Juan Jesús Vivas: así es el presidente entregado a Ceuta y decepcionado con Sánchez que «aún no conoce a su segundo nieto»

«Todos los ceutíes son iguales, recen a quien recen y se llamen como se llamen». Esta consigna es una de las más repetidas por Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudada autónoma y la persona al frente de la respuesta de Ceuta a la crisis migratoria que estalló a finales de julio con la entrada masiva de personas provenientes de África. «Ese mantra refleja muy bien el sentimiento de integración que transmite Vivas. Repite mucho la frase pero es que además predica con el ejemplo, es integrador y hace que todos los ceutíes nos sintamos iguales. Es admirable», confiesa Carolina Pérez, la que fuera jefa de gabinete de Juan Jesús Vivas durante muchos años.

 Se ha convertido en el político del verano a raíz de la crisis migratoria que hay en Ceuta, una ciudad de la que dicen que es «el mejor embajador». Está casado, tiene dos hijos y dos nietos.  

«Todos los ceutíes son iguales, recen a quien recen y se llamen como se llamen». Esta consigna es una de las más repetidas por Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudada autónoma y la persona al frente de la respuesta de Ceuta a la crisis migratoria que estalló a finales de julio con la entrada masiva de personas provenientes de África. «Ese mantra refleja muy bien el sentimiento de integración que transmite Vivas. Repite mucho la frase pero es que además predica con el ejemplo, es integrador y hace que todos los ceutíes nos sintamos iguales. Es admirable», confiesa Carolina Pérez, la que fuera jefa de gabinete de Juan Jesús Vivas durante muchos años.

Ahora, ya jubilada, reconoce a este suplemento que lo que dice de Juan, «lo dice de corazón» porque «no necesita hacer la pelota a nadie». El propio Vivas, a sus 73 años, podría haber elegido una vida más tranquila, pero ha decidido seguir trabajando para Ceuta. «Se le pasa la vida de su casa a la Asamblea y al revés. Ahora casi ni come ni duerme porque tiene una gran preocupación, como la tenemos todos. Tanto es así que ha nacido su segundo nieto que vive en la Península y todavía no ha podido ir a conocerlo», resume su ex compañera.

Carolina le define como «una máquina». Vivas ya tenía carrera de funcionario antes de ponerse al frente de la ciudad autónoma y lleva ya un cuarto de siglo a los mandos. «Los ceutíes le respaldan porque es un hombre trabajador, sencillo, le premian la gestión y la forma de llevar a Ceuta por bandera», apostilla. «Es el mejor embajador de la ciudad», apunta otra fuente que trabajó con él pero prefiere no revelar su identidad. «A él la gente le quiere mucho más allá de las siglas del PP. Le votan porque es él. Es muy cercano y accesible, no es un político de despacho. Ser de Ceuta es un sentimiento, es difícil de explicar. Es sentirte caballa, sentirte de allí, luchar por tu tierra y reivindicarla permanentemente. Eso es lo que él hace, no creo que haya una persona que hable más y mejor de Ceuta».

Una de las historias que resume cómo es este dirigente ocurrió en un taxi. Tras una breve charla de cortesía con Juan, el conductor del vehículo le dijo que había hecho la mili en Ceuta y que echaba de menos la ciudad. Poco tiempo después, Vivas le invitó a recorrer los lugares en los que había realizado el servicio militar y fue un cicerone de lujo.

Vivas es consciente de que en su ciudad conviven cuatro comunidades religiosas y es una de las voces más críticas con Vox. En Ceuta hay cristianos, musulmanes, hindúes y judíos. «Aquí es muy común que se celebre la Semana Santa, por otro lado Janucá, el Ramadán… Pero con total normalidad y como ejemplo de convivencia», concluye la fuente anteriormente citada.

Vivas junto a su mujer en El Rocío
Vivas junto a su mujer en El RocíoIG

Juan Vivas, además de estar casado con Ceuta, también lo está desde 1978 con Lola Puya, su esposa y la persona con la que formó una familia junto a sus dos hijos. El presidente de Ceuta es muy discreto con respecto a su vida familiar, pero en algunas ofrendas a la virgen de África sí que se le ha visto junto a su mujer. Entre las aficiones de Vivas están la lectura y la escritura y suele ser un buen contador de historias porque, según los que le conocen, «tiene un memorión». El fútbol también es una de sus grandes pasiones. Antes de irse a estudiar Económicas a Málaga, le gustaba jugar e incluso decían que tenía cualidades. Ahora es del Ceuta y del Real Madrid. «Por ese orden», insisten a este suplemento. Eso sí, ahora ni fútbol, ni lectura, ni nada que no sea pensar en cómo hacer frente a la situación que vive su ciudad.

Vivas se ha convertido en el hombre del verano. Por la crisis migratoria, el dirigente ceutí aparece en todos los medios y, según sus previsiones, el problema está lejos de solucionarse por la «lentitud» de la respuesta gubernamental.

Otra de las cualidades que señalan de Juan Vivas es que ha sido un gran gestor porque ha sabido «llevarse bien» con los distintos gobiernos centrales, fueran del signo político que fueran. De hecho, pese a la crisis en la que está inmersa su ciudad, Vivas ha intentado no elevar el tono y mantener en la medida de lo posible la calma para acercar posturas con el Ejecutivo de Sánchez. Sin embargo, la tímida respuesta del Gobierno está haciendo que el político endurezca su posición y exija una respuesta mucho más contundente para un problema que podría extenderse. «Sigue sacando fuerzas de flaqueza para seguir tirando del carro y liderar la respuesta», expresa Guillermo Martínez, funcionario de Ceuta y una de las personas que ha trabajado con Vivas mano a mano.

Martínez ve a Vivas «decepcionado» con la gestión del Gobierno central. «Muy pocos nos podíamos imaginar que esta inacción la fuera a llevar a cabo ningún Gobierno, independientemente del color político». Y añade: «Además Juan es una persona que sabe hacer equipo. Confía en la gente, no es el típico jefe de ‘aquí se hace lo que diga yo’. Procura que las decisiones sean consensuadas y escucha al resto».

Fuera de los despachos y de la política, Juan Jesús Vivas también guarda espacio para sus aficiones más personales. El presidente ceutí ha compartido en alguna ocasión con su mujer, Lola Puya, momentos lejos de la ciudad, como su visita a El Rocío junto a la Real Hermandad del Rocío de Ceuta. Él mismo colgó unas imágenes de esta visita el pasado mes de mayo en su perfil de Instagram. En su vida cotidiana también hay espacio para los animales y es que a Vivas le encantan los gatos.

 LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón

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