Faltan más de ocho meses para las elecciones presidenciales en Francia, que se celebrarán el 18 de abril (primera vuelta) y el 2 de mayo de 2027 (segunda). Aunque esos comicios no están muy próximos, su campaña ya se ha visto afectada por operaciones de desinformación por parte de Rusia. Los macronistas Édouard Philippe y Gabriel Attal y el socio-liberal Raphaël Glucksmann denunciaron haber sido víctimas de bulos difundidos por dos grupos rusos, uno de ellos vinculado a los servicios secretos de Moscú. Pese a su repercusión limitada, los tres aspirantes intentaron darle la vuelta a la tortilla y convertir en un reclamo electoral el hecho de sufrir esas invenciones groseras.«Creo que el régimen del Kremlin seguirá llevando a cabo operaciones contra candidatos como yo», dijo el jueves Attal a la cadena BFM TV. La Fiscalía de París ha abierto una investigación sobre el falso montaje sobre Glucksmann y la conocida periodista Léa Salamé —su pareja sentimental y madre de uno de sus hijos—, en que los acusaban de haber sobornado a medios de comunicación para que hablaran bien de este eurodiputado, que probablemente participará en las primarias del Partido Socialista el próximo otoño. «La campaña de 2027 estará marcada por injerencias masivas», avisó el líder de Plaza Pública, pequeña formación de centro-izquierda.El primero en sufrir estas noticias inventadas fue Philippe (centro-derecha). Durante las últimas semanas, circuló un vídeo falso en las redes sobre la fantaseada demencia senil del líder de Horizontes. El Viginum, organismo estatal encargado de combatir estos bulos en Francia, lo atribuyó al grupo ruso Storm-1516 , conocido por sus vínculos con el servicio de inteligencia del Ejército ruso.Bulos con poca repercusiónEn el caso de Attal, las noticias falsas fueron inventadas y difundidas por el grupo ruso Matriochka , que ya había creado hace dos años numerosas paparruchas sobre los Juegos Olímpicos de París. Ahora se dedicó a hacer circular una serie de informaciones inverosímiles; por ejemplo, que el ex primer ministro sufre párkinson o que su padre era un narcotraficante muerto de sobredosis. Para darles un poco de credibilidad, las presentó como si fuesen vídeos o artículos de medios franceses.«Antes de que los candidatos hablasen de ello, habían tenido una repercusión en internet casi inexistente. Apenas los habían visto algunos periodistas y cuentas falsas no francófonas», explica a este medio Rayna Stamboliyska, especialista en diplomacia digital y presidenta del gabinete de consejo RS Strategy. Según el equipo de Attal, que ha dejado de utilizar Telegram por miedo a las injerencias extranjeras, estas ‘fake news’ fueron vistas unas 50.000 o 60.000 veces (una cifra pequeña).Las dianas de estas noticias falsas no resultan ninguna sorpresa, teniendo en cuenta que se trata de los tres candidatos más críticos con la Rusia de Vladímir Putin. Durante los últimos años, han resultado recurrentes las campañas de desinformación rusas en Francia. Incluso algunas de ellas tuvieron un impacto en la vida real, como las pintadas de manos rojas en el Memorial de la Shoah en París en mayo de 2024, que exacerbaron la preocupación por el aumento del antisemitismo.Propuesta de prohibir X«Necesitamos un frente común de todos los candidatos contra las injerencias que desestabilicen la campaña presidencial», pidió Jean-Luc Mélenchon , presidenciable de la Francia Insumisa (afines a Sumar o Podemos). Los aspirantes en Marsella, Toulouse y Roubaix de esta formación ya habían sufrido la proliferación de bulos durante las municipales en marzo. Entonces, según el Viginum, estuvo detrás la empresa israelí BlackCore. Estas operaciones «no resultan ninguna novedad, pero ahora la novedad ha sido la manera en que los candidatos han informado sobre esta cuestión inmediatamente. No me parece una novedad positiva, ya que puede comportar algunos efectos perversos», advierte Stamboliyska. Según esta experta, la denuncia de estas ‘fake news’ se ha convertido «en un elemento de comunicación política». Y su rápida mediatización no solo puede darles una mayor audiencia, sino también favorecer el clásico efecto «de aquel que grita que viene el lobo, que viene el lobo, y de esa manera desacredita su propia advertencia», considera Stamboliyska, quien recuerda que esta polémica ha tenido lugar pocos días después de que el Gobierno francés anunciara la expulsión de la periodista y propagandista rusa Xenia Fedorova.La polémica ha tenido lugar pocos días después de que el Gobierno francés anunciara la expulsión de la periodista y propagandista rusa Xenia FedorovaTras haberse reunido en junio con los dirigentes de las principales formaciones para tratar esta cuestión, el primer ministro galo, Sébastien Lecornu , prepara otro encuentro parecido para septiembre. Su Gobierno elabora un proyecto de ley en aras de triplicar el castigo penal para aquellos que difundan noticias falsas durante periodos electorales. El borrador contempla penas de hasta tres años de prisión y multas de 45.000 euros. Aún más ambiciosa, y radical, se ha mostrado Marine Tondelier, candidata de Los Ecologistas, quien ha propuesto prohibir durante la campaña en Francia la red social X, propiedad del trumpista Elon Musk . Probablemente, el Ejecutivo no retomará esta medida, pero refleja la preocupación entre los políticos franceses por las interferencias externas.
