Como el hombre de las mil caras, Luis Alberto de Cuenca es un poeta infinito, que se escapa a las definiciones al uso: es clásico y moderno, tan erudito como juguetón, un niño eterno que se divierte con la poesía y que sobre todo hace que los lectores gocemos con cada uno de sus poemas. Y es que con la poesía cuenquista uno se siente siempre en casa (porque se le reconoce a la legua), al tiempo que vive en una constante sorpresa (por las innovaciones continuas), porque —como diría el otro— se sucede a sí mismo: es una de las maravillosas paradojas del maestro.’Verano eterno’ Autor Luis Alberto de Cuenca Selección Javier Burguillo Editorial Universidad de Salamanca Precio 19 euros Páginas 280 Valoración ****Por esto y mucho más, hacer una antología luisalbertiana es un verdadero reto, pero ‘Verano eterno’ (Universidad de Salamanca, 2025) al cuidado de Javier Burguillo es un acierto se mire por donde se mire: la introducción vale para acercarse a la poesía de Luis Alberto de Cuenca tanto si es la primera vez como si ya es un vicio de los buenos, porque ofrece todas las claves necesarias (vida, trayectoria artística y pública, intereses y trucos creativos), así como una bibliografía muy completa a modo de brújula para navegantes.Noticia relacionada No No Luis Alberto de Cuenca: «Conviene olvidar las penas… hoy soy completa y radicalmente feliz» B. PardoLa selección de unos cien textos del libro comprende las joyas de siempre que son ya clásicos de vida (‘Amour fou’, ‘Cuando vivías en la Castellana’, ‘El desayuno’, ‘Abre todas las puertas’…) y algunos más recientes (‘La otra noche, después de la Movida’, ‘Palabras para Inés y Álvaro’ o ‘Hubo una vez un tren’), que permiten ver su universo tan caleidoscópico como unitario. Y, por si fuera poco, todo se redondea con tres inéditos de regalo (‘Debajo del mar’, ‘Siempre tú’ y ‘Bajo el volcán’) y un encarte de ‘La casa vacía’ en forma de cómic, por el gran Paco Roca . Miel sobre hojuelas, y todo con un motivo estupendo por detrás: la merecidísima concesión del premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana a Luis Alberto de Cuenca, a quien sólo le falta ya el Cervantes. Un apunte final para cerrar —con un pelín de heterodoxia— esta reseñita: este próximo 17 de marzo se celebra una jornada de estudio en Salamanca como segunda parte de las celebraciones por el galardón. Ya saben, si quieren: ¡a seguir la fiesta con esta antología! Como el hombre de las mil caras, Luis Alberto de Cuenca es un poeta infinito, que se escapa a las definiciones al uso: es clásico y moderno, tan erudito como juguetón, un niño eterno que se divierte con la poesía y que sobre todo hace que los lectores gocemos con cada uno de sus poemas. Y es que con la poesía cuenquista uno se siente siempre en casa (porque se le reconoce a la legua), al tiempo que vive en una constante sorpresa (por las innovaciones continuas), porque —como diría el otro— se sucede a sí mismo: es una de las maravillosas paradojas del maestro.’Verano eterno’ Autor Luis Alberto de Cuenca Selección Javier Burguillo Editorial Universidad de Salamanca Precio 19 euros Páginas 280 Valoración ****Por esto y mucho más, hacer una antología luisalbertiana es un verdadero reto, pero ‘Verano eterno’ (Universidad de Salamanca, 2025) al cuidado de Javier Burguillo es un acierto se mire por donde se mire: la introducción vale para acercarse a la poesía de Luis Alberto de Cuenca tanto si es la primera vez como si ya es un vicio de los buenos, porque ofrece todas las claves necesarias (vida, trayectoria artística y pública, intereses y trucos creativos), así como una bibliografía muy completa a modo de brújula para navegantes.Noticia relacionada No No Luis Alberto de Cuenca: «Conviene olvidar las penas… hoy