Uber tendrá que negociar con el Gobierno español la compra del dueño de Glovo con hasta 860 millones en sanciones posibles

La OPA de Uber a Delivery Hero, dueña de Glovo, supondrá la escisión del negocio español y otros 13 mercados en una nueva empresa gestionada por el fondo SSW Partners, pero para que esto ocurra antes el grupo estadounidense tendrá que recibir la aprobación del Gobierno español, acostumbrado a chocar tanto con el comprador como vendedor.

 Delivery Hero, dueña de la española, eleva otra vez más el techo de posibles multas en el día y el grupo de estadounidenses lanza una OPA con noviembre de fecha límite  

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La OPA de Uber a Delivery Hero, dueña de Glovo, supondrá la escisión del negocio español y otros 13 mercados en una nueva empresa gestionada por el fondo SSW Partners, pero para que esto ocurra antes el grupo estadounidense tendrá que recibir la aprobación del Gobierno español, acostumbrado a chocar tanto con el comprador como vendedor.

Así se desprende del folleto para la operación que publicó ayer Uber y en el que se señala que antes del cierre y escisión del negocio español, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y el Gobierno a través de la Junta de Inversiones Extranjeras deberán pronunciarse a favor del acuerdo. De lo contrario, la OPA decaerá.

Uber se ha cuidado de garantizarse la aprobación de Competencia mediante la venta del negocio español de Glovo, ya que, de lo contrario, la unión con Uber Eats hubiera generado una cuota casi monopolística en el delivery. Sin embargo, la aprobación gubernamental es otro asunto diferente.

Las decisiones del llamado escudo antiopas deben pasar por Consejo de Ministros y, aunque no transciende, en muchas ocasiones el trámite consiste más en una negociación con el Gobierno sobre el futuro de la empresa que suele tener ligados objetivos de inversión y empleo, el asunto clave en el caso Glovo. Uber, por ejemplo, ya ha anunciado 2.000 millones de inversión en Alemania hasta 2031 y su voluntad de mantener los cuarteles generales de la empresa en el país para contentar a las autoridades locales.

Precisamente también ayer, Delivery Hero publicó resultados y mantuvo su estimación de que podría afrontar pagos de multas, Seguridad Social e IVA atrasados por su gestión del negocio con autónomos pese a las sentencias y la Ley Rider de entre 520 y 860 millones de euros, una cantidad que supone más de tres cuartas partes del total de los entre 642 y 1047 millones de euros en sanciones por esta razón a las que se expone el grupo alemán en los 65 mercados en los que opera.

La situación hace que la filial española del grupo sea catalogada como una operación sobre la que hay dudas de su capacidad para continuar operando, sin embargo un cierre de Glovo si se confirma el peor escenario de sanciones podría hacer volar por los aires la OPA, que también requiere el placet de Bruselas.

En este contexto, la oferta de 13.000 millones de Uber cuenta con un plazo máximo hasta noviembre para recibir el sí del mayor número de accionistas posibles, un escenario que, de cumplir su objetivo, desembocará en la tramitación regulatoria que se extenderá hasta la segunda mitad de 2027.

Durante este periodo, Delivery Hero está atada de manos a la hora de endeudarse, repartir dividendos o cerrar grandes contratos o acuerdos de inversión con terceros, lo que también supone que tendrá menos herramientas para competir contra Uber en los mercados en los que ambos actores están presentes como España, donde la transición a la laboralización de parte de la plantilla sigue arrojando retos.

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