Un juzgado de Andorra requiere a Borja Thyssen (46) por la deuda de cinco millones de euros que tiene con MoraBanc desde hace años y no devuelve, a pesar de la insistencia de la entidad bancaria andorrana. Se trata de un préstamo hipotecario sobre su casa de Andorra. No es la primera vez que el hijo de la baronesa ofrece esa vivienda como garantía para préstamos solicitados anteriormente. Fuentes de la familia consultadas por LOC aseguran que en más de una ocasión ha sido Tita Cervera (83) quien acabó solventando las deudas de su hijo con el banco. El Juzgado busca a Borja Thyssen pero no da con él «por hallarse con domicilio desconocido y actualmente en paradero ignorado», reza la providencia judicial.
La noticia de que un juzgado de Andorra ha requerido al hijo de Tita Cervera por el impago de una deuda de cinco millones con un banco ha hecho saltar las alarmas. ¿Vive por encima de sus posibilidades a pesar de sus altos ingresos?
Un juzgado de Andorra requiere a Borja Thyssen (46) por la deuda de cinco millones de euros que tiene con MoraBanc desde hace años y no devuelve, a pesar de la insistencia de la entidad bancaria andorrana. Se trata de un préstamo hipotecario sobre su casa de Andorra. No es la primera vez que el hijo de la baronesa ofrece esa vivienda como garantía para préstamos solicitados anteriormente. Fuentes de la familia consultadas por LOC aseguran que en más de una ocasión ha sido Tita Cervera (83) quien acabó solventando las deudas de su hijo con el banco. El Juzgado busca a Borja Thyssen pero no da con él «por hallarse con domicilio desconocido y actualmente en paradero ignorado», reza la providencia judicial.
La noticia, publicada por el diario La Veu Lliure del Principado y ampliada en primicia por LOC, ha levantado mucha polémica en torno a la situación financiera del hijo de Tita Cervera. Por su parte, Borja no se ha pronunciado y desde un supuesto entorno aseguran que se trata de un «litigio» con el banco y desmienten que la Justicia andorrana no pueda localizarlo.
Lo cierto es que como residente fiscal, Borja está obligado vivir en Andorra al menos seis meses al año y a tener allí un domicilio. De hecho, su casa está al lado de la de su madre y sería lógico que hubiera en ella personal al cuidado de la vivienda, que le hubieran advertido de la citación judicial.
Según personas de la vecindad, hace tiempo que no le han visto. Tampoco a Blanca Cuesta (52) y a los cinco hijos del matrimonio.
MoraBanc, una entidad andorrana de gran solvencia, que nunca se ha visto envuelta en temas judiciales, no ha querido pronunciarse sobre este tema, pero según la información de La Veu Lliure, fue el banco quien denunció al cliente moroso después de años sin satisfacer el préstamo. El pasado 17 de julio, en la providencia dirigida a Alejandro Borja Thyssen-Bornemisza, firmada por Eunice Acevedo, secretaria judicial de la Bailía del Principado de Andorra (tribunal de primera instancia e instrucción del sistema judicial en el Principado), «se le comunica que tiene 5 días hábiles para designar procurador y abogado y que transcurrido ese plazo se le emplaza para que comparezca en el proceso y conteste a la demanda en un plazo de 20 días hábiles con la advertencia de que si no comparece en dicho plazo será declarado en situación procesal de rebeldía y el juicio continuará en su contra, sin que se le dirija ninguna notificación, a excepción de la notificación de la sentencia o resolución que ponga fin al proceso». Se desconoce si después de publicada la noticia Borja se ha dado por enterado y ha puesto a sus abogados a trabajar para evitar el escándalo de un juicio en rebeldía.
La situación financiera del hijo de Tita Cervera, adoptado por el barón Heinrich Thyssen en 1984 cuando el niño tenía 4 años, es difícil de precisar, los datos publicados son muchos, pero complicados de contrastar ya que Borja nunca ha hablado de estos temas públicamente. Su residencia fiscal está en Andorra, tiene pasaporte suizo y participa en sociedades, algunas compartidas con su madre, que operan en diferentes países. Últimamente viaja a menudo a Dubái por negocios y al parecer también tiene allí una vivienda. No se conoce su patrimonio con exactitud, pero es sabido que recibió una gran fortuna, tanto como heredero del barón, como de su madre.
