Pamplona ya huele a toro. El chupinazo de este lunes dará paso a las tardes en las que la F eria del Toro volverá a marcar el pulso de la temporada. Allí, donde el triunfo siempre tiene un valor especial y el toro conserva todo el protagonismo, harán el paseíllo siete sevillanos que llegan en momentos muy distintos, pero con un mismo reto: salir reforzados de una de las plazas con mayor personalidad del mundo. San Fermín vuelve a convertirse en un examen para las figuras y, también, en un escaparate donde una tarde puede cambiar el rumbo de todo un verano.El primero en anunciarse será Daniel Luque , este martes, con la corrida de Fuente Ymbro. El de Gerena atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Su autoridad delante del toro, la serenidad con la que resuelve cualquier tipo de embestida y la regularidad que viene firmando durante las últimas temporadas le convierten en uno de los nombres propios del escalafón. Fuente Ymbro exige firmeza y poder, dos cualidades que hoy definen como pocas al sevillano.El viernes llegará la tarde con mayor sabor sevillano de toda la feria. Morante de la Puebla, Borja Jiménez y Pablo Aguado compartirán cartel frente a los toros de Álvaro Núñez en una combinación convertida en uno de los grandes acontecimientos del ciclo.Morante aterriza en Pamplona como el gran protagonista de la temporada. Su histórica Puerta del Príncipe en el Corpus de Sevilla confirmó el regreso del torero más inspirado del escalafón. Cada una de sus comparecencias despierta una expectación extraordinaria y Navarra aguarda ahora una nueva página de un año que ya ocupa un lugar privilegiado en su trayectoria. Lo hace, además, después de abrir el pasado año por primera vez la Puerta Grande del coso de la Misericordia.Junto a él estará Borja Jiménez, ya asentado entre las grandes figuras del toreo. El de Espartinas ha vuelto a demostrar esta temporada que la regularidad es una de sus mayores virtudes. Capaz de imponerse a cualquier tipo de corrida y de mantener el nivel tarde tras tarde, llega a la capital de Navarra con la responsabilidad de confirmar el extraordinario momento que atraviesa y con la mirada puesta en volver a abrir la Puerta Grande, como ya hiciera en 2024.Completa esa terna Pablo Aguado, que continúa creciendo desde la naturalidad y el clasicismo. El sevillano afronta un nuevo San Fermín con la confianza que le han dado sus últimas actuaciones y con la intención de seguir consolidando un concepto que cada tarde encuentra mayor profundidad. Pamplona representa una magnífica oportunidad para refrendar ese buen momento. El pasado año perdió con la espada una faena que muchos todavía recuerdan ante ‘Histórico’, de Jandilla, al que dejó una de las mejores series al natural de toda la feria.El lunes será el turno de Manuel Escribano , anunciado con la legendaria corrida de Miura. El hierro de Zahariche, el único anunciado que pasta en tierras sevillanas, vuelve a ser uno de los grandes reclamos de la Feria del Toro. Tras ocupar tradicionalmente el domingo de San Fermín, desde hace algunos años pasó al día final del ciclo y este año se lidiará en la penúltima corrida. Hablar del torero de Gerena es hacerlo de compromiso, entrega y capacidad para enfrentarse a las corridas más exigentes del calendario. Pamplona siempre ha reconocido ese perfil de torero y Escribano regresa a una plaza donde ya ha firmado actuaciones de enorme mérito.En ese mismo cartel estará Pepe Moral , que volverá a verse las caras con los toros de Zahariche. El de Los Palacios mantiene una relación muy especial con Pamplona, una tierra que siente casi como propia después de tantos años pasando grandes temporadas en Artajona, junto a Fernando Villanueva, a quien siempre ha considerado como un segundo padre. El pasado año el natural eterno cortó una importante oreja frente a una exigente corrida de Escolar y ahora vuelve con el objetivo de seguir reivindicando un sitio que se repite cada año a base de verdad.La diestros sevillanos los cerrará Juan Ortega el 14 de julio junto a Roca Rey y Tomás Rufo con toros de Jandilla. El nacido en Triana seguirá defendiendo ese concepto tan personal basado en el temple, la pureza y la naturalidad. Pamplona exige primero poder al toro y después crear belleza, un desafío que puede convertir su actuación en una de las más esperadas del tramo final de la feria.Pero la presencia sevillana en San Fermín va mucho más allá de los carteles. También se encuentra en los corrales y en el reconocimiento del ganado. Desde 1957, el almonteño Miguel Criado ‘El Potra’ desempeñó la labor de veedor de la plaza de toros de Pamplona, convirtiéndose, además, en uno de los grandes impulsores