Bibiana Aído, 49 años, y el Ministerio de Igualdad son, para la mitad de España, dos de las muchas herencias envenenadas del Gobierno de Zapatero. La gaditana pasará a la Historia por ser la ministra más joven en ocupar su cargo apenas cumplida la treintena, pero sobre todo por liderar la polémica ley vigente sobre el aborto, que amplió sus plazos y permite a las menores de edad someterse a la interrupción voluntaria del embarazo sin autorización de sus padres. Un derecho que la propia Aído considera su mayor aportación a su país.
La ex ministra se enfrenta a quienes no comparten su doctrina ‘queer’. No tiene hijos, vive en Panamá y su pareja en Bogotá. Acaba de estar en Cádiz con sus amigas visitando a su familia
Bibiana Aído, 49 años, y el Ministerio de Igualdad son, para la mitad de España, dos de las muchas herencias envenenadas del Gobierno de Zapatero. La gaditana pasará a la Historia por ser la ministra más joven en ocupar su cargo apenas cumplida la treintena, pero sobre todo por liderar la polémica ley vigente sobre el aborto, que amplió sus plazos y permite a las menores de edad someterse a la interrupción voluntaria del embarazo sin autorización de sus padres. Un derecho que la propia Aído considera su mayor aportación a su país.
La de Alcalá de los Gazules será recordada por lo que ella considera una proeza y otros un horror, sin embargo también lo será y con choteo por utilizar la palabra «miembra» en el Congreso.
Bibiana ya no es la chavala que era, lleva fuera de Moncloa 15 años. Eso sí, sigue siendo una ferviente socialista con cargo político a nivel internacional. Lo que se dice una charo orgullosa de serlo, léase, señora progresista de mediana edad, en su caso últimamente un poco radicalizada si la comparamos con las feministas históricas del PSOE. En ese aspecto ella está más cercana a las de Sumar. Nos explicamos.
Bibiana Aído Almagro desempeña desde hace casi un año el cargo de directora Regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe y reside en Panamá. Hace unos días trascendió que mantiene una guerra abierta con la actual relatora especial de Violencia contra la Mujer de Naciones Unidas, la jurista jordano-belga Reem Alsalem, que considera está siendo «hostigada» por no seguir posturas protrans por parte de ONU Mujeres, y en particular por Bibiana.
Aído, comprobó este periódico hace unos días, envió un informe a otros altos responsables de ONU Mujeres en el que censuraba la labor de Alsalem, experta independiente, tachándola de contraria a los «derechos humanos» en materias como la transexualidad, la prostitución y la gestación subrogada.
En otras palabras, la ex ministra de Igualdad está de nuevo en el ojo del huracán por su apoyo sin fisuras a la doctrina queer, con la que disiente Alsalem, en especial la autodeterminación de género, que impera en España desde la Ley Trans propugnada por Irene Montero. En su escrito contra su compañera, Aído censura que ésta defienda el «sexo biológico», la tacha de actora «antigénero» y promueve tanto una «supervisión» sobre ella como una renovación de la «coordinación feminista».
Hasta la fecha, Bibiana no se ha pronunciado acerca de esta polémica. Lo último que sabemos de ella es un texto publicado este martes en InfoLibre acerca del décimo aniversario de la consigna «Yo sí te creo» surgida a raíz de la agresión de La Manada en sanfermines. Asimismo, en nombre de ONU Mujeres ha hecho hace poco un llamamiento urgente para proteger a periodistas latinoamericanos frente a la violencia y el acoso.
En el terreno personal, sabemos que Bibiana, soltera y sin hijos, tiene una nueva pareja que vive en Colombia. Hasta ahora sólo le habíamos conocido una relación larga con Julián Martínez García, un gestor 18 años mayor que ella que fue director general de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Cultura en tiempos de ZP. Un noviazgo duradero que acabó por las continuas mudanzas de ella.
Recordemos que antes de recalar en este puesto de la ONU en Panamá, vivió en Quito, en Bogotá y en Nueva York. Doctorada en Empresariales, llegó al Gobierno en 2008 después de haber trabajado en banca, en diversas instituciones culturales de su tierra y haber sido diputada en el parlamento andaluz. Su compromiso feminista lo apuntaló una vez llegó a Moncloa y de ahí a la ONU.
Hace poco Bibiana estuvo en Madrid y aprovechó para hacerse un viajecito por España con unas amigas. Tiene un piso en Cádiz y seguramente se fue al sur unos días a visitar a su familia. Su padre es Francisco Aído, el primer alcalde democrático de Alcalá de los Gazules. Vinculado estrechamente al PSOE, trabajó durante años como asesor en la Diputación de Cádiz hasta su cese en el año 2011. A él le debe Bibiana su pasión por la política. Siendo menor de edad ella fundó las primeras juventudes socialistas en su pueblo.
«Bibiana es una mujer simpatiquísima, extraordinaria. Una feminista comprometida pero una militante equilibrada, no está enfadada siempre como Ione Belarra, es pura alegría«, dice una persona de su entorno que prefiere que no trascienda su nombre. «No quiere volver a España ni en pintura, está feliz fuera. Aquí la atacaron mucho, fue duro para ella».
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón

