El príncipe Guillermo y su hijo, el príncipe Jorge, aguantaron el pasado martes la lluvia de goles de los campeones de la Liga, el Barcelona, sobre su equipo inglés, el club de fútbol Aston Villa, desde sus asientos en el Camp Nou de la Ciudad Condal, donde llegaron, según ha trascendido en las últimas horas, en un vuelo comercial.
Los herederos directos de la Corona del Reino Unido presenciaron la derrota ante el Barcelona de su equipo de fútbol, el club Aston Villa
El príncipe Guillermo y su hijo, el príncipe Jorge, aguantaron el pasado martes la lluvia de goles de los campeones de la Liga, el Barcelona, sobre su equipo inglés, el club de fútbol Aston Villa, desde sus asientos en el Camp Nou de la Ciudad Condal, donde llegaron, según ha trascendido en las últimas horas, en un vuelo comercial.
Un vídeo subido a las redes sociales recoge aparentes imágenes de los dos directos herederos de la Corona británica preparados para desembarcar de un vuelo de British Airways.
Ambos asistieron al encuentro de la Champions entre el Barça y el Aston Villa. El primogénito del rey Carlos III es un hincha intenso y apasionado de la formación inglesa que dirige el técnico guipuzcoano Unai Emery.
Jorge, el mayor de los tres hijos de los príncipes Gales, comparte la afición futbolera paternal y acude con frecuencia a partidos claves de la Premier inglesa y de las selecciones nacionales de Inglaterra, Gales o Escocia. La visita al Camp Nou coincidía con la semana de vacaciones trimestral en el selecto internado de Eton, donde el futuro rey estudia un grado de secundaria desde principios de curso.
Padre e hijo encajaron la derrota de 3-0, el martes pasado, desde la grada VIP del Camp Nou. Jorge, de 13 años, sorprendió con un look deportivo – chándal Adidas con el logo del Aston Villa- y un corte de pelo informal. Guillermo se protegía de las inclemencias del tiempo en sus ya habituales visera y chamarra en tono oscuro.
El príncipe se saltó la norma protocolaria de seguridad en la sucesión monárquica. Al heredero se le recomienda viajar separado de su sucesor para evitar dobles disgustos en caso de accidente o incidente grave.
Los príncipes de Gales han viajado en vuelos comerciales en el pasado, tanto en Europa como en Estados Unidos. Guillermo prescindió del jet privado habitual en los traslados de la familia real al desplazarse de Nueva York a Washington, donde se reunió con el entonces presidente Barack Obama en 2014. La princesa Kate confió en British Airways de regreso a Londres desde Rotterdam, según apuntan las plataformas de comunicación.
Tampoco es la primera vez que Guillermo descuida las rígidas recomendaciones de seguridad. Expertos palaciegos indican que voló en helicóptero con Jorge y su hermana Carlota a principios de año, aunque él dejó de compartir un medio de transporte con su padre al cumplir los 12.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón

