Rotundo éxito de ‘La verbena de la Paloma’ en Polonia

«Por ser la Virgen de la Paloma / Un mantón de la China-na, China-na / Me vas a regalar. / Venga el regalo, si no es de broma / Y llévame en berlina-na, li-naná / Al Prado a pasear». ¿Quién no ha tatareado en algún momento los compases de ‘La verbena de la Paloma’?Desde que se estrenó el 17 de febrero de 1894 en el madrileño Teatro Apolo es una de las muestras del género chico más queridas y admiradas. Con música de Tomás Bretón y libreto de   Ricardo de la Vega , ambientada en el Madrid castizo del siglo XIX, ha hecho las delicias de generaciones y sus personajes —Don Hilarión, Casta, Susana, Julián, la ‘señá’ Rita…— forman parte de nuestro rico acervo popular.Su fama ha trascendido las fronteras españolas y se ha representado a uno y otro lado del Atlántico. Ahora ha llegado al Teatro Wielki de Łódź en Polonia, el mayor de la ciudad y el segundo teatro de ópera del país.Noticia relacionada No Crítica de música Gavilanes, la música que nos sigue atrapando Carlos TarínBajo el título de ‘La fiesta de la Paloma’, el director de escena Jesús García Salgado ha realizado y dirigido una excelente versión, sobre la que comenta: «Mi intención no ha sido cambiar la obra, sino hacerla comprensible y cercana para un público que no tiene referencias previas del género. He trabajado especialmente la claridad dramática, el ritmo escénico y el trabajo actoral, manteniendo siempre la esencia del libreto y de la músicaNos cuenta cómo surgió tan atractivo proyecto: «El teatro Łódź tenía desde hace tiempo interés por presentar por primera vez una zarzuela. A partir de ese deseo contactaron conmigo para que hiciera una propuesta. La primera obra en la que pensé fue ‘La verbena de la Paloma’, porque siempre me ha parecido una de las más representativas del género y, al mismo tiempo, una de las más vivas en su retrato humano. Quiero destacar también el apoyo del Teatro de la Zarzuela, que ha acompañado la iniciativa desde el inicio y ha facilitado el préstamo de las partituras originales que conserva en su archivo, entre ellas ‘La verbena de la Paloma’, ‘El barberillo de Lavapiés’ y ‘Don Gil de Alcalá’. Ese respaldo ha sido fundamental para garantizar el rigor musical. Y el equipo artístico ha contado con grandes profesionales vinculados tanto a España como a Polonia: Małgorzata Zak en vestuario, Eva Iszoro en escenografía y Malena Mexía en coreografía».«He percibido una curiosidad real y muy viva por la cultura española», proclama García Salgado, director del montajeUna propuesta que, como también explica García Salgado —creador, junto a Marta Belaustegui — de Teatro del Duende , extiende su territorio: «Sugerí una versión ampliada en la segunda parte, integrando números musicales de otras zarzuelas emblemáticas dentro del contexto festivo de la plaza donde se desarrolla la verbena. Me interesaba que el público polaco no solo conociera una pieza concreta, sino que pudiera asomarse al universo más amplio de la zarzuela. Se incluyen números de otras obras, integrados dentro de la atmósfera festiva de la verbena, y de varias regiones de España, dibujando un mapa sonoro que va del chotis al fandango, de la habanera a la jota. Cada música trae consigo una forma distinta de moverse, de hablar y de amar. Así, el espectáculo construye un gran mosaico: no solo una historia, sino un mundo».El éxito ha sido rotundo: «El público —comenta García Salgado—ha conectado muy bien. Fue un estreno muy emocionante, también a nivel personal. Siempre existe una cierta incertidumbre cuando presentas fuera de tu país un género tan identificado con tu propia tradición cultural. La respuesta de los espectadores fue cálida y entusiasta, con una larga ovación final que sentimos como una confirmación de que la obra había logrado comunicarse más allá de su contexto original. Para mí, la experiencia ha sido muy enriquecedora: he encontrado intérpretes muy comprometidos, con mucho talento, curiosos y con una gran capacidad de trabajo. Ha sido también esencial el trabajo del director musical, Piotr Sułkowski, que comprendió perfectamente el espíritu de nuestra zarzuela y ha sabido transmitir su ritmo, su carácter popular y su vitalidad con gran sensibilidad».Una escena de la representación Walendi¿Hay interés en Polonia por la cultura española? García Salgado no alberga ninguna duda y esta representación ha sido un ejemplo: «He percibido una curiosidad real y muy viva por la cultura española, especialmente por su música y por su manera de integrar lo popular dentro de una tradición artística sólida. El público polaco se acerca con respeto y con interés auténtico, lo cual crea un terreno muy fértil para el intercambio cultural».De la misma opinión es Marcin Nałęcz-Niesiołowski, director del Teatro Wielki: «Existe un enorme interés por la cultura española en Polonia. España no solo es un destino turístico muy apreciado entre los polacos, sino que su cultura y su idioma también se encuentran entre los más explorados entre las culturas extranjeras. Como prueba, el español se