Emiliano Osornio: «Quiero que Madrid se acuerde de mí, y no por poco tiempo»

Hay toreros que parecen hechos para Madrid , y Emiliano Osornio puede estar llamado a ser uno de ellos. El mexicano, de concepto clásico y gusto añejo, torea en San Isidro en uno de los momentos más importantes de su carrera, después de dejar importantes actuaciones esta temporada en plazas como Sevilla o Nimes, y tras conquistar el pasado otoño el prestigioso Zapato de Oro de Arnedo.«Madrid supone un punto y aparte en esta temporada y en mi carrera», reconoce Osornio sobre lo que significa esta cita venteña. Tanto él como los suyos esperan que esta tarde marque el rumbo de los próximos meses, en una temporada que también está anunciado en plazas como Pamplona , y en la que Madrid aparece como ese punto de despegue definitivo «para coger fuerza, ambiente y tal vez más adelante poder tomar la alternativa». El mexicano abrirá el cartel de este martes junto a Pedro Montaldo y Julio Méndez, frente a un encierro de Conde de Mayalde que cerrará el capítulo novilleril de la feria.taurina_0639Su forma de entender el toreo también le lleva a ver el triunfo desde un lugar distinto al habitual en muchos novilleros de su generación. «Uno busca el triunfo, evidentemente, pero yo lo busco como circunstancia, no como meta», explica. «Mi sueño no es cortar las orejas. Mi sueño es hacer sentir una buena tarde, una tarde completa, y que circunstancialmente vengan las orejas».Cuántas veces faenas premiadas con trofeos no dejan huella. Y cuántas otras, sin embargo, muletazos sin premio permanecen durante años en la memoria del aficionado. Ahí parece situarse el mexicano, que no esconde qué espera realmente de esta comparecencia: «Quiero que Madrid se quede con mi persona, con mi toreo, que se acuerde de mí y no por poco tiempo». Más allá del resultado final, lo que busca es «dejar una marca en el aficionado, en su memoria», y conseguir que la gente salga de la plaza hablando de él y con ganas de volver a verle anunciado.Noticia relacionada general No No En Las Ventas Tarde a todo gas: de la cornada de Vilau a la Puerta Grande de Norte Rosario PérezUn triunfo importante en Las Ventas supondría además mucho más que un paso adelante en su carrera. México atraviesa un momento complejo para la tauromaquia, y Osornio cree que una tarde grande en Madrid podría ilusionar también al aficionado de su país. «Una actuación buena y, si se puede, por qué no, una Puerta Grande, sería una bocanada de oxígeno para la afición mexicana», asegura. Y pone como ejemplo el impacto que tuvo la aparición de Roca Rey en Perú: «Se notó muchísimo cuando salió un torero importante allí. Salvando las distancias, me gustaría que en este caso pudiera ser yo, y qué mejor que empezar con un triunfo en Madrid».Y si alguien conoce bien lo que significa Madrid es precisamente su apoderado, Curro Vázquez, uno de los toreros más queridos y admirados por la afición venteña. Más allá de consejos concretos, el mexicano asegura que el maestro le transmite sobre todo experiencia y matices. «Ha pasado por todo y me transmite vivencias por las que él ya pasó», explica Osornio, que pasa largas horas hablando de tauromaquia junto al maestro, de toreros antiguos «de los que a nosotros nos gustan», y de ese concepto clásico y, por ende, eterno del toreo. «El maestro confía en que mi toreo puede gustar a la afición de Madrid. Me apoya para que siga siendo fiel a mí mismo y a ese concepto, porque sabe que el aficionado lo va a agradecer y le va a hacer sentir». Madrid, precisamente, es una conversación recurrente entre ambos. Curro le habla de la dureza de la plaza, pero también de la verdad con la que responde cuando un torero logra entregarse. «Me ha dicho lo difícil que es Madrid, pero también lo fácil, entre comillas, cuando uno es uno mismo y se entrega, porque Madrid es una plaza que te lo da».El escalafón novilleril atraviesa un momento muy ilusionante, con jóvenes de conceptos muy distintos que invitan a mirar el futuro con esperanza. No hay más que ver que en las dos novilladas del abono se abrió la Puerta Grande, tanto con Álvaro Serrano como con Julio Norte. Y entre todos ellos también resulta necesario un novillero como Emiliano Osornio, fiel a un concepto clásico y preocupado por hacer sentir al aficionado. Y si hay una plaza donde ese toreo encuentra eco, esa es Madrid. Hay toreros que parecen hechos para Madrid , y Emiliano Osornio puede estar llamado a ser uno de ellos. El mexicano, de concepto clásico y gusto añejo, torea en San Isidro en uno de los momentos más importantes de su carrera, después de dejar importantes actuaciones esta temporada en plazas como Sevilla o Nimes, y tras conquistar el pasado otoño el prestigioso Zapato de Oro de Arnedo.«Madrid supone un punto y aparte en esta temporada y en mi carrera», reconoce Osornio sobre lo que significa esta cita venteña. Tanto él como los suyos esperan que esta tarde marque el rumbo de los próximos meses, en una temporada que también está anunciado en plazas como Pamplona , y en la que Madrid aparece como ese punto de despegue definitivo «para coger fuerza, ambiente y tal vez más adelante poder tomar la alternativa». El mexicano abrirá el cartel de este martes junto a Pedro Montaldo y Julio Méndez, frente a un encierro de Conde de Mayalde que cerrará el capítulo novilleril de la feria.taurina_0639Su forma de entender el toreo también le lleva a ver el triunfo desde un lugar distinto al habitual en muchos novilleros de su generación. «Uno busca el triunfo, evidentemente, pero yo lo busco como circunstancia, no como meta», explica. «Mi sueño no es cortar las orejas. Mi sueño es hacer sentir una buena tarde, una tarde completa, y que circunstancialmente vengan las orejas».Cuántas veces faenas premiadas con trofeos no dejan huella. Y cuántas otras, sin embargo, muletazos sin premio permanecen durante años en la memoria del aficionado. Ahí parece situarse el mexicano, que no esconde qué espera realmente de esta comparecencia: «Quiero que Madrid se quede con mi persona, con mi toreo, que se acuerde de mí y no por poco tiempo». Más allá del resultado final, lo que busca es «dejar una marca en el aficionado, en su memoria», y conseguir que la gente salga de la plaza hablando de él y con ganas de volver a verle anunciado.Noticia relacionada general No No En Las Ventas Tarde a todo gas: de la cornada de Vilau a la Puerta Grande de Norte Rosario PérezUn triunfo importante en Las Ventas supondría además mucho más que un paso adelante en su carrera. México atraviesa un momento complejo para la tauromaquia, y Osornio cree que una tarde grande en Madrid podría ilusionar también al aficionado de su país. «Una actuación buena y, si se puede, por qué no, una Puerta Grande, sería una bocanada de oxígeno para la afición mexicana», asegura. Y pone como ejemplo el impacto que tuvo la aparición de Roca Rey en Perú: «Se notó muchísimo cuando salió un torero importante allí. Salvando las distancias, me gustaría que en este caso pudiera ser yo, y qué mejor que empezar con un triunfo en Madrid».Y si alguien conoce bien lo que significa Madrid es precisamente su apoderado, Curro Vázquez, uno de los toreros más queridos y admirados por la afición venteña. Más allá de consejos concretos, el mexicano asegura que el maestro le transmite sobre todo experiencia y matices. «Ha pasado por todo y me transmite vivencias por las que él ya pasó», explica Osornio, que pasa largas horas hablando de tauromaquia junto al maestro, de toreros antiguos «de los que a nosotros nos gustan», y de ese concepto clásico y, por ende, eterno del toreo. «El maestro confía en que mi toreo puede gustar a la afición de Madrid. Me apoya para que siga siendo fiel a mí mismo y a ese concepto, porque sabe que el aficionado lo va a agradecer y le va a hacer sentir». Madrid, precisamente, es una conversación recurrente entre ambos. Curro le habla de la dureza de la plaza, pero también de la verdad con la que responde cuando un torero logra entregarse. «Me ha dicho lo difícil que es Madrid, pero también lo fácil, entre comillas, cuando uno es uno mismo y se entrega, porque Madrid es una plaza que te lo da».El escalafón novilleril atraviesa un momento muy ilusionante, con jóvenes de conceptos muy distintos que invitan a mirar el futuro con esperanza. No hay más que ver que en las dos novilladas del abono se abrió la Puerta Grande, tanto con Álvaro Serrano como con Julio Norte. Y entre todos ellos también resulta necesario un novillero como Emiliano Osornio, fiel a un concepto clásico y preocupado por hacer sentir al aficionado. Y si hay una plaza donde ese toreo encuentra eco, esa es Madrid.  RSS de noticias de cultura

Hay toreros que parecen hechos para Madrid, y Emiliano Osornio puede estar llamado a ser uno de ellos. El mexicano, de concepto clásico y gusto añejo, torea en San Isidro en uno de los momentos más importantes de su carrera, después de dejar importantes … actuaciones esta temporada en plazas como Sevilla o Nimes, y tras conquistar el pasado otoño el prestigioso Zapato de Oro de Arnedo.

 

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