En 2022 Tita Cervera cerró un acuerdo con el Ministerio de Cultura por el que cedía durante 15 años en alquiler su colección privada, valorada en 1.400 millones de euros, a cambio de 97,5 millones de euros, es decir, 6,5 millones de euros al año. Entre esas obras se incluyó el Mata Mua de Gauguin, valorado en el acuerdo en 250 millones de euros y otros grandes maestros impresionistas. En el trato también participaba su hijo por la aportación al paquete de obras de su colección personal, compartida con Blanca Cuesta. Transcurridos esos 15 años la cesión de esa colección a España se volverá a negociar y en caso de que no viviera la baronesa, serían sus herederos quienes pondrían un nuevo precio, seguramente muy superior al del actual contrato.
Los ingresos por esa cesión y las rentas millonarias de sus negocios e inversiones contrastan con ese crédito bancario impagado. ¿Vive el hijo de la baronesa por encima de sus posibilidades o a veces no ha sido acertada la gestión de su fortuna?
Su necesidad de liquidez no es nueva. Entre 2011 y 2012 intentó vender el cuadro de GoyaUna mujer y dos niños junto a una fuente, que aseguró ser un regalo del barón por su bautizo, pero su madre negó que le perteneciera y sus discrepancias acabaron en los tribunales. Los jueces dijeron que Borja no había acreditado la propiedad y que la titularidad de la obra era de su madre. No obstante, en 2016 Borja anunció que el Goya salía a subasta alegando de nuevo que era suyo. En el último momento, se retiró el cuadro de la puja. No se sabe si por razones sentimentales o porque la baronesa salió, una vez más, en ayuda financiera de su hijo para evitar escándalos y recomponer la unidad familiar, dañada en otras ocasiones por distintas diferencias.
Desde que Borja formalizó su relación con Blanca Cuesta ha habido denuncias por ambas partes y distintos motivos, aunque siempre ha prevalecido el cariño que Tita Cervera tiene por su hijo mayor.
Borja Thyssen y Blanca Cuesta residen desde hace años en la urbanización La Finca, a las afueras de Madrid. Al principio residían en una casa de 800 metros y una sola planta firmada por el arquitecto Joaquín Torres por la que habrían pagado, según fuentes de la urbanización, unos seis millones de euros y vendida más tarde en unos nueve millones. Su deseo de tener una residencia más amplia y ya con cinco hijos le animó a comprar una parcela de 9.000 metros en la zona de Los Lagos, cerca de la entrada principal de la urbanización, por un valor aproximado de seis millones.
Sobre esta parcela el matrimonio se está construyendo su nueva casa, de 1.800 metros cuadrados, cuya obra podría costarle seis millones más, según calculan en el entorno de La Finca. En la actualidad el matrimonio y sus cinco hijos viven de alquiler en la casa propiedad de Marcelino Fernández Verdes, antiguo CEO del Grupo ACS. El alquiler podría ascender a unos 35.000 euros al mes, que es lo que pagan inquilinos de las viviendas cercanas.
A Borja se le atribuyen otras propiedades. Una gran mansión en Gstaad (Suiza), donde le gusta que sus hijos alternen con los de otras grandes fortunas, como nos comentó en una ocasión. Tuvo también un gran piso en Barcelona, regalo de su madre, aunque Tita lamentaba que no le gustaba a su nuera. La baronesa le regaló asimismo una casa cercana a la suya en Sant Feliú, muy poco frecuentada por el matrimonio. Otra propiedad en Ibiza, que disfrutaron durante algún verano, se vendió al parecer por 10 millones de euros a un ciudadano ruso, así como otra residencia en la zona de Talamanca. La titularidad y venta de estas viviendas acabaron en denuncias de la Agencia Tributaria, de las que finalmente fueron absueltos. Otro de sus juicios más mediáticos, en 2007, se debió a que Hacienda consideraba que la residencia de Borja Thyssen en Andorra era ficticia y que estaba eludiendo pagar impuestos en España, donde sospechaban que vivía más de seis meses al año. También fue absuelto por falta de pruebas.
Este mes de junio Sacha Thyssen, el hijo mayor de Borja y Blanca Cuesta, de 18 años, se graduó al terminar el Bachillerato Internacional en el American School, un colegio de elite en Madrid, por el que cada alumno paga al año cerca de 24.000 euros. Una cifra importante que se suma a los innumerables gastos que le cuesta al matrimonio su alto tren de vida. La baronesa no pudo estar presente, se recuperaba en su casa de la Costa Brava de la neumonía que le diagnosticaron a mediados de mayo.
La Justicia de Andorra reclama a Borja Thyssen una deuda de cinco millones de euros. Seguramente Tita Cervera volverá a remediar este tropiezo de su hijo. Es lo que suelen hacer las madres.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón



