‘Cayetanada Nui’ por el centenario de los Cines Callao

<p><strong>BINGUEROS.</strong> Callao es algo así como nuestro Times Square, nuestro Picadilly. La intersección de calles más vibrante -y a veces agobiante- de Madrid al calor de los neones de Schweppes y las pantallas led que iluminan ese gran centro comercial al aire libre sin árboles y bien de asfalto en el que se ha convertido Gran Vía. Este jueves coincidieron ahí miles de viandantes cargando sus bolsas de Primark con otros tantos trabajadores de escuelas infantiles que están en huelga y se manifestaban. Ajeno al barullo, los cines Callao recibieron a más de 300 invitados en una de las distintas acciones que van a montar este año para celebrar su centenario. Organizaron un bingo orquestado por <strong>Carlos Areces</strong> al que asistimos un grupo de personas de lo más variopinto, las dos españas. «¡Si sólo hay una!», me reprendió el cómico, pulpo en garaje ante tanto flequillo, camisa blanca y americana <i>stretch </i>al que agradecí tantos buenos ratos con Muchachada Nui. El chico <strong>Almodóvar </strong>se juntó al bajar del escenario con <strong>Dani Pérez Prada</strong>, estupendo actor de <i>Pueblo </i>y <i>Padre no hay más que uno</i>, y <strong>Andrea Levy</strong>, la más transversal del PP. Pérez Prada forma parte del elenco de La malquerida de Benavente que protagoniza <strong>Aitana Sánchez-Gijón</strong> en el Teatro Español. Regadas por dos vinos le preguntamos por el rollito entre Aitana y <strong>Maxi Iglesias</strong> y nos esquivó con bastante arte. Eso sí, el pobre nos permitió darle la chapa bastante rato; en plan osadas le soltamos que a Maxi le penaliza ser tan guapo. Hombre objeto en la serie <i>Valeria</i>, su belleza academicista ensombrece su talento. No me he parado a fijarme si lo tiene deslumbrada por lo primero. Es triste reconocerlo, pero para trabajar, las actrices lo tienen mejor si son muy guapas y los actores si no lo son. Me supo a poco la actuación de Areces; se marcó dos canciones tipo Raphael y sacó los números del bombo con gracia, pero yo le hubiera exprimido más. El <i>timing </i>mandaba: cóctel, copas, dj… Lo del bingo venía a cuento porque los dueños de los cines, la acaudalada familia Reyzábal, son propietarios de la productora de Los bingueros, Ízaro Films, que revolucionó el cine de la transición. Ízaro fue principal en los años del destape, los jefazos de Ozores, Pajares y Esteso. Si cantabas línea te regalaban unas entradas gratis para el ciclo de cine de estos dos fines de semana, que proyectan<i> Los Bingueros</i> (1979) y <i>Los liantes</i> (1981). A <strong>Julia [Urgel]</strong>, que convocó a la prensa y me llevó del bracete, y a mí no nos tocó nada (el bingo lo premiaban con entradas gratis todo el año y vermú), pero lo pasamos pirata igual. Nos sentamos con <strong>Antonio Matos</strong>, viudo de <strong>Caritina </strong>(nieta de otro conocido productor, <strong>Manuel Goyanes</strong>, el de las pelis de <strong>Marisol</strong>), que tampoco se llevó nada. Teníamos vistas a uno de los hombres más guapos de la faz, <strong>Juan Melgarejo</strong>, ex de <strong>Eugenia Osborne</strong>, que se tomó demasiado en serio el dress code con una camisa negra y una corbata roja. Aun así estaba impresionante. Por lo visto tiene novia nueva. Ohhhh. Había mucho pijerío ilustrado,<strong> Chiqui Calleja, Rafa Tarradas Bultó</strong>… Versos sueltos como <strong>Patricio Alvargonzález</strong>, hijo de <strong>Guillermina Royo-Villanova</strong>, la primera persona a la que le oí el concepto cayetano. Durante un tiempo parodiaba a uno con mucha gracia, echo de menos esos vídeos… También a Muchachada nui, hoy <i>cayetanada.</i></p>

