Donald Trump ha levantado este miércoles por sorpresa las sanciones personales que pesaban sobre Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana y uno de los principales interlocutores del régimen de Delcy Rodríguez en las conversaciones políticas con la oposición. La decisión ha sido publicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, que ha eliminado su nombre de la lista de personas especialmente designadas y bloqueadas, conocida por sus siglas en inglés, SDN. No ha habido anuncio previo. Rodríguez llevaba sancionado desde el 25 de septiembre de 2018, durante el primer mandato del propio Trump. Ocho años y 19 días después, la misma Administración que ordenó entonces su inclusión, ahora en el segundo mandato del presidente republicano, ha decidido retirarlo. La medida supone el levantamiento de las restricciones financieras derivadas de aquella designación, aunque no implica de momento la desaparición de las sanciones generales que Estados Unidos mantiene sobre determinadas operaciones con el Estado venezolano.El comunicado de OFAC recoge cinco variantes del nombre de Jorge Jesús Rodríguez Gómez, todas ellas con la misma fecha de nacimiento, el 9 de noviembre de 1965, y el mismo número de cédula venezolana. La actualización de este miércoles elimina todas esas referencias de la lista estadounidense, que se actualiza de forma constante.La sanción original se fundamentaba en la Orden Ejecutiva (decreto) 13692, firmada por Barack Obama el 8 de marzo de 2015, que permitió bloquear los bienes e intereses de personas designadas por su participación en actuaciones relacionadas con la erosión de las instituciones democráticas, las violaciones de derechos humanos y la corrupción en Venezuela. Cuando Trump recurrió a aquel instrumento en septiembre de 2018, Jorge Rodríguez era ministro de Comunicación e Información del régimen de Nicolás Maduro.Aquel paquete de sanciones incluyó también a Delcy Rodríguez , entonces vicepresidenta ejecutiva, a Cilia Flores, esposa de Maduro, y al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. El Tesoro presentó las designaciones como parte de la presión sobre el círculo político más próximo al dictador venezolano. La inclusión en la lista suponía el bloqueo de los bienes e intereses sujetos a jurisdicción estadounidense y la prohibición general de que ciudadanos y empresas de Estados Unidos realizaran transacciones con los sancionados, salvo autorización. Eso ahora desaparece para Rodríguez.Esta decisión tiene un precedente directo . El pasado 1 de abril, Washington retiró de esa misma lista a Delcy, quien había sido sancionada el mismo día que su hermano. Los dos quedaron incluidos en septiembre de 2018 y ambos han sido excluidos en 2026, con seis meses de diferencia. La coincidencia permite medir el cambio de relación entre Washington y quienes ocupan ahora los principales puestos del poder político venezolano, comandados por Delcy.Fin a las trabas financierasLa Administración estadounidense adoptó otra decisión semejante el 14 de abril, cuando retiró las sanciones individuales a Reinaldo Enrique Muñoz Pedroza , quien fue procurador general. Esa actualización coincidió con nuevas medidas de OFAC relativas a las relaciones comerciales y financieras con Venezuela.La arquitectura de sanciones sobre Venezuela se construyó a lo largo de varios años. La orden de Obama de marzo de 2015 abrió la vía para sancionar individualmente a funcionarios. Trump amplió después la presión en agosto de 2017, con otra orden que restringió determinadas operaciones de deuda y financiación del Gobierno venezolano y de PDVSA. En marzo y mayo de 2018 se añadieron nuevas prohibiciones sobre instrumentos financieros y activos públicos. En noviembre de aquel año, otra orden amplió las facultades para designar personas vinculadas a determinados sectores de la economía venezolana.Esta redirección se produce en plena reorganización de las relaciones entre Washington y Caracas tras la captura de Maduro el pasado 3 de enero y el establecimiento del Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez. Estados Unidos ha impulsado desde entonces acuerdos en materia energética y de seguridad, mientras mantiene contactos con las autoridades venezolanas y con representantes de la oposición sobre el proceso de transición política.Jorge Rodríguez encabeza, por parte del Gobierno interino, las conversaciones con representantes de la Asamblea Nacional elegida en 2015, presidida por Dinorah Figuera, quien visitó Washington la semana pasada. El Departamento de Estado ha presentado esas negociaciones como parte de una transición gradual que incluye la reconstrucción institucional, la recuperación de derechos políticos y la preparación de condiciones para futuras elecciones. La retirada de sanciones coincide con ese proceso, aunque el anuncio de OFAC no establece una relación causal ni explica qué compromisos concretos han motivado la decisión.
