Yotuel Romero llega en plena forma a los 50 años: «Voy al gimnasio con mi hijo mayor, que tiene 26 años»

<p>El pasado sábado, la reconocida banda <strong>Orishas </strong>-conocida por canciones como <i>Represent</i>, <i>El Kilo</i> y <i>Nací Orishas</i>- volvió a deslumbrar al público de Madrid con un <strong>energético concierto</strong> en La Riviera. «Hemos vuelto a tocar en <strong>directo </strong>con una banda increíble y fans increíbles que, en realidad, no vienen a vernos a nosotros, sino a<strong> reencontrarse con ellos mismos</strong> cuando escuchaban temas como <i>El Kilo</i> o <i>A lo cubano</i>. Es muy bonito ver cómo, de repente, la música suena y <strong>algunos chicos se ponen a llorar. </strong>Yo siempre les pregunto ‘¿por qué lloras?’ y algunos me responden ‘porque recuerdo dónde estaba cuando escuché por primera ve, tu canción'», dice el cantante <strong>Yotuel Romero </strong>(49) a LOC.</p>

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 El vocalista de Orishas -y esposo de Beatriz Luengo- conversa con LOC sobre la influencia internacional de su banda, la tan ansiada libertad de Cuba y la guía de fitness, alimentación y meditación que está escribiendo.  

El pasado sábado, la reconocida banda Orishas -conocida por canciones como Represent, El Kilo y Nací Orishas– volvió a deslumbrar al público de Madrid con un energético concierto en La Riviera. «Hemos vuelto a tocar en directo con una banda increíble y fans increíbles que, en realidad, no vienen a vernos a nosotros, sino a reencontrarse con ellos mismos cuando escuchaban temas como El Kilo o A lo cubano. Es muy bonito ver cómo, de repente, la música suena y algunos chicos se ponen a llorar. Yo siempre les pregunto ‘¿por qué lloras?’ y algunos me responden ‘porque recuerdo dónde estaba cuando escuché por primera ve, tu canción'», dice el cantante Yotuel Romero (49) a LOC.

Orishas ha traspasado fronteras y generaciones y ahora lidera el cartel del de Sudamérica, a los que asisten más de 75.000 personas por día. ¿Está la banda en su mejor momento?
Siempre hemos mirado ese tipo de festivales desde fuera y, por fin, llegó el día en que Orishas está en el cartel. Y eso te demuestra que ser fiel a tu esencia trasciende. Siempre hemos hecho música profundamente cubana. Y eso, aunque les pueda parecer muy «local» a algunos, es muy internacional. Y Benito es la prueba de ello. Bad Bunny suena a puro Puerto Rico y ha terminado haciendo vibrar a todos en la Super Bowl. Y algo similar ocurre con Orishas: nuestra música te teletransporta a La Habana, al solar, al barrio, a la negrura, al sudor, a la mulata bailando bajo el sol. Nuestra música sabe a botella de ron, a nuestras raíces… Y no hay nada que se sienta más propio que esa herencia, ese folclore.
¿Siente usted que Orishas ha sido parte del engranaje que ha impulsado la música latina a su viralización a nivel mundial?
Si se nos ve así, nos sentimos honrados. Claramente nosotros nunca hemos hecho música para intentar «convertirnos en leyenda». De hecho, lo lindo de Orishas es que siempre hemos sido libres y nunca nos hemos sometido a las presiones de la radio o de compañías. Siempre hemos hecho música por placer. Y no para el momento, sino para la historia. Mira lo que ha sucedido con Patria y vida. En 2021 lanzamos una canción que llegó al corazón de 10 millones de cubanos en la isla y a tres millones que viven fuera. Ha sido una canción que ha removido. Y ahí es cuando yo me doy cuenta de que la música es poderosa.
Tras la detención de Nicolás Maduro, la esperanza ha vuelto a surgir entre muchos expatriados cubanos. ¿Usted cree que próximamente pueda celebrar la libertad de su isla?
Yo creo que la esperanza del pueblo no ha surgido ahora, está hace mucho. Los cubanos salieron a la calle en julio de 2021, pidiendo el fin del régimen y el régimen hizo lo mismo que hicieron en Irán. El dictador Díaz-Canel cortó el internet y masacró al pueblo. Golpeó a los cubanos que piensan diferente. Y aun así, el cubano nunca ha perdido la fe. ¿Y qué necesitamos ahora? La empatía del mundo entero, que nos ayuden a florecer, a borrar estos 67 años de oscuridad de «patria o muerte» y que volvamos a tener «patria y vida».
Ya que ha mencionado a Irán, ¿puedo preguntarle qué opina sobre Donald Trump?
Mira, Donald Trump ocupa tantos titulares que yo realmente prefiero enfocarme en Cuba. Porque hoy nadie está hablando sobre Cuba. O sí, pero se destaca por ejemplo que no hay luz, cuando la verdad es que llevamos 67 años así. Han sido 67 años de miseria. Así que no me gustaría desviarme del tema, porque de lo único que quiero que se hable es de la libertad de mi pueblo.
Es curioso, porque gran parte de las entrevistas que usted concede comienzan con un concierto o un lanzamiento musical y acaban en un pregón político. ¿Se podría decir que hoy es más activista que músico?
No, porque yo no me considero un referente político. Yo soy un referente de resistencia y de libertad y, como músico, creo que tengo una responsabilidad. Yo soy una persona que piensa que si el arte no estremece es puro entretenimiento y no arte. Porque el arte tiene que molestar, te tiene que hacer reflexionar. Ese es el poder del arte, eso es lo que hago.
¿Y ha pensado escribir un libro en relación con su forma de hacer arte o sobre la historia de Cuba?
La verdad es que sí estoy escribiendo un libro, pero sobre otra cosa: sobre cómo cuidar el cuerpo y el alma. Sobre cómo llegar a los 50 años de puta madre, con energía. Como músico, me toca coger muchos aviones, dormir en hoteles, pasar largas temporadas fuera de casa, comer a las cuatro de la mañana y yo he intentado cuidarme para poder verme saludable. Y como yo he comprobado que se puede, quiero inspirar a la gente y decir «tú puedes ser la mejor versión de ti mismo si quieres».
Es decir, revelará la fórmula de su eterna juventud…
No, pero daré recetas de comida y contaré qué suplementos uso, cuánto cardio hago, cómo regulo el sueño y los análisis que me hago. O sea, explico todo de forma clara, además de repasar lo que he aprendido en estos últimos 20 años, en los que he estado ejercitándome para llegar a los 49 y decir «coño, el sacrificio ha valido la pena». Este año cumplo 50 y me siento súper bien. De hecho, voy al gimnasio con mi hijo mayor, que tiene 26, y los amigos le dicen «¿este es tu hermano?». Y me alegra poder verme así, porque solo tenemos un cuerpo. Y no es una maquinaria. Por ejemplo, el mayor daño que la gente le hace a su cuerpo es llenarlo de cortisol con pensamientos negativos. La gente piensa escenarios catastróficos que ni siquiera ocurren. ¿Y cómo los eliminamos? Meditando.
¿Podemos decir que usted tiene cero miedo a envejecer?
Totalmente. Hay que revertir ese sentimiento, porque es perfectamente posible que a los 50 corras una maratón o nades 10 kilómetros. Tampoco te digo que puedes ir a las Olimpiadas a los 60. Pero sí que se puede envejecer en plena forma. Cuando yo era chamaco, pensaba «a los 50 se acabó todo». Y no, al contrario: a los 50 empiezan muchas cosas. Hay grandes cosas por vivir.
¿Cree que envejecerá con Beatriz Luengo?
Sí, ella es mi bendición. Ella es mi todo. No solo es guapa, bellísima y atractiva, es una mujer completísima. Creo que podría ser presidenta. Es que yo soy muy pro-mujer y creo que las mujeres, con ese sexto sentido que tienen, deberían estar en más posiciones de poder. Y yo solo agradezco a Dios por haberme puesto en el camino de mujeres brillantes. Sobre todo, en el camino de mi mujer. A veces, yo le digo «Bea, tú y yo venimos de otra vida. Tiene que haber una misión que tenemos que terminar en esta».
¿Y cuál es esa misión?
Liberar a Cuba.

 LOC

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