con pedal wah-wah.Delfín nació en Oviedo en 1952, y se trasladó con su familia (parientes de la bailaora Carmen Amaya) al barrio del Raval en Barcelona, donde creció y se forjaron los inicios de su carrera musical. Ya formado el dúo con su hermano, comenzaron actuando en pequeños escenarios y fiestas populares, y debutaron en el mercado discográfico en 1969 de la mano del guitarrista de Carmen Amaya, Andrés Batista, con un repertorio de canciones de raíz flamenca alcanzando la popularidad dos años más tarde gracias al éxito de ventas de ‘Caramelos’, una versión de un clásico de la música cubana escrito por Roberto Puentes.También en esta época grabaron otras grandes canciones, como el sencillo ‘El jala-jala’, una versión de Richie Ray & Bobby Cruz (cara B de ‘Soy un vagabundo’), pero fue ya avanzados los setenta, en 1977, cuando alcanzaron el estatus de leyenda con el disco ‘Nosotros los gitanos’, inicio de una época de expansión internacional ya que el álbum sería editado también en países como Francia, Estados Unidos, Turquía y diversos territorios latinoamericanos, dando el paso definitivo en su ascenso a la fama de la mano de Tony Ronald, productor que tuvo un papel importante en el desarrollo de su sonido en hits como ‘La inyección’, ‘Amor, amor’, ‘Decirle a ella que vuelva’ y especialmente ‘Vete’, seguramente su tema más recordado. En esta etapa trabajaron con ellos en el estudio músicos tan ilustres dentro de la escena española de jazz latino como Josep Mas «Kitflus», Max Sunyer, Carles Benavent, Santi Arisa, Armando Jaén, Gerónimo Martínez o Tito Duarte.En los ochenta entraron en una etapa de poca repercusión, pero siguieron publicando singles como ‘Chica bum/Mamá’ (1981), ‘Ilusionañi/No llores muchacho’ (1983), ‘Ahora’ (1983), ‘Miénteme de día/Tentación’ (1984), ’15 años/¡Qué bonito fue!’, (1984) ‘Marilyn/Olé Olé’ (1987). Temas como ‘New York’ o ‘Corazón de madera’ dieron continuidad a su actividad en los estudios en lo noventa, una década en la que el nivel de las composiciones con las que trabajaban fue decayendo, pero que los vio resurgir con más fuerza en directo. También colaboraron con músicos como Max Sunyer o Carlos Benavent, y tocaron en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 junto a Peret y Los Manolos. El decliveEn los siguientes años el dúo siguió en activo en lo discográfico, pero con cierta sensación de haber pasado ya sus mejores días, tal como contaría Delfín en una entrevista con Sevilla Magazine: «Después de la clausura de los Juegos Olímpicos del 92 el ambiente discográfico había cambiado mucho y las compañías apenas tenían distribución. Ante esto se nos quitaron las ganas de hacer nada».Aun así lanzarían cuatro discos más, ‘Perdóname, mujer’ (Divucsa, 1995). ‘El platanito’ (Divucsa, 1997), ‘En directo (Picap, 2000) y ‘Únicos’ (Picap, 2003). En 2005, varios artistas se unieron para crear el disco de homenaje ‘Bailen mi rumbita – Tributo a Los Amaya’, para después entrar en un lustro de perfil bajo hasta su ‘resurrección’ como artistas populares gracias a la televisión, por un anuncio de la ONCE que usó como sintonía su clásico ‘¡Vete!’. «En que estemos aquí otra vez ha influido mucho el anuncio, porque la gente se interesó en nosotros de nuevo. No sé si es el mejor momento, pero teníamos el gusanillo de volver otra vez», declaró Delfín en 2013.Ese año ve la luz el que sería su último trabajo, ‘Vuelven… Los Amaya!’, en el que regrabaron algunos de sus temas más conocidos junto a artistas de generaciones posteriores como Bebe, Macaco, Marlango, Rosario Flores, Antonio Carmona, El Canijo de Jerez, El Arrebato, Muchachito Bombo Infierno, India Martínez, Haze, Lichis y Marina, de Ojos de Brujo, entre otros.MÁS INFORMACIÓN Opinión Los Amaya: «Nuestra aportación fue poner letras bonitas a la rumba»«Nosotros hicimos que la rumba se escuchara, y no solo se bailara», afirmó Delfín al describir el por qué de su éxito. «Antes era solo para bailar, y nada más. Los Amaya, con Tony Ronald, creamos la rumba melódica. Pusimos letras bonitas a la rumba. Aportamos un sonido diferente con la voz de mi hermano, que tiene un timbre perfecto y alcanza unos agudos altísimos. Era algo comercial mezclado con la balada que se podía escuchar y se podía bailar». A lo que añadiría su hermano José: «En las guitarras eléctricas, por ejemplo, fuimos pioneros. Fue la autenticidad de una época donde creamos un estilo. Somos el punto y aparte de la rumba».  RSS de noticias de cultura

El miembro del dúo de rumba catalana Los Amaya, el artista Delfín Amaya murió este lunes en Barcelona a los 74 años. Por el momento no se ha comunicado públicamente una causa del fallecimiento.

Los hermanos Delfín y José Amaya, hijos de gitanos dedicados … a la venta ambulante, formaron el dúo Los Amaya en los años 70 en Barcelona, desde donde forjaron su carrera artística marcada por la fusión de la rumba y el pop arrasando con canciones como ‘Vete’, ‘Caramelos’ o ‘¡Qué mala suerte la mía!’, y destacando por combinar otros elementos como las influencias caribeñas y las guitarras eléctricas con pedal wah-wah.

 

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