Cami Clark, la misteriosa ‘primera dama’ del creador de Claude que intentó lanzar un portal para adultos con Jeffrey Epstein

«No puedo ocuparme de vídeos pornográficos». Esta es quizás la mejor traducción de la frase«Can’t do TV sex» escrita por Jeffrey Epstein en respuesta a la propuesta de invertir en una plataforma pornográfica dedicada a las mujeres. La correspondencia aparece en los llamados «Epstein Files» y la cita The Wall Street Journal.

 La mujer del consejero delegado de Anthropic sale del anonimato: de sus polémicos proyectos del pasado a tejer las alianzas clave de la empresa antes de su salto a Bolsa  

«No puedo ocuparme de vídeos pornográficos». Esta es quizás la mejor traducción de la frase«Can’t do TV sex» escrita por Jeffrey Epstein en respuesta a la propuesta de invertir en una plataforma pornográfica dedicada a las mujeres. La correspondencia aparece en los llamados «Epstein Files» y la cita The Wall Street Journal.

El intercambio de correos electrónicos entre Cami Clark y Jeffrey Epstein, que data de 2012, resulta bastante comprensible por parte de este último: el empresario figuraba en el registro de delincuentes sexuales ya desde 2008. Sin embargo, no lo son tanto, y por las mismas razones, los motivos que llevaron a una empresaria estadounidense a proponerle al conocido agresor sexual que invirtiera en un sitio de contenido erótico. La plataforma se habría llamado Eddice, en honor a su abuela, y el proyecto, al parecer, uno de los muchos que intentó a lo largo del tiempo, estaba firmado, al igual que los correos a Epstein, por Cami Clark.

El intercambio de correos electrónicos entre Cami Clark y Jeffrey Epstein
El intercambio de correos electrónicos entre Cami Clark y Jeffrey EpsteinCorriere

Ella es la actual esposa de Dario Amodei, cofundador y director ejecutivo de Anthropic. La empresa responsable del chatbot Claude y uno de los referentes de la innovación en el campo de la inteligencia artificial, con un enfoque, desde su nacimiento como escisión de OpenAI, orientado al uso ético y responsable de la IA, que ahora se prevé que esté lista el próximo otoño para presentar una IPO (Oferta Pública Inicial) para cotizar en Bolsa con un valor estimado de más de dos billones de dólares. De ahí el motivo por el que, desde después del 15 de agosto, se empiece a hablar de Cami Clark.

Muchos consideran ya a Clark la «primera dama» de Anthropic. Acompañó a su marido, Dario, a la cumbre sobre IA organizada en Nueva Delhi; estuvo en Davos, en primera fila, y también a principios de julio en Sun Valley, en la cumbre entre multimillonarios del sector tecnológico. Nacida en 1979 en Reno, según se lee en The Information, a los 14 años empezó a trabajar en una empresa de tuberías y estudió arquitectura, aunque sin llegar a graduarse.

Sobre ella se sabe poco; de hecho, hasta hace unos días, casi nada. Tal y como relatan los dos medios de comunicación que se han lanzado a informar sobre ella al mismo tiempo —precisamente el WSJ y The Information—, en Internet hay muy poca información; es más: «se han realizado esfuerzos para eliminar cualquier referencia a ella». La página de Wikipedia sobre Amodei no mencionaba su matrimonio hasta el pasado 13 de agosto, a pesar de que ambos están casados desde 2022 (tras empezar a salir en 2014); las búsquedas en línea a la pregunta «esposa de Amodei» hacían referencia a su hermana Daniela, y el propio chatbot de la casa, Claude, explicaba que el estado civil de su director general «no parece estar claramente confirmado». Al ser preguntado hoy sobre los motivos de esta respuesta, Claude se pone a la defensiva: «No es que ocultara algo deliberadamente; simplemente, las fuentes públicas disponibles eran escasas o ambiguas hasta hace unos días. Ahora, buscando en Internet como acabo de hacer, la información es verificable».

Cami Clark, por lo tanto, hasta hace unos días era prácticamente invisible. Y esto a pesar de una trayectoria de relaciones y proyectos que la convertían —y la convierten aún más ahora— en una de las mujeres más influyentes de la Silicon Valley actual. Solo se pueden suponer los motivos, y The Wall Street Journal no se anda con rodeos, haciendo un resumen bastante crudo de la carrera de la mujer: «…un ascenso extraordinario para una mujer que no se licenció, tuvo un breve matrimonio a los 20 años con un hombre más de 40 años mayor que ella e incluso se declaró en quiebra.

Su carrera incluye la cofundación de una empresa de ‘pornografía de lujo gratuita’ dirigida a mujeres, en la que intentó, sin éxito, convencer al delincuente sexual Jeffrey Epstein para que invirtiera, y el lanzamiento de una aplicación de ‘dietas sociales’ para mujeres, que luego se transformó en una empresa de inteligencia artificial para la salud femenina». Sin querer emitir ningún juicio, probablemente se trate de una figura que encaja mal con el «marketing ético» que Anthropic ha puesto en marcha desde su fundación, una figura que conviene mantener oculta en periodos de salida a Bolsa.

Y esto a pesar de que Cami Clark, aunque desde un segundo plano, tiene mucho que ver con el auge de Anthropic. Más que una eminencia gris, una eminencia rubia. Fue ella quien atrajo a uno de los primeros grandes inversores en 2021: Eric Schmidt, exdirector ejecutivo de Google, que había tenido una relación con Clark entre 2011 y 2014. También según el WSJ, se dice que la empresaria le propuso a Schmidt crear un fondo para la IA que ella misma cogestionaría, pero la propuesta no le gustó a Daniela Amodei. Y así, se podría decir, Clark entró en la empresa por otra puerta.

No trabaja oficialmente para Anthropic, pero se la define como la asesora personal de Amodei; se encarga de su seguridad, su imagen y sus relaciones. Con su amiga Ivanka Trump, por ejemplo, en la época en que su padre, el presidente, estaba en pie de guerra con Amodei. Se dice que ella es el alma social, mientras que su marido es conocido por su discreción. Miembro del grupo de WhatsApp «Real housewives of Ai», The Information lo sintetiza así: «A diferencia del más introvertido Amodei, Clark es una hábil tejedora de relaciones». Relaciones que están llegando a valer más de dos billones de dólares. Pero de ella no se debe saber nada.

 LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón

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