El Gran Premio de Mónaco suele ser terreno abonado para los imprevistos capaces de alterar el desenlace de una carrera. La edición de este año no fue una excepción, aunque también dejó una conclusión incontestable: por ahora, nadie parece capaz de frenar a Kimi Antonelli. El italiano firmó en el Principado su quinta victoria consecutiva de la temporada, apenas un día después de convertirse en el poleman más joven de la historia de la prueba, y lo hizo con una autoridad aplastante.
El italiano encadena su quinta victoria consecutiva esta temporada. Hamilton fue segundo y Hadjar completó el podio en una carrera en la que Alonso terminó décimo pese a salir penúltimo y Sainz abandonó tras un toque con Hülkenberg.
El Gran Premio de Mónaco suele ser terreno abonado para los imprevistos capaces de alterar el desenlace de una carrera. La edición de este año no fue una excepción, aunque también dejó una conclusión incontestable: por ahora, nadie parece capaz de frenar a Kimi Antonelli. El italiano firmó en el Principado su quinta victoria consecutiva de la temporada, apenas un día después de convertirse en el poleman más joven de la historia de la prueba, y lo hizo con una autoridad aplastante.
Ni siquiera la interrupción provocada por los accidentes de Lance Stroll y Charles Leclerc contra el guardarraíl, causados por el deterioro del asfalto en una de las últimas curvas del circuito, alteró sus planes. La bandera roja obligó a detener la carrera y transformó el desenlace en una suerte de sprint de ocho vueltas, pero Antonelli mantuvo el control de principio a fin y cruzó la meta sin que nadie pudiera discutirle el triunfo.
Lewis Hamilton, único piloto capaz de seguir su ritmo durante las primeras vueltas, terminó segundo, mientras que Isack Hadjar completó el podio, aunque pendiente de una investigación por una posible infracción durante el periodo de bandera roja. Mucho más breve fue la carrera de Max Verstappen. El neerlandés, que partía desde la segunda posición, vio cómo su monoplaza se detenía pocos instantes después de apagarse los semáforos y tuvo que abandonar de forma prematura.
Tampoco llegaron a la meta Valtteri Bottas, Oliver Bearman y Lando Norris, todos ellos víctimas de problemas mecánicos. Carlos Sainz, por su parte, quedó fuera de combate tras el segundo relanzamiento, cuando Nico Hülkenberg le empujó contra el muro a la altura del hotel Fairmont. Fernando Alonso sí consiguió completar una notable remontada desde la penúltima posición de la parrilla hasta la décima plaza gracias a la sanción a Sergio Pérez.
«Hemos salido limpios al principio, pero luego tuve problemas. Ha sido difícil; me faltaba potencia incluso al final. Tuve que ir al límite en las curvas para mantenerme a cinco segundos de Pierre», explicó Hadjar a los medios oficiales de la FIA tras la carrera.
«Lo primero es felicitar a Kimi y al equipo Mercedes. Tienen un coche fantástico y él está rindiendo a un nivel altísimo fin de semana tras fin de semana. Hemos progresado, pero todavía no podemos seguir su ritmo. Aun así, terminar segundo en Mónaco es un gran resultado. El coche es competitivo, aunque necesitamos más carga aerodinámica», señaló Hamilton, que igualó el número de podios logrados en el Principado por el legendario Ayrton Senna.
Antonelli, por su parte, celebró una victoria que refuerza aún más su dominio al frente del campeonato. «Ha sido un fin de semana increíble y una carrera fantástica. Teníamos mucho ritmo y el coche me transmitía la confianza necesaria para atacar. La temporada es muy larga, así que debemos seguir elevando el nivel y manteniendo este rendimiento. Sinceramente, no me apetecía volver a salir tras la bandera roja, pero revisamos los datos, me concentré en calentar bien los neumáticos, llegué primero a la primera curva y, desde ahí, disfruté de las últimas vueltas», concluyó el vencedor.
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