El artista Coque Malla ha vivido dos de las semanas más difíciles de su vida. A sus 56 años, ha relatado en su cuenta de Instagram que su hijo pequeño sufrió un ingreso hospitalario de 15 días debido a un delicado estado de salud, aunque afortunadamente ya se encuentra recuperado y en casa fuera de peligro. Agradecido con los sanitarios, a los que no ha dudado en calificar de «ángeles», el músico ha querido reivindicar la labor médica y exigir condiciones laborales dignas para todo el sector:
Con el menor ya fuera de peligro en su hogar, el artista ha aprovechado para ensalzar la entrega del equipo de la Fundación Jiménez Díaz y lanzar una firme reivindicación por unas condiciones laborales justas en el sector sanitario
El artista Coque Malla ha vivido dos de las semanas más difíciles de su vida. A sus 56 años, ha relatado en su cuenta de Instagram que su hijo pequeño sufrió un ingreso hospitalario de 15 días debido a un delicado estado de salud, aunque afortunadamente ya se encuentra recuperado y en casa fuera de peligro. Agradecido con los sanitarios, a los que no ha dudado en calificar de «ángeles», el músico ha querido reivindicar la labor médica y exigir condiciones laborales dignas para todo el sector:
«Después de 15 días muy complicados y angustiosos con nuestro hijo pequeño ingresado en el hospital (ya estamos en casa a salvo), he tomado conciencia de que esa forma de pensar parte de un lugar bastante egoísta: queremos una sanidad pública para que nos cure, para estar nosotros bien. La lección de profesionalidad, lucidez, generosidad, templanza, buen humor, comprensión, paciencia, bondad, prudencia, calma, talento y alegría, que mi mujer y yo hemos recibido por parte de los doctores y doctoras, enfermeras y enfermeros, auxiliares, celadores y personal de limpieza -TODOS- me ha hecho cambiar ese punto de vista egoísta», relata en sus palabras subidas a Instagram.
Tras ello, el compositor ha lanzado un firme alegato en defensa de la sanidad pública:
«Quiero una sanidad pública que me cure a mí y a los míos, pero a partir de ahora, quiero, sobre todo, una sanidad pública sana, fuerte y justa, para que esos ángeles (perdonad la cursilería, pero toda esa gente maravillosa que nos ha atendido y mimado es lo más parecido que he visto a unos), descansen como tienen que descansar, cobren lo que tienen que cobrar y vean recompensado de manera justa y generosa todo su esfuerzo sobrehumano. Una sanidad pública con los medios suficientes para intentar devolverles todo lo que hacen por nosotros».
Este conmovedor mensaje ha estado acompañado de un vídeo muy especial en el que Malla canta y toca la guitarra para los profesionales del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, dedicándoles unas sentidas palabras de despedida y gratitud:
«Gracias con el alma de parte de mi mujer, mi hijo y mía, a la Fundación Jiménez Díaz y a todos y cada uno de sus trabajadores y trabajadoras. Muy especialmente (con permiso del resto), a la increíble capitana de la planta de pediatría, su equipo y sus maravillosas enfermeras y enfermeros. Gracias. Coque y Macarena.»
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
