Alejandro Gómez Palomo es un jovenzuelo de 34 años pero a su vez todo un señor de la moda, el dueño de una marca -Palomo Spain, hoy simplemente Palomo- que ha cumplido 10 años en el sector y que suena cada vez más fuerte en el imaginario colectivo internacional.
El diseñador cordobés relanza su enseña impulsando su colección femenina, aunque manteniendo su concepto de libertad de género. Fuera de la tele, escoge Madrid como escaparate internacional
Alejandro Gómez Palomo es un jovenzuelo de 34 años pero a su vez todo un señor de la moda, el dueño de una marca -Palomo Spain, hoy simplemente Palomo- que ha cumplido 10 años en el sector y que suena cada vez más fuerte en el imaginario colectivo internacional.
A lo largo de esta década, Alejandro ha hecho de todo, de desfilar en París bendecido por Almodóvar a vestir a Harry Styles, pasando por estar presente en la Met Gala o colaborar con marcas como Carolina Herrera y Puma. Ha hecho incluso de jurado en televisión y ha conseguido el Premio Nacional de Diseño.
El cordobés pasará a la historia por ser el primero en atreverse a hablar en España del concepto genderless (sin género)con sus excéntricas prendas unisex confeccionadas en el taller de su pequeño pueblo andaluz. Sin embargo, es ambicioso y quiere hacerlo por más cosas. Nuestro enfant terrible ha demostrado que sabe crear y provocar, y ahora está dispuesto a demostrar que también sabe vender.
De hecho, ya lo está haciendo: en 2024 facturó un millón y superó unos activos de 700.000. Le está saliendo bien el nuevo giro que le dio el año pasado a su enseña, que está en pleno proceso de transformación y cambio de estrategia. Palomo incorporó el verano pasado al empresario Jan Andreu como inversor y a Rosella López, ex ejecutiva de Ralph Lauren con base en Nueva York, como consejera delegada. El objetivo de todos es reforzar la expansión internacional de la firma, profesionalizar la empresa y potenciar especialmente el mercado estadounidense. Todo ello desde Madrid, la ciudad de moda.
El jueves arrancó la última temporada de Maestros de la Costura Celebrity, la primera sin la presencia de Alejandro. «Dejé el programa porque ya llevaba siete años. Tengo nuevos sueños, ha sido una experiencia preciosa pero el foco quiero ponerlo ahora en mi carrera», dice el modista a LOC vía nota de voz. Está que no para, los desfiles están a la vuelta de la esquina y el verano vuela.
«Me siento muy afortunado, a lo largo de estos años he aprendido a base de errores. He tenido la suerte de ser escuchado desde el principio», añade. «He quitado el apellido Spain por modernidad, también porque somos una marca muy internacional, pero mis redes y mi web lo siguen teniendo».
Alejandro Gómez Palomo ha vuelto a separar géneros en sus colecciones seguramente en su intención de vender su ropa más fácilmente. Sus creaciones del principio eran quizás demasiado originales para el gran público pero cumplieron su función, dar qué hablar y ayudarle a hacerse un nombre. «El hombre y la mujer siempre han tenido importancia en mis colecciones. El concepto es el mismo, pero quizás ahora se lo he puesto más fácil a ellas y me fijo más en la diferencia de cuerpos. El mercado de moda femenina es más denso», comenta acerca del relanzamiento de su enseña.
Cuenta Alejandro que su mudanza a Madrid ha sido puramente estratégica. Ahora vive en un precioso piso en el barrio de las Letras muy cerca de su tienda y taller ubicado en Lavapiés. «Necesitamos crecer, acercarnos a nuestras clientas, agilizar al equipo. En Madrid tenemos los talleres más cerca, los estilistas, fotógrafos. El taller de Posadas sigue existiendo, ahí se elaboran las piezas más especiales. A Madrid nos hemos mudado el equipo creativo y de producción. Aquí también estamos más cerca de la cultura y del circuito de la moda», aclara. «Mi nuevo inversor me da toda la libertad del mundo, él apoya y está presente, no me da ningún quebradero de cabeza. Con la CEO tomo más decisiones».
Palomo se muestra más maduro, se le intuye aún más consciente de que la moda es sobre todo negocio, aunque por supuesto sigue fiel a su idea de «nueva modernidad, de libertad de género y libertad sexual. A través de nuestro canal se pueden magnificar el discurso de otras marcas y llegar a una generación que nos tiene como referente y cree que nuestro discurso es real», aprecia, siempre abierto a nuevas colaboraciones.
Una de las personas que más cree en Palomo es Valentina Suárez-Zuloaga, directora creativa de Madrid Fashion Week, para ella esta marca está en el «top five» de las que más oye hablar cuando viaja fuera de España a vender nuestra moda.
Valentina celebra el estilo «reivindicativo y adelantado» del cordobés. «Se sigue divirtiendo y arriesgando, eso no lo puede perder. Pero ahora es más consciente de que tiene que vender y se ha centrado algo más en el mercado femenino, el que tiene mayor número de consumidores. Está concienciado de que esto es un negocio y ambición. Tiene hambre, ganas de vender. Eso es magnífico».
Según la opinión de Valentina, que vende ropa de Palomo en su propia tienda física y online de EsFascinante, «hay que salir fuera», y eso también lo tiene Alejandro. «Pero ojo, está bien que su sede esté en Madrid, que es el nuevo París. Aquí es más fácil destacar, no hay tanta competitividad de marcas como allí o en Nueva York, así que hay que aprovechar que estamos de moda», apunta.
«La clienta española, aunque tenga dinero, no gasta fuera del evento. En EEUU, en cambio, ven razonable invertir en una camisa de diario, por eso es tan importante darse a conocer en mercados como el americano. Tenemos un potencial increíble con 93 millones de turistas al año y el turismo de compras. Hay muchos extranjeros que han hecho de España su segunda residencia».
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
