Susanna Griso y Luis Enríquez ya son marido y mujer. A altas horas de la madrugada terminaron los fastos por su boda en el corazón de la Costa Brava. La mediática pareja se dio el sí, quiero ante 200 invitados en el hotel La Gavina de S’Agaró al atardecer. La novia llegó exultante y guapísima pasadas las 20 horas al jardín bajo la luz crepuscular, enfundada en un vestido de Rosa Esteve, diseñadora de Cortana. Un diseño romántico con escote palabra de honor, corsé y original tejido plisado, muy del estilo fluido y relajado de la propia Susanna. La presentadora llevaba un ramo silvestre de jazmines recién cortados y el pelo recogido con flores prendidas en el pelo. Muy sonriente, la acompañó su hijo y padrino, Jan, también de blanco. Quien rompió la tradición fue el propio novio, el alto ejecutivo de la comunicación Luis Enríquez, que se puso una guayabera de color fresa que le regaló Cruz Sánchez de Lara, esposa de Pedro Jota Ramírez, por supuesto asistentes al enlace.
Tras la romántica ceremonia civil en el corazón de la Costa Brava, la presentadora y su ya marido lo dieron todo. Incluso ella y sus amigas se animaron a bailar el temazo vintage ‘September’… Todos los detalles
Susanna Griso y Luis Enríquez ya son marido y mujer. A altas horas de la madrugada terminaron los fastos por su boda en el corazón de la Costa Brava. La mediática pareja se dio el sí, quiero ante 200 invitados en el hotel La Gavina de S’Agaró al atardecer. La novia llegó exultante y guapísima pasadas las 20 horas al jardín bajo la luz crepuscular, enfundada en un vestido de Rosa Esteve, diseñadora de Cortana. Un diseño romántico con escote palabra de honor, corsé y original tejido plisado, muy del estilo fluido y relajado de la propia Susanna. La presentadora llevaba un ramo silvestre de jazmines recién cortados y el pelo recogido con flores prendidas en el pelo. Muy sonriente, la acompañó su hijo y padrino, Jan, también de blanco. Quien rompió la tradición fue el propio novio, el alto ejecutivo de la comunicación Luis Enríquez, que se puso una guayabera de color fresa que le regaló Cruz Sánchez de Lara, esposa de Pedro Jota Ramírez, por supuesto asistentes al enlace.
Arrancó los discursos un íntimo amigo de la novia, el diputado del PP Jaime de los Santos, que dejó a todos al borde del llanto. No fue el único en hablar; varios amigos y familiares, entre ellos un hermano de Susanna, Paco, cogieron el micrófono y consiguieron que a los novios se les escaparan unas lágrimas, sobre todo el hijo de Susanna, Jan, y el propio novio, que dijo unas palabras con referencias culturales que sobrecogieron a todos. Luis Enríquez no dejó de mencionar al fallecido periodista David Gistau, que les presentó hace casi 20 años; tampoco a su viuda, que produjo el reencuentro entre ambos hace dos navidades. La hija pequeña de Susanna, Dorcette, se encargó de portar los anillos. Casi todos los miembros de la ya familia Enríquez Griso tuvieron un importante papel en la boda.
Una vez acabada la ceremonia, se dio paso a un exquisito cóctel con gastronomía local muy abundante. No había mesas asignadas, los invitados se movieron libremente por el precioso jardín del hotel con vistas a la bahía de Sant Pol. Había tradicionales puestos de queso, cortadores de jamón, pa amb tomaquet y una parrilla donde hacían brochetas de rape, langostinos y pato.
Los novios arrancaron su baile nupcial con la canción Noches de boda de Joaquín Sabina y protagonizaron, abrazados, el momento más romántico de la noche. Luego hubo tiempo para el desmelene y la diversión; Susanna y sus amigas bailaron una coreografía muy graciosa al ritmo de September, temazo vintage setentero del grupo Earth, Wind and Fire.
Hubo música en directo a cargo del grupo Los Picocos, que subieron al escenario a Susanna Griso y Luis Enríquez, que cantaron juntos No puedo vivir sin ti, de Coque Malla. Al terminar su actuación, Susanna, le entregó su ramo de novia a la hija mayor de Luis.
Después, todos los asistentes, entre ellos muchos periodistas (el equipo de Espejo Público) y algún vip como El Turronero y María Zurita, bailaron en la discoteca hasta el amanecer.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón

