<p>Este 11 abril, el<strong> Festival de Cine de Ibiza</strong> -patrocinado por Ibiza Travel- ha congregado a numerosos famosos para participar en la novena gala de los Premios Astarté. Entre ellos, <strong>Antonia San Juan</strong>, <strong>María Adánez</strong>,<strong> Eva Soriano</strong>, Belinda Washington, Angy Fernández y<strong> el valenciano Enrique Arce</strong> (53), conocido por interpretar a Arturo en <i>La casa de papel.</i><strong> «Veraneo en Formentera desde 2002, </strong>pero nunca había venido a IBICINE y es un festival que tenía muchas ganas de conocer, porque Baleares es como<strong> mi segundo hogar. </strong>Estar aquí es un placer siempre», ha comentado a LOC.</p>
El artista -conocido por interpretar a Arturo en ‘La casa de papel’- conversa con LOC sobre su cuota de ego, su poco interés en las entregas de premios, su opinión sobre los cantantes e influencers que actúan y por qué dijo que no a una película sobre la DANA.
Este 11 abril, el Festival de Cine de Ibiza -patrocinado por Ibiza Travel- ha congregado a numerosos famosos para participar en la novena gala de los Premios Astarté. Entre ellos, Antonia San Juan, María Adánez, Eva Soriano, Belinda Washington, Angy Fernández y el valenciano Enrique Arce (53), conocido por interpretar a Arturo en La casa de papel. «Veraneo en Formentera desde 2002, pero nunca había venido a IBICINE y es un festival que tenía muchas ganas de conocer, porque Baleares es como mi segundo hogar. Estar aquí es un placer siempre», ha comentado a LOC.
- Durante esta jornada se ha repetido, en numerosas ocasiones, que el cine español está en un buen momento. ¿Usted lo considera así?
- Bueno, hay películas que están funcionando muy bien, como Torrente. Y, por otro lado, la calidad en el cine español siempre ha existido. Yo soy más fan del cine de otros tiempos, pero es verdad que se están haciendo las cosas muy bien. Aunque, hace poco, la AISGE ha sacado una estadística que demuestra que los actores nunca han estado bien, en el sentido de que somos muchos para muy poco espacio. Entonces, hay que perseverar, hay que currar mucho, hay que formarse y tener la mentalidad optimista de que un día te puede tocar a ti.
- ¿Tiene el privilegio de decir que puede vivir 100% de su profesión?
- Desde que hice mi primera obra de teatro en Nueva York, mientras estudiaba, siempre he sido muy afortunado. He tenido suerte. Creo que he hecho las cosas bien o, al menos, eso ha parecido y soy uno de esos actores que siempre está en algún proyecto. Aunque no puedas decir «ese tiene 20 Goyas». Es que ni falta hace. Mi premio es trabajar y poder seguir viviendo de esto.
- Y ya que hablamos sobre la industria, ¿qué le parece que influencers o presentadores comiencen, de repente, una carrera actoral? ¿Es intrusismo?
- Me parece fantástico que cualquier persona que tenga como inquietud hacer algo que se salga de su zona de confort, lo haga. Yo no veo para nada intrusismo, porque esto es muy democrático. Para ser actor no necesitas un título como sí lo necesita un abogado para ejercer. La actuación está un poco en terreno de nadie. ¿Quién decide si eres actor o no eres actor? Es una decisión que solo puede tomar uno mismo y si te dan la oportunidad de hacerlo, adelante.
- Algunos artistas han criticado que los influencers hoy ocupen sitios que deberían ocupar actores en galas como la de los Goya. Dicen que, por culpa de creadores de contenido, ellos se quedan fuera. ¿Cuál es su opinión al respecto?
- No sé, porque a mí me invitan y no voy. Yo he ido cuatro veces a los Goya y ya no voy, porque considero que cuando uno ya tiene cierta carrera debe dejar que vaya otra gente, que artistas emergentes puedan disfrutar de esa maravilla. Cuando vas por primera o segunda vez, ves todo con ojos nuevos, pero ya una cuarta y sin película nominada merece menos la pena. Es que creo que todo tiene una fecha de caducidad. Cuando era joven lo disfrutaba y ahora lo que me importa es levantarme, estudiar el texto, tomar un café y rodar. Lo demás se queda un poco en aguas de borrajas. Volvería a ir si me nominan o me echo una novia y me dice «me haría mucha ilusión comprarme un vestido e ir». Le diría «pues, vamos a hacerlo».
- ¿No es de los que necesita las fotos, los focos y los aplausos de los fans para alimentar su ego?
- Mi cuota de ego ya está más que amortizada e intento hacer un trabajo diario para que el ego esté cada vez menos presente en las decisiones que tomo y en mi vida en general.
- ‘La casa de papel’ logró hacerlo famoso en todo el mundo y fuera de España se valora muchísimo su trabajo. Recientemente, el Rey Emérito recibió un premio en París y dijo «no todos somos profetas en nuestra tierra». ¿Cree que eso aplica también para usted?
- A veces creo que sí, porque tendemos a mirar un poquito más hacia afuera que a valorar lo que está dentro. Por ejemplo, acabo de venir del Festival de Cine de Nueva Delhi y se me agotan los calificativos. Jamás pensé que me podían tratar tan bien en un sitio. Me trataron como si fuera la estrella que no soy. Pero también entiendo que es por la novedad y porque lo que no tenemos al lado en nuestro día a día impacta más.
- La semana pasada generó numerosos titulares porque confesó haber rechazado interpretar a Carlos Mazón en una película sobre la DANA. ¿Se imaginó que su revelación causaría tanto revuelo?
- No. En un podcast se me preguntó si alguna vez he dicho que no a algún personaje por cuestiones éticas y dije «generalmente, no», porque no he podido elegir hasta hace poco, porque tenía que poner lentejas sobre la mesa. Pero también dije «curiosamente, me han ofrecido este personaje». Y yo no voy a entrar en polémicas, no quiero hablar sobre si es bueno o si es malo. Pero a mí no me parece bien capitalizar o beneficiarme del dolor de los valencianos. Y ya no solo de las víctimas mortales, sino también de mis vecinos o de mi cuñado que ha perdido el trabajo, porque trabajaba en Alfafar. Prefiero hacer de Hitler, porque me pilla más lejos. Aquí aún hay demasiado dolor.
- Sabe que es fuerte decir lo de Hitler, ¿no?
- No, lo que quiero decir es que Hitler fue infinitamente peor… pero me pilla más lejos. Mató hace 50 años. Pero esto es muy reciente. Por ejemplo, no haría a Netanyahu, porque lo suyo está pasando ahora. ¿Y Carlos Mazón? No lo conozco y no tengo ningún tipo de referencias…. excepto que lo que hizo estuvo mal hecho y yo no quiero meterme en la piel de una persona que ha generado tanto dolor, porque soy valenciano. Y lo más importante de mi vida es la calma de mis paisanos. Por encima del cine, de mi ego.
- En las redes sociales, algunos internautas lo han aplaudido por «tomar una decisión responsable» y otros lo han llamado «cobarde» por no aceptar un desafío. ¿Le afectan las críticas?
- Yo no he leído nada. Pero sé que me han llamado «cobarde» y que han dicho que la película, conmigo, hubiera sido «mediocre». Y yo siempre respondo igual: «Toda la razón». Todo el que tenga dos dedos de frente sabe que soy un fucking fraude en esta profesión. O sea, yo he tenido suerte, porque soy un actor mediocre. ¿Sabes qué pasa? ¡Que me la pela tanto! Cada uno es muy libre de decir lo que quiera. A mí, no me interesa esta guerra de trincheras.
- Aun así, sus palabras siguen generando debate…
- Por eso le pedí al chico del podcast que no ceda las imágenes a las teles… para no alimentar más la polémica. Porque, aunque quizá, haya salido reforzada mi imagen es una imagen que no quiero, porque no he dicho esto para manipular a la opinión pública ni ganarme adeptos. O sea, soy un bocachancla, lo reconozco y hablé demás. Pero, afortunadamente, no dije qué productora era. Es más, no sé ni si se va a hacer la película. ¡Y me importa un huevo! Yo solo conté esto porque respondí a un comentario y mi respuesta es «no me parece lícito hacer este personaje en calidad de valenciano, por el daño que podría infligir a personas que, para mí, son mucho más importantes que el celuloide mundial». Ese es el mensaje: «No hay dinero que lo pague». ¡Amunt València!
LOC
