Rafaela Carrasco rinde homenaje a las cigarreras y a su lucha sindical pionera

«Sabrá, señor, que hay de cuatrocientas a quinientas mujeres empleadas en la fábrica. Son las que lían los cigarros en una gran sala, donde los hombres no entran sin un permiso del Veinticuatro, porque cuando hace calor, se aligeran de ropa, sobre todo las jóvenes. A la hora en que las obreras vuelven después de comer, muchos jóvenes van a verlas pasar y se las dicen de todos los colores. Pocas de ellas rehúsan una mantilla de tafetán, y los aficionados a esa pesca no tienen más que agacharse para coger el pez». Así describía Prosper Mérimée en su novela ‘ Carmen ‘ a las trabajadoras de la Fábrica de tabacos de Sevilla, a las que la ópera de Bizet popularizó y convirtió en mito.Y a ellas, a las cigarreras, rinde homenaje Rafaela Carrasco en ‘ Humo ‘, un espectáculo que verá la luz este jueves 16 en el Centro de Danza Matadero; la bailarina y coreógrafa sevillana ha contado con la dramaturgia -es su cuarto trabajo juntos- de Álvaro Tato y la dirección musical de Jesús Torres y Pablo Martín Jones . Seis bailaoras, dos músicos y dos voces femeninas -una flamenca y otra lírica- acompañan en escena a Rafaela Carrasco. «’Humo’ son mujeres recordando a otras mujeres -dice la creadora-. Rendimos homenaje a un colectivo que tuvo muchísima importancia en su momento; las cigarreras llegaron a ser miles en toda España -Cádiz, Sevilla, Madrid, La Coruña…-. Resistieron, fueron muy valientes y se enfrentaron a un sistema hecho por y para los hombres».Noticia relacionada general No No La Bienal en el Maestranza: grandes figuras entre la tradición y la vanguardia Marta CarrascoLa lucha sindical de las cigarreras resultó fundamental en cuestiones como la conciliación laboral y familiar; consiguieron que se abrieran guarderías, escuelas y zonas de lactancia dentro de las fábricas, flexibilidad horaria, mejoras salariales para las trabajadoras y mejores condiciones laborales y de higiene. « Queremos poner en valor a esas mujeres y a sus logros », dice Rafaela Carrasco. «Debemos mucho a esas primeras sindicalistas -añade Tato-; formaron una gran asociación. En el espectáculo hay un momento en el que se leen las reivindicaciones reales de las cigarreras de principios del siglo XX; que, por cierto, lee la madre de Rafaela Carrasco, que nos prestó su voz, súperlinda».Femenino y feminista«Lo femenino se respira por todas partes en este espectáculo -cuenta Rafaela Carrasco-; somos mujeres, estamos contando una historia de mujeres, nuestra energía es súper femenina en todos los sentidos. A la palabra ‘feminista’ -evidentemente lo soy absolutamente- le tengo algo de temor por todo lo que se habla; normalmente pienso más en hacer un trabajo ‘femenino’. Pero ‘Humo’ es, además de muy femenino, muy feminista».El espectáculo, añade su creadora, también quiere desmitificar el mito de la Carmen de Merimée y Bizet. «En cuanto se habla de las cigarreras, se piensa en ese estereotipo -dice la bailaora-, que es un tipo de mujer creado desde el imaginario de un hombre. A esa idea queremos enfrentar la realidad de ese gremio». ‘Humo’ no sigue la historia de Carmen, pero la ópera sí está presente , reconoce Carrasco. «Está llevada a otro lugar, a esa realidad de la que hablo, y que es lo que nos interesa. Utilizamos ciertas partes que nos sirven a nosotros para contar lo que queremos».Interviene Álvaro Tato para contar una curiosidad. «En la televisión francesa nos propusieron un subtítulo para el espectáculo: ‘ Las hermanas de Carmen ‘. Y me parece muy acertado, porque pone en el foco a todas esas cigarreras que rodean a la más popular (también se asoma en el espectáculo Amparo, sacada de la novela ‘La tribuna’, de Emilia Pardo Bazán). ‘Humo’ es -sigue- un canto generacional, un canto de mujer en plural y un canto de trabajo».El espectáculo, continúa Rafaela Carrasco, tiene dos partes: en la primera