de la denominación Feria del Toro, acuñada definitivamente en 1959 y hoy inseparable de los Sanfermines. Fallecido el patriarca, el testigo lo recogieron su hijo, Miguel Criado, veterinario, y su nieto, también llamado del mismo nombre, ambos sevillanos, que continúan siendo los responsables de seleccionar el ganado que cada mes de julio desembarca en los corrales del Gas para protagonizar los encierros y ser lidiado por las tardes en el coso de la Misericordia. Una muestra más de que Sevilla no solo está representada por toreros, cuadrillas, ganaderías y cientos de aficionados, sino también por quienes, desde hace casi siete décadas, velan por la seriedad de una de las ferias taurinas más prestigiosas del mundo.Pero este año volverán a pisar el ruedo siete sevillanos, siete formas de entender el toreo y una misma responsabilidad. Defender el nombre de Sevilla en una plaza con una idiosincrasia propia, donde el sol vive la fiesta y la sombra permanece expectante a cuanto sucede en el ruedo. Del momento de Luque a la inspiración de Morante; de la firmeza de Borja Jiménez al clasicismo de Pablo Aguado; del compromiso de Escribano a la verdad de Pepe Moral y la pureza de Juan Ortega. Todos llegan con argumentos para dejar su huella. Porque Pamplona no entiende de trayectorias ni de estadísticas. Solo distingue a quienes son capaces de imponerse al toro. Allí, cuando se abre la puerta de chiqueros, solo queda la verdad. Pamplona ya huele a toro. El chupinazo de este lunes dará paso a las tardes en las que la F eria del Toro volverá a marcar el pulso de la temporada. Allí, donde el triunfo siempre tiene un valor especial y el toro conserva todo el protagonismo, harán el paseíllo siete sevillanos que llegan en momentos muy distintos, pero con un mismo reto: salir reforzados de una de las plazas con mayor personalidad del mundo. San Fermín vuelve a convertirse en un examen para las figuras y, también, en un escaparate donde una tarde puede cambiar el rumbo de todo un verano.El primero en anunciarse será Daniel Luque , este martes, con la corrida de Fuente Ymbro. El de Gerena atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Su autoridad delante del toro, la serenidad con la que resuelve cualquier tipo de embestida y la regularidad que viene firmando durante las últimas temporadas le convierten en uno de los nombres propios del escalafón. Fuente Ymbro exige firmeza y poder, dos cualidades que hoy definen como pocas al sevillano.El viernes llegará la tarde con mayor sabor sevillano de toda la feria. Morante de la Puebla, Borja Jiménez y Pablo Aguado compartirán cartel frente a los toros de Álvaro Núñez en una combinación convertida en uno de los grandes acontecimientos del ciclo.Morante aterriza en Pamplona como el gran protagonista de la temporada. Su histórica Puerta del Príncipe en el Corpus de Sevilla confirmó el regreso del torero más inspirado del escalafón. Cada una de sus comparecencias despierta una expectación extraordinaria y Navarra aguarda ahora una nueva página de un año que ya ocupa un lugar privilegiado en su trayectoria. Lo hace, además, después de abrir el pasado año por primera vez la Puerta Grande del coso de la Misericordia.Junto a él estará Borja Jiménez, ya asentado entre las grandes figuras del toreo. El de Espartinas ha vuelto a demostrar esta temporada que la regularidad es una de sus mayores virtudes. Capaz de imponerse a cualquier tipo de corrida y de mantener el nivel tarde tras tarde, llega a la capital de Navarra con la responsabilidad de confirmar el extraordinario momento que atraviesa y con la mirada puesta en volver a abrir la Puerta Grande, como ya hiciera en 2024.Completa esa terna Pablo Aguado, que continúa creciendo desde la naturalidad y el clasicismo. El sevillano afronta un nuevo San Fermín con la confianza que le han dado sus últimas actuaciones y con la intención de seguir consolidando un concepto que cada tarde encuentra mayor profundidad. Pamplona representa una magnífica oportunidad para refrendar ese buen momento. El pasado año perdió con la espada una faena que muchos todavía recuerdan ante ‘Histórico’, de Jandilla, al que dejó una de las mejores series al natural de toda la feria.El lunes será el turno de Manuel Escribano , anunciado con la legendaria corrida de Miura. El hierro de Zahariche, el único anunciado que pasta en tierras sevillanas, vuelve a ser uno de los grandes reclamos de la Feria del Toro. Tras ocupar tradicionalmente el domingo de San Fermín, desde hace algunos años pasó al día final del ciclo y este año se lidiará en la penúltima corrida. Hablar del torero de Gerena es hacerlo de compromiso, entrega y capacidad para enfrentarse