puede cursar como asignatura en el examen final de bachillerato, y la mayoría de las universidades polacas ofrecen programas de grado en estudios españoles. El cine, la literatura y la música españoles son populares».No es un género muertoY remacha: «La disponibilidad de obras culturales españolas en Polonia es muy alta. Todas las librerías ofrecen traducciones de obras de clásicos del Siglo de Oro como Miguel de Cervantes y Lope de Vega, así como de Federico García Lorca y escritores contemporáneos. Actualmente, son muy populares Carlos Ruiz Zafón y Jaume Cabré. Los cines proyectan películas de Pedro Almodóvar, y en las salas de conciertos es frecuente escuchar música de Manuel de Falla, Joaquín Rodrigo, Pablo Sarasate o Isaac Albéniz. Y nuestro escenario ha acogido a compañías como Nats Nus Dansa, los ballets de Cristina Hoyos, y el Flamenco de Andalucía y la Compañía Nacional de Danza. El Gran Teatro de Lodz también ha dado la bienvenida, entre otros, al mundialmente famoso y respetado tenor Plácido Domingo ».La puesta en escena de ‘La verbena de la Paloma’ ha sido un acontecimiento muy especial. Afirma Marcin Nałęcz-Niesiołowski: «Me interesé por la zarzuela como género prácticamente desconocido en Polonia. El estreno de ‘La verbena de la Paloma’ es una excelente propuesta para el público polaco, como lo demuestra la alta asistencia a cada función y el entusiasmo del público, así como una forma eficaz de establecer una colaboración entre el Gran Teatro de Lodz y el Teatro de la Zarzuela de Madrid. El carácter distintivo y extraordinariamente colorido de la cultura española que se esconde en la obra de Tomás Bretón nos llega al corazón polaco y nos anima a descubrir otros títulos».Concluye Jesús García Salgado: «No hemos buscado reconstruir un pasado de museo, sino activar una tradición viva. La zarzuela no es un género muerto: es un teatro que aún puede hablar del poder, del cuerpo, de la calle, del control social y de la libertad individual. En la fiesta, todos miran y todos son mirados. Todos celebran, pero también todos juzgan. La verbena es un lugar de encuentro… y de peligro».El espléndido desembarco del género chico, que es muy grande, en Polonia es un motivo más para sentirnos legítimamente orgullosos de nuestra maravillosa cultura. «Por ser la Virgen de la Paloma / Un mantón de la China-na, China-na / Me vas a regalar. / Venga el regalo, si no es de broma / Y llévame en berlina-na, li-naná / Al Prado a pasear». ¿Quién no ha tatareado en algún momento los compases de ‘La verbena de la Paloma’?Desde que se estrenó el 17 de febrero de 1894 en el madrileño Teatro Apolo es una de las muestras del género chico más queridas y admiradas. Con música de Tomás Bretón y libreto de   Ricardo de la Vega , ambientada en el Madrid castizo del siglo XIX, ha hecho las delicias de generaciones y sus personajes —Don Hilarión, Casta, Susana, Julián, la ‘señá’ Rita…— forman parte de nuestro rico acervo popular.Su fama ha trascendido las fronteras españolas y se ha representado a uno y otro lado del Atlántico. Ahora ha llegado al Teatro Wielki de Łódź en Polonia, el mayor de la ciudad y el segundo teatro de ópera del país.Noticia relacionada No Crítica de música Gavilanes, la música que nos sigue atrapando Carlos TarínBajo el título de ‘La fiesta de la Paloma’, el director de escena Jesús García Salgado ha realizado y dirigido una excelente versión, sobre la que comenta: «Mi intención no ha sido cambiar la obra, sino hacerla comprensible y cercana para un público que no tiene referencias previas del género. He trabajado especialmente la claridad dramática, el ritmo escénico y el trabajo actoral, manteniendo siempre la esencia del libreto y de la músicaNos cuenta cómo surgió tan atractivo proyecto: «El teatro Łódź tenía desde hace tiempo interés por presentar por primera vez una zarzuela. A partir de ese deseo contactaron conmigo para que hiciera una propuesta. La primera obra en la que pensé fue ‘La verbena de la Paloma’, porque siempre me ha parecido una de las más representativas del género y, al mismo tiempo, una de las más vivas en su retrato humano. Quiero destacar también el apoyo del Teatro de la Zarzuela, que ha acompañado la iniciativa desde el inicio y ha facilitado el préstamo de las partituras originales que conserva en su archivo, entre ellas ‘La verbena de la Paloma’, ‘El barberillo de Lavapiés’ y ‘Don Gil de Alcalá’. Ese respaldo ha sido fundamental para garantizar el rigor musical. Y el equipo artístico ha contado con grandes profesionales vinculados tanto a España como a Polonia: Małgorzata Zak en vestuario, Eva Iszoro en escenografía y Malena Mexía en coreografía».«He percibido una curiosidad real y muy viva por la cultura española», proclama García Salgado, director del montajeUna propuesta que, como también explica García Salgado —creador, junto a Marta Belaustegui — de Teatro del Duende , extiende su territorio: «Sugerí una versión ampliada en la segunda parte, integrando números musicales de otras zarzuelas emblemáticas dentro del contexto festivo de la plaza donde se desarrolla la verbena. Me interesaba que el público polaco no solo conociera una pieza concreta, sino que pudiera asomarse al universo más amplio de la zarzuela. Se incluyen números de otras obras, integrados dentro de la atmósfera festiva de la verbena, y de varias regiones de España, dibujando un mapa sonoro que va del chotis al fandango, de la habanera a la jota. Cada música trae consigo una forma distinta de moverse, de hablar y de amar. Así, el espectáculo construye un gran mosaico: no solo una historia, sino un mundo».El éxito ha sido rotundo: «El público —comenta García Salgado—ha conectado muy bien. Fue un estreno muy emocionante, también a nivel personal. Siempre existe una cierta incertidumbre cuando presentas fuera de tu país un género tan identificado con tu propia tradición cultural. La respuesta de los espectadores fue cálida y entusiasta, con una larga ovación final que sentimos como una confirmación de que la obra había logrado comunicarse más allá de su contexto original. Para mí, la experiencia ha sido muy enriquecedora: he encontrado intérpretes muy comprometidos, con mucho talento, curiosos y con una gran capacidad de trabajo. Ha sido también esencial el trabajo del director musical, Piotr Sułkowski, que comprendió perfectamente el espíritu de nuestra zarzuela y ha sabido transmitir su ritmo, su carácter popular y su vitalidad con gran sensibilidad».Una escena de la representación Walendi¿Hay interés en Polonia por la cultura española? García Salgado no alberga ninguna duda y esta representación ha sido un ejemplo: «He percibido una curiosidad real y muy viva por la cultura española, especialmente por su música y por su manera de integrar lo popular dentro de una tradición artística sólida. El público polaco se acerca con respeto y con interés auténtico, lo cual crea un terreno muy fértil para el intercambio cultural».De la misma opinión es Marcin Nałęcz-Niesiołowski, director del Teatro Wielki: «Existe un enorme interés por la cultura española en Polonia. España no solo es un destino turístico muy apreciado entre los polacos, sino que su cultura y su idioma también se encuentran entre los más explorados entre las culturas extranjeras. Como prueba, el español se puede cursar como asignatura en el examen final de bachillerato, y la mayoría de las universidades polacas ofrecen programas de grado en estudios españoles. El cine, la literatura y la música españoles son populares».No es un género muertoY remacha: «La disponibilidad de obras culturales españolas en Polonia es muy alta. Todas las librerías ofrecen traducciones de obras de clásicos del Siglo de Oro como Miguel de Cervantes y Lope de Vega, así como de Federico García Lorca y escritores contemporáneos. Actualmente, son muy populares Carlos Ruiz Zafón y Jaume Cabré. Los cines proyectan películas de Pedro Almodóvar, y en las salas de conciertos es frecuente escuchar música de Manuel de Falla, Joaquín Rodrigo, Pablo Sarasate o Isaac Albéniz. Y nuestro escenario ha acogido a compañías como Nats Nus Dansa, los ballets de Cristina Hoyos, y el Flamenco de Andalucía y la Compañía Nacional de Danza. El Gran Teatro de Lodz también ha dado la bienvenida, entre otros, al mundialmente famoso y respetado tenor Plácido Domingo ».La puesta en escena de ‘La verbena de la Paloma’ ha sido un acontecimiento muy especial. Afirma Marcin Nałęcz-Niesiołowski: «Me interesé por la zarzuela como género prácticamente desconocido en Polonia. El estreno de ‘La verbena de la Paloma’ es una excelente propuesta para el público polaco, como lo demuestra la alta asistencia a cada función y el entusiasmo del público, así como una forma eficaz de establecer una colaboración entre el Gran Teatro de Lodz y el Teatro de la Zarzuela de Madrid. El carácter distintivo y extraordinariamente colorido de la cultura española que se esconde en la obra de Tomás Bretón nos llega al corazón polaco y nos anima a descubrir otros títulos».Concluye Jesús García Salgado: «No hemos buscado reconstruir un pasado de museo, sino activar una tradición viva. La zarzuela no es un género muerto: es un teatro que aún puede hablar del poder, del cuerpo, de la calle, del control social y de la libertad individual. En la fiesta, todos miran y todos son mirados. Todos celebran, pero también todos juzgan. La verbena es un lugar de encuentro… y de peligro».El espléndido desembarco del género chico, que es muy grande, en Polonia es un motivo más para sentirnos legítimamente orgullosos de nuestra maravillosa cultura.  RSS de noticias de cultura

«Por ser la Virgen de la Paloma / Un mantón de la China-na, China-na / Me vas a regalar. / Venga el regalo, si no es de broma / Y llévame en berlina-na, li-naná / Al Prado a pasear». ¿Quién no ha tatareado en algún … momento los compases de ‘La verbena de la Paloma’?

 

Noticias Similares

  • ‘Epifanía’, de Israel Merino, una mirada feroz al mundo rural

  • El escenario Hollinghurst

  • Paradojas de Luis Alberto de Cuenca

  • Un hidalgo perseguido por la Inquisición por sodomía emparedó los libros de Barcarrota