vemos a las cigarreras en su jornada de trabajo, que empieza de madrugada, y al final se verán sus reivindicaciones, sus protestas en la calle… Y en la segunda parte aparecen personajes de la propia ópera, Carmen, una mujer andaluza, el toreador -casi en tono paródico-; jugamos con el sarcasmo y también con los personajes». En femenino plural’Humo’ evoca las jornadas de las trabajadoras en el taller, las jerarquías internas —de la aprendiz a la capataz—, las fiestas, los ritos clandestinos y los trapicheos del estraperlo. «Sus conflictos, alegrías y penas se expresan a través de un flamenco en femenino plural -dicen ambos creadores-. Aquel mundo autónomo, festivo y riguroso, nacido en las fábricas de tabaco, fue germen de libertades civiles que llegarían décadas después. En el espectáculo se abordan cuestiones aún vigentes: sufragio, igualdad, conciliación, sororidad, lucha contra los abusos y emancipación económica y vital».Por lo que se refiere a la música, ‘Humo’ tiene dos partes, una creación musical nueva ya grabada, y otra interpretada en directo, con protagonismo para una voz lírica, la soprano Marta Estal , y una voz flamenca, la cantaora Gema Caballero . «Son de algún modo la música educada y la callejera, la del pueblo -dice Rafaela Carrasco, que sigue-. No es fácil encontrar el equilibrio entre lo grabado y lo directo para que no se pierda la calidez de la música en vivo». Entre esa música se encuentra la célebre ‘Habanera’ -«que hemos convertido en guajira», dice Tato- o un fragmento de la revista de Francisco Alonso ‘Las de Villadiego’: el chotis de la Colasa ‘Tabaco y cerillas’. «Sabrá, señor, que hay de cuatrocientas a quinientas mujeres empleadas en la fábrica. Son las que lían los cigarros en una gran sala, donde los hombres no entran sin un permiso del Veinticuatro, porque cuando hace calor, se aligeran de ropa, sobre todo las jóvenes. A la hora en que las obreras vuelven después de comer, muchos jóvenes van a verlas pasar y se las dicen de todos los colores. Pocas de ellas rehúsan una mantilla de tafetán, y los aficionados a esa pesca no tienen más que agacharse para coger el pez». Así describía Prosper Mérimée en su novela ‘ Carmen ‘ a las trabajadoras de la Fábrica de tabacos de Sevilla, a las que la ópera de Bizet popularizó y convirtió en mito.Y a ellas, a las cigarreras, rinde homenaje Rafaela Carrasco en ‘ Humo ‘, un espectáculo que verá la luz este jueves 16 en el Centro de Danza Matadero; la bailarina y coreógrafa sevillana ha contado con la dramaturgia -es su cuarto trabajo juntos- de Álvaro Tato y la dirección musical de Jesús Torres y Pablo Martín Jones . Seis bailaoras, dos músicos y dos voces femeninas -una flamenca y otra lírica- acompañan en escena a Rafaela Carrasco. «’Humo’ son mujeres recordando a otras mujeres -dice la creadora-. Rendimos homenaje a un colectivo que tuvo muchísima importancia en su momento; las cigarreras llegaron a ser miles en toda España -Cádiz, Sevilla, Madrid, La Coruña…-. Resistieron, fueron muy valientes y se enfrentaron a un sistema hecho por y para los hombres».Noticia relacionada general No No La Bienal en el Maestranza: grandes figuras entre la tradición y la vanguardia Marta CarrascoLa lucha sindical de las cigarreras resultó fundamental en cuestiones como la conciliación laboral y familiar; consiguieron que se abrieran guarderías, escuelas y zonas de lactancia dentro de las fábricas, flexibilidad horaria, mejoras salariales para las trabajadoras y mejores condiciones laborales y de higiene. « Queremos poner en valor a esas mujeres y a sus logros », dice Rafaela Carrasco. «Debemos mucho a esas primeras sindicalistas -añade Tato-; formaron una gran asociación. En el espectáculo hay un momento en el que se leen las reivindicaciones reales de las cigarreras de principios del siglo XX; que, por cierto, lee la madre de Rafaela Carrasco, que nos prestó su voz, súperlinda».Femenino