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 BINGUEROS. Callao es algo así como nuestro Times Square, nuestro Picadilly. La intersección de calles más vibrante -y a veces agobiante- de Madrid al calor de l  

BINGUEROS. Callao es algo así como nuestro Times Square, nuestro Picadilly. La intersección de calles más vibrante -y a veces agobiante- de Madrid al calor de los neones de Schweppes y las pantallas led que iluminan ese gran centro comercial al aire libre sin árboles y bien de asfalto en el que se ha convertido Gran Vía. Este jueves coincidieron ahí miles de viandantes cargando sus bolsas de Primark con otros tantos trabajadores de escuelas infantiles que están en huelga y se manifestaban. Ajeno al barullo, los cines Callao recibieron a más de 300 invitados en una de las distintas acciones que van a montar este año para celebrar su centenario. Organizaron un bingo orquestado por Carlos Areces al que asistimos un grupo de personas de lo más variopinto, las dos españas. «¡Si sólo hay una!», me reprendió el cómico, pulpo en garaje ante tanto flequillo, camisa blanca y americana stretch al que agradecí tantos buenos ratos con Muchachada Nui. El chico Almodóvar se juntó al bajar del escenario con Dani Pérez Prada, estupendo actor de Pueblo y Padre no hay más que uno, y Andrea Levy, la más transversal del PP. Pérez Prada forma parte del elenco de La malquerida de Benavente que protagoniza Aitana Sánchez-Gijón en el Teatro Español. Regadas por dos vinos le preguntamos por el rollito entre Aitana y Maxi Iglesias y nos esquivó con bastante arte. Eso sí, el pobre nos permitió darle la chapa bastante rato; en plan osadas le soltamos que a Maxi le penaliza ser tan guapo. Hombre objeto en la serie Valeria, su belleza academicista ensombrece su talento. No me he parado a fijarme si lo tiene deslumbrada por lo primero. Es triste reconocerlo, pero para trabajar, las actrices lo tienen mejor si son muy guapas y los actores si no lo son. Me supo a poco la actuación de Areces; se marcó dos canciones tipo Raphael y sacó los números del bombo con gracia, pero yo le hubiera exprimido más. El timing mandaba: cóctel, copas, dj… Lo del bingo venía a cuento porque los dueños de los cines, la acaudalada familia Reyzábal, son propietarios de la productora de Los bingueros, Ízaro Films, que revolucionó el cine de la transición. Ízaro fue principal en los años del destape, los jefazos de Ozores, Pajares y Esteso. Si cantabas línea te regalaban unas entradas gratis para el ciclo de cine de estos dos fines de semana, que proyectan Los Bingueros (1979) y Los liantes (1981). A Julia [Urgel], que convocó a la prensa y me llevó del bracete, y a mí no nos tocó nada (el bingo lo premiaban con entradas gratis todo el año y vermú), pero lo pasamos pirata igual. Nos sentamos con Antonio Matos, viudo de Caritina (nieta de otro conocido productor, Manuel Goyanes, el de las pelis de Marisol), que tampoco se llevó nada. Teníamos vistas a uno de los hombres más guapos de la faz, Juan Melgarejo, ex de Eugenia Osborne, que se tomó demasiado en serio el dress code con una camisa negra y una corbata roja. Aun así estaba impresionante. Por lo visto tiene novia nueva. Ohhhh. Había mucho pijerío ilustrado, Chiqui Calleja, Rafa Tarradas Bultó… Versos sueltos como Patricio Alvargonzález, hijo de Guillermina Royo-Villanova, la primera persona a la que le oí el concepto cayetano. Durante un tiempo parodiaba a uno con mucha gracia, echo de menos esos vídeos… También a Muchachada nui, hoy cayetanada.

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