Faltan más de ocho meses para las elecciones presidenciales en Francia, que se celebrarán el 18 de abril (primera vuelta) y el 2 de mayo de 2027 (segunda). Aunque esos comicios no están muy próximos, su campaña ya se ha visto afectada por operaciones de … desinformación por parte de Rusia. Los macronistas Édouard Philippe y Gabriel Attal y el socio-liberal Raphaël Glucksmann denunciaron haber sido víctimas de bulos difundidos por dos grupos rusos, uno de ellos vinculado a los servicios secretos de Moscú. Pese a su repercusión limitada, los tres aspirantes intentaron darle la vuelta a la tortilla y convertir en un reclamo electoral el hecho de sufrir esas invenciones groseras.
«Creo que el régimen del Kremlin seguirá llevando a cabo operaciones contra candidatos como yo», dijo el jueves Attal a la cadena BFM TV. La Fiscalía de París ha abierto una investigación sobre el falso montaje sobre Glucksmann y la conocida periodista Léa Salamé —su pareja sentimental y madre de uno de sus hijos—, en que los acusaban de haber sobornado a medios de comunicación para que hablaran bien de este eurodiputado, que probablemente participará en las primarias del Partido Socialista el próximo otoño. «La campaña de 2027 estará marcada por injerencias masivas», avisó el líder de Plaza Pública, pequeña formación de centro-izquierda.
El primero en sufrir estas noticias inventadas fue Philippe (centro-derecha). Durante las últimas semanas, circuló un vídeo falso en las redes sobre la fantaseada demencia senil del líder de Horizontes. El Viginum, organismo estatal encargado de combatir estos bulos en Francia, lo atribuyó al grupo ruso Storm-1516, conocido por sus vínculos con el servicio de inteligencia del Ejército ruso.
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Bulos con poca repercusión
En el caso de Attal, las noticias falsas fueron inventadas y difundidas por el grupo ruso Matriochka, que ya había creado hace dos años numerosas paparruchas sobre los Juegos Olímpicos de París. Ahora se dedicó a hacer circular una serie de informaciones inverosímiles; por ejemplo, que el ex primer ministro sufre párkinson o que su padre era un narcotraficante muerto de sobredosis. Para darles un poco de credibilidad, las presentó como si fuesen vídeos o artículos de medios franceses.
«Antes de que los candidatos hablasen de ello, habían tenido una repercusión en internet casi inexistente. Apenas los habían visto algunos periodistas y cuentas falsas no francófonas», explica a este medio Rayna Stamboliyska, especialista en diplomacia digital y presidenta del gabinete de consejo RS Strategy. Según el equipo de Attal, que ha dejado de utilizar Telegram por miedo a las injerencias extranjeras, estas ‘fake news’ fueron vistas unas 50.000 o 60.000 veces (una cifra pequeña).
Las dianas de estas noticias falsas no resultan ninguna sorpresa, teniendo en cuenta que se trata de los tres candidatos más críticos con la Rusia de Vladímir Putin. Durante los últimos años, han resultado recurrentes las campañas de desinformación rusas en Francia. Incluso algunas de ellas tuvieron un impacto en la vida real, como las pintadas de manos rojas en el Memorial de la Shoah en París en mayo de 2024, que exacerbaron la preocupación por el aumento del antisemitismo.
Propuesta de prohibir X
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«Necesitamos un frente común de todos los candidatos contra las injerencias que desestabilicen la campaña presidencial», pidió Jean-Luc Mélenchon, presidenciable de la Francia Insumisa (afines a Sumar o Podemos). Los aspirantes en Marsella, Toulouse y Roubaix de esta formación ya habían sufrido la proliferación de bulos durante las municipales en marzo. Entonces, según el Viginum, estuvo detrás la empresa israelí BlackCore.
Estas operaciones «no resultan ninguna novedad, pero ahora la novedad ha sido la manera en que los candidatos han informado sobre esta cuestión inmediatamente. No me parece una novedad positiva, ya que puede comportar algunos efectos perversos», advierte Stamboliyska. Según esta experta, la denuncia de estas ‘fake news’ se ha convertido «en un elemento de comunicación política». Y su rápida mediatización no solo puede darles una mayor audiencia, sino también favorecer el clásico efecto «de aquel que grita que viene el lobo, que viene el lobo, y de esa manera desacredita su propia advertencia», considera Stamboliyska, quien recuerda que esta polémica ha tenido lugar pocos días después de que el Gobierno francés anunciara la expulsión de la periodista y propagandista rusa Xenia Fedorova.
La polémica ha tenido lugar pocos días después de que el Gobierno francés anunciara la expulsión de la periodista y propagandista rusa Xenia Fedorova
Tras haberse reunido en junio con los dirigentes de las principales formaciones para tratar esta cuestión, el primer ministro galo, Sébastien Lecornu, prepara otro encuentro parecido para septiembre. Su Gobierno elabora un proyecto de ley en aras de triplicar el castigo penal para aquellos que difundan noticias falsas durante periodos electorales. El borrador contempla penas de hasta tres años de prisión y multas de 45.000 euros. Aún más ambiciosa, y radical, se ha mostrado Marine Tondelier, candidata de Los Ecologistas, quien ha propuesto prohibir durante la campaña en Francia la red social X, propiedad del trumpista Elon Musk. Probablemente, el Ejecutivo no retomará esta medida, pero refleja la preocupación entre los políticos franceses por las interferencias externas.
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