y feminista«Lo femenino se respira por todas partes en este espectáculo -cuenta Rafaela Carrasco-; somos mujeres, estamos contando una historia de mujeres, nuestra energía es súper femenina en todos los sentidos. A la palabra ‘feminista’ -evidentemente lo soy absolutamente- le tengo algo de temor por todo lo que se habla; normalmente pienso más en hacer un trabajo ‘femenino’. Pero ‘Humo’ es, además de muy femenino, muy feminista».El espectáculo, añade su creadora, también quiere desmitificar el mito de la Carmen de Merimée y Bizet. «En cuanto se habla de las cigarreras, se piensa en ese estereotipo -dice la bailaora-, que es un tipo de mujer creado desde el imaginario de un hombre. A esa idea queremos enfrentar la realidad de ese gremio». ‘Humo’ no sigue la historia de Carmen, pero la ópera sí está presente , reconoce Carrasco. «Está llevada a otro lugar, a esa realidad de la que hablo, y que es lo que nos interesa. Utilizamos ciertas partes que nos sirven a nosotros para contar lo que queremos».Interviene Álvaro Tato para contar una curiosidad. «En la televisión francesa nos propusieron un subtítulo para el espectáculo: ‘ Las hermanas de Carmen ‘. Y me parece muy acertado, porque pone en el foco a todas esas cigarreras que rodean a la más popular (también se asoma en el espectáculo Amparo, sacada de la novela ‘La tribuna’, de Emilia Pardo Bazán). ‘Humo’ es -sigue- un canto generacional, un canto de mujer en plural y un canto de trabajo».El espectáculo, continúa Rafaela Carrasco, tiene dos partes: en la primera vemos a las cigarreras en su jornada de trabajo, que empieza de madrugada, y al final se verán sus reivindicaciones, sus protestas en la calle… Y en la segunda parte aparecen personajes de la propia ópera, Carmen, una mujer andaluza, el toreador -casi en tono paródico-; jugamos con el sarcasmo y también con los personajes». En femenino plural’Humo’ evoca las jornadas de las trabajadoras en el taller, las jerarquías internas —de la aprendiz a la capataz—, las fiestas, los ritos clandestinos y los trapicheos del estraperlo. «Sus conflictos, alegrías y penas se expresan a través de un flamenco en femenino plural -dicen ambos creadores-. Aquel mundo autónomo, festivo y riguroso, nacido en las fábricas de tabaco, fue germen de libertades civiles que llegarían décadas después. En el espectáculo se abordan cuestiones aún vigentes: sufragio, igualdad, conciliación, sororidad, lucha contra los abusos y emancipación económica y vital».Por lo que se refiere a la música, ‘Humo’ tiene dos partes, una creación musical nueva ya grabada, y otra interpretada en directo, con protagonismo para una voz lírica, la soprano Marta Estal , y una voz flamenca, la cantaora Gema Caballero . «Son de algún modo la música educada y la callejera, la del pueblo -dice Rafaela Carrasco, que sigue-. No es fácil encontrar el equilibrio entre lo grabado y lo directo para que no se pierda la calidez de la música en vivo». Entre esa música se encuentra la célebre ‘Habanera’ -«que hemos convertido en guajira», dice Tato- o un fragmento de la revista de Francisco Alonso ‘Las de Villadiego’: el chotis de la Colasa ‘Tabaco y cerillas’.  RSS de noticias de cultura

«Sabrá, señor, que hay de cuatrocientas a quinientas mujeres empleadas en la fábrica. Son las que lían los cigarros en una gran sala, donde los hombres no entran sin un permiso del Veinticuatro, porque cuando hace calor, se aligeran de ropa, sobre todo las … jóvenes. A la hora en que las obreras vuelven después de comer, muchos jóvenes van a verlas pasar y se las dicen de todos los colores. Pocas de ellas rehúsan una mantilla de tafetán, y los aficionados a esa pesca no tienen más que agacharse para coger el pez». Así describía Prosper Mérimée en su novela ‘Carmen‘ a las trabajadoras de la Fábrica de tabacos de Sevilla, a las que la ópera de Bizet popularizó y convirtió en mito.

 

Noticias Similares