soy completa y radicalmente feliz» B. PardoLa selección de unos cien textos del libro comprende las joyas de siempre que son ya clásicos de vida (‘Amour fou’, ‘Cuando vivías en la Castellana’, ‘El desayuno’, ‘Abre todas las puertas’…) y algunos más recientes (‘La otra noche, después de la Movida’, ‘Palabras para Inés y Álvaro’ o ‘Hubo una vez un tren’), que permiten ver su universo tan caleidoscópico como unitario. Y, por si fuera poco, todo se redondea con tres inéditos de regalo (‘Debajo del mar’, ‘Siempre tú’ y ‘Bajo el volcán’) y un encarte de ‘La casa vacía’ en forma de cómic, por el gran Paco Roca . Miel sobre hojuelas, y todo con un motivo estupendo por detrás: la merecidísima concesión del premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana a Luis Alberto de Cuenca, a quien sólo le falta ya el Cervantes. Un apunte final para cerrar —con un pelín de heterodoxia— esta reseñita: este próximo 17 de marzo se celebra una jornada de estudio en Salamanca como segunda parte de las celebraciones por el galardón. Ya saben, si quieren: ¡a seguir la fiesta con esta antología! RSS de noticias de cultura
Como el hombre de las mil caras, Luis Alberto de Cuenca es un poeta infinito, que se escapa a las definiciones al uso: es clásico y moderno, tan erudito como juguetón, un niño eterno que se divierte con la poesía y que sobre … todo hace que los lectores gocemos con cada uno de sus poemas.
Y es que con la poesía cuenquista uno se siente siempre en casa (porque se le reconoce a la legua), al tiempo que vive en una constante sorpresa (por las innovaciones continuas), porque —como diría el otro— se sucede a sí mismo: es una de las maravillosas paradojas del maestro.
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‘Verano eterno’

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Autor
Luis Alberto de Cuenca -
Selección Javier Burguillo Editorial Universidad de Salamanca Precio 19 euros Páginas 280 Valoración ****
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Selección
Javier Burguillo -
Editorial
Universidad de Salamanca -
Precio
19 euros -
Páginas
280 -
Valoración
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Por esto y mucho más, hacer una antología luisalbertiana es un verdadero reto, pero ‘Verano eterno’ (Universidad de Salamanca, 2025) al cuidado de Javier Burguillo es un acierto se mire por donde se mire: la introducción vale para acercarse a la poesía de Luis Alberto de Cuenca tanto si es la primera vez como si ya es un vicio de los buenos, porque ofrece todas las claves necesarias (vida, trayectoria artística y pública, intereses y trucos creativos), así como una bibliografía muy completa a modo de brújula para navegantes.
La selección de unos cien textos del libro comprende las joyas de siempre que son ya clásicos de vida (‘Amour fou’, ‘Cuando vivías en la Castellana’, ‘El desayuno’, ‘Abre todas las puertas’…) y algunos más recientes (‘La otra noche, después de la Movida’, ‘Palabras para Inés y Álvaro’ o ‘Hubo una vez un tren’), que permiten ver su universo tan caleidoscópico como unitario. Y, por si fuera poco, todo se redondea con tres inéditos de regalo (‘Debajo del mar’, ‘Siempre tú’ y ‘Bajo el volcán’) y un encarte de ‘La casa vacía’ en forma de cómic, por el gran Paco Roca. Miel sobre hojuelas, y todo con un motivo estupendo por detrás: la merecidísima concesión del premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana a Luis Alberto de Cuenca, a quien sólo le falta ya el Cervantes.
Un apunte final para cerrar —con un pelín de heterodoxia— esta reseñita: este próximo 17 de marzo se celebra una jornada de estudio en Salamanca como segunda parte de las celebraciones por el galardón. Ya saben, si quieren: ¡a seguir la fiesta con esta antología!