a las corridas más exigentes del calendario. Pamplona siempre ha reconocido ese perfil de torero y Escribano regresa a una plaza donde ya ha firmado actuaciones de enorme mérito.En ese mismo cartel estará Pepe Moral , que volverá a verse las caras con los toros de Zahariche. El de Los Palacios mantiene una relación muy especial con Pamplona, una tierra que siente casi como propia después de tantos años pasando grandes temporadas en Artajona, junto a Fernando Villanueva, a quien siempre ha considerado como un segundo padre. El pasado año el natural eterno cortó una importante oreja frente a una exigente corrida de Escolar y ahora vuelve con el objetivo de seguir reivindicando un sitio que se repite cada año a base de verdad.La diestros sevillanos los cerrará Juan Ortega el 14 de julio junto a Roca Rey y Tomás Rufo con toros de Jandilla. El nacido en Triana seguirá defendiendo ese concepto tan personal basado en el temple, la pureza y la naturalidad. Pamplona exige primero poder al toro y después crear belleza, un desafío que puede convertir su actuación en una de las más esperadas del tramo final de la feria.Pero la presencia sevillana en San Fermín va mucho más allá de los carteles. También se encuentra en los corrales y en el reconocimiento del ganado. Desde 1957, el almonteño Miguel Criado ‘El Potra’ desempeñó la labor de veedor de la plaza de toros de Pamplona, convirtiéndose, además, en uno de los grandes impulsores de la denominación Feria del Toro, acuñada definitivamente en 1959 y hoy inseparable de los Sanfermines. Fallecido el patriarca, el testigo lo recogieron su hijo, Miguel Criado, veterinario, y su nieto, también llamado del mismo nombre, ambos sevillanos, que continúan siendo los responsables de seleccionar el ganado que cada mes de julio desembarca en los corrales del Gas para protagonizar los encierros y ser lidiado por las tardes en el coso de la Misericordia. Una muestra más de que Sevilla no solo está representada por toreros, cuadrillas, ganaderías y cientos de aficionados, sino también por quienes, desde hace casi siete décadas, velan por la seriedad de una de las ferias taurinas más prestigiosas del mundo.Pero este año volverán a pisar el ruedo siete sevillanos, siete formas de entender el toreo y una misma responsabilidad. Defender el nombre de Sevilla en una plaza con una idiosincrasia propia, donde el sol vive la fiesta y la sombra permanece expectante a cuanto sucede en el ruedo. Del momento de Luque a la inspiración de Morante; de la firmeza de Borja Jiménez al clasicismo de Pablo Aguado; del compromiso de Escribano a la verdad de Pepe Moral y la pureza de Juan Ortega. Todos llegan con argumentos para dejar su huella. Porque Pamplona no entiende de trayectorias ni de estadísticas. Solo distingue a quienes son capaces de imponerse al toro. Allí, cuando se abre la puerta de chiqueros, solo queda la verdad. RSS de noticias de cultura
Pamplona ya huele a toro. El chupinazo de este lunes dará paso a las tardes en las que la Feria del Toro volverá a marcar el pulso de la temporada. Allí, donde el triunfo siempre tiene un valor especial y el toro conserva … todo el protagonismo, harán el paseíllo siete sevillanos que llegan en momentos muy distintos, pero con un mismo reto: salir reforzados de una de las plazas con mayor personalidad del mundo. San Fermín vuelve a convertirse en un examen para las figuras y, también, en un escaparate donde una tarde puede cambiar el rumbo de todo un verano.
El primero en anunciarse será Daniel Luque, este martes, con la corrida de Fuente Ymbro. El de Gerena atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Su autoridad delante del toro, la serenidad con la que resuelve cualquier tipo de embestida y la regularidad que viene firmando durante las últimas temporadas le convierten en uno de los nombres propios del escalafón. Fuente Ymbro exige firmeza y poder, dos cualidades que hoy definen como pocas al sevillano.
El viernes llegará la tarde con mayor sabor sevillano de toda la feria. Morante de la Puebla, Borja Jiménez y Pablo Aguado compartirán cartel frente a los toros de Álvaro Núñez en una combinación convertida en uno de los grandes acontecimientos del ciclo.
Morante aterriza en Pamplona como el gran protagonista de la temporada. Su histórica Puerta del Príncipe en el Corpus de Sevilla confirmó el regreso del torero más inspirado del escalafón. Cada una de sus comparecencias despierta una expectación extraordinaria y Navarra aguarda ahora una nueva página de un año que ya ocupa un lugar privilegiado en su trayectoria. Lo hace, además, después de abrir el pasado año por primera vez la Puerta Grande del coso de la Misericordia.