Donald Trump ha levantado este miércoles por sorpresa las sanciones personales que pesaban sobre Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana y uno de los principales interlocutores del régimen de Delcy Rodríguez en las conversaciones políticas con la oposición. La decisión ha sido … publicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, que ha eliminado su nombre de la lista de personas especialmente designadas y bloqueadas, conocida por sus siglas en inglés, SDN. No ha habido anuncio previo.
Rodríguez llevaba sancionado desde el 25 de septiembre de 2018, durante el primer mandato del propio Trump. Ocho años y 19 días después, la misma Administración que ordenó entonces su inclusión, ahora en el segundo mandato del presidente republicano, ha decidido retirarlo. La medida supone el levantamiento de las restricciones financieras derivadas de aquella designación, aunque no implica de momento la desaparición de las sanciones generales que Estados Unidos mantiene sobre determinadas operaciones con el Estado venezolano.
El comunicado de OFAC recoge cinco variantes del nombre de Jorge Jesús Rodríguez Gómez, todas ellas con la misma fecha de nacimiento, el 9 de noviembre de 1965, y el mismo número de cédula venezolana. La actualización de este miércoles elimina todas esas referencias de la lista estadounidense, que se actualiza de forma constante.
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La sanción original se fundamentaba en la Orden Ejecutiva (decreto) 13692, firmada por Barack Obama el 8 de marzo de 2015, que permitió bloquear los bienes e intereses de personas designadas por su participación en actuaciones relacionadas con la erosión de las instituciones democráticas, las violaciones de derechos humanos y la corrupción en Venezuela. Cuando Trump recurrió a aquel instrumento en septiembre de 2018, Jorge Rodríguez era ministro de Comunicación e Información del régimen de Nicolás Maduro.
Aquel paquete de sanciones incluyó también a Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta ejecutiva, a Cilia Flores, esposa de Maduro, y al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. El Tesoro presentó las designaciones como parte de la presión sobre el círculo político más próximo al dictador venezolano. La inclusión en la lista suponía el bloqueo de los bienes e intereses sujetos a jurisdicción estadounidense y la prohibición general de que ciudadanos y empresas de Estados Unidos realizaran transacciones con los sancionados, salvo autorización. Eso ahora desaparece para Rodríguez.
Esta decisión tiene un precedente directo. El pasado 1 de abril, Washington retiró de esa misma lista a Delcy, quien había sido sancionada el mismo día que su hermano. Los dos quedaron incluidos en septiembre de 2018 y ambos han sido excluidos en 2026, con seis meses de diferencia. La coincidencia permite medir el cambio de relación entre Washington y quienes ocupan ahora los principales puestos del poder político venezolano, comandados por Delcy.
Fin a las trabas financieras
La Administración estadounidense adoptó otra decisión semejante el 14 de abril, cuando retiró las sanciones individuales a Reinaldo Enrique Muñoz Pedroza, quien fue procurador general. Esa actualización coincidió con nuevas medidas de OFAC relativas a las relaciones comerciales y financieras con Venezuela.
La arquitectura de sanciones sobre Venezuela se construyó a lo largo de varios años. La orden de Obama de marzo de 2015 abrió la vía para sancionar individualmente a funcionarios. Trump amplió después la presión en agosto de 2017, con otra orden que restringió determinadas operaciones de deuda y financiación del Gobierno venezolano y de PDVSA. En marzo y mayo de 2018 se añadieron nuevas prohibiciones sobre instrumentos financieros y activos públicos. En noviembre de aquel año, otra orden amplió las facultades para designar personas vinculadas a determinados sectores de la economía venezolana.
Esta redirección se produce en plena reorganización de las relaciones entre Washington y Caracas tras la captura de Maduro el pasado 3 de enero y el establecimiento del Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez. Estados Unidos ha impulsado desde entonces acuerdos en materia energética y de seguridad, mientras mantiene contactos con las autoridades venezolanas y con representantes de la oposición sobre el proceso de transición política.
Jorge Rodríguez encabeza, por parte del Gobierno interino, las conversaciones con representantes de la Asamblea Nacional elegida en 2015, presidida por Dinorah Figuera, quien visitó Washington la semana pasada. El Departamento de Estado ha presentado esas negociaciones como parte de una transición gradual que incluye la reconstrucción institucional, la recuperación de derechos políticos y la preparación de condiciones para futuras elecciones. La retirada de sanciones coincide con ese proceso, aunque el anuncio de OFAC no establece una relación causal ni explica qué compromisos concretos han motivado la decisión.
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