Junto a él estará Borja Jiménez, ya asentado entre las grandes figuras del toreo. El de Espartinas ha vuelto a demostrar esta temporada que la regularidad es una de sus mayores virtudes. Capaz de imponerse a cualquier tipo de corrida y de mantener el nivel tarde tras tarde, llega a la capital de Navarra con la responsabilidad de confirmar el extraordinario momento que atraviesa y con la mirada puesta en volver a abrir la Puerta Grande, como ya hiciera en 2024.
Completa esa terna Pablo Aguado, que continúa creciendo desde la naturalidad y el clasicismo. El sevillano afronta un nuevo San Fermín con la confianza que le han dado sus últimas actuaciones y con la intención de seguir consolidando un concepto que cada tarde encuentra mayor profundidad. Pamplona representa una magnífica oportunidad para refrendar ese buen momento. El pasado año perdió con la espada una faena que muchos todavía recuerdan ante ‘Histórico’, de Jandilla, al que dejó una de las mejores series al natural de toda la feria.
El lunes será el turno de Manuel Escribano, anunciado con la legendaria corrida de Miura. El hierro de Zahariche, el único anunciado que pasta en tierras sevillanas, vuelve a ser uno de los grandes reclamos de la Feria del Toro. Tras ocupar tradicionalmente el domingo de San Fermín, desde hace algunos años pasó al día final del ciclo y este año se lidiará en la penúltima corrida. Hablar del torero de Gerena es hacerlo de compromiso, entrega y capacidad para enfrentarse a las corridas más exigentes del calendario. Pamplona siempre ha reconocido ese perfil de torero y Escribano regresa a una plaza donde ya ha firmado actuaciones de enorme mérito.
En ese mismo cartel estará Pepe Moral, que volverá a verse las caras con los toros de Zahariche. El de Los Palacios mantiene una relación muy especial con Pamplona, una tierra que siente casi como propia después de tantos años pasando grandes temporadas en Artajona, junto a Fernando Villanueva, a quien siempre ha considerado como un segundo padre. El pasado año el natural eterno cortó una importante oreja frente a una exigente corrida de Escolar y ahora vuelve con el objetivo de seguir reivindicando un sitio que se repite cada año a base de verdad.
La diestros sevillanos los cerrará Juan Ortega el 14 de julio junto a Roca Rey y Tomás Rufo con toros de Jandilla. El nacido en Triana seguirá defendiendo ese concepto tan personal basado en el temple, la pureza y la naturalidad. Pamplona exige primero poder al toro y después crear belleza, un desafío que puede convertir su actuación en una de las más esperadas del tramo final de la feria.
Pero la presencia sevillana en San Fermín va mucho más allá de los carteles. También se encuentra en los corrales y en el reconocimiento del ganado. Desde 1957, el almonteño Miguel Criado ‘El Potra’ desempeñó la labor de veedor de la plaza de toros de Pamplona, convirtiéndose, además, en uno de los grandes impulsores de la denominación Feria del Toro, acuñada definitivamente en 1959 y hoy inseparable de los Sanfermines. Fallecido el patriarca, el testigo lo recogieron su hijo, Miguel Criado, veterinario, y su nieto, también llamado del mismo nombre, ambos sevillanos, que continúan siendo los responsables de seleccionar el ganado que cada mes de julio desembarca en los corrales del Gas para protagonizar los encierros y ser lidiado por las tardes en el coso de la Misericordia. Una muestra más de que Sevilla no solo está representada por toreros, cuadrillas, ganaderías y cientos de aficionados, sino también por quienes, desde hace casi siete décadas, velan por la seriedad de una de las ferias taurinas más prestigiosas del mundo.
Pero este año volverán a pisar el ruedo siete sevillanos, siete formas de entender el toreo y una misma responsabilidad. Defender el nombre de Sevilla en una plaza con una idiosincrasia propia, donde el sol vive la fiesta y la sombra permanece expectante a cuanto sucede en el ruedo. Del momento de Luque a la inspiración de Morante; de la firmeza de Borja Jiménez al clasicismo de Pablo Aguado; del compromiso de Escribano a la verdad de Pepe Moral y la pureza de Juan Ortega. Todos llegan con argumentos para dejar su huella. Porque Pamplona no entiende de trayectorias ni de estadísticas. Solo distingue a quienes son capaces de imponerse al toro. Allí, cuando se abre la puerta de chiqueros, solo queda la verdad.
