Nuevas guerras dinásticas: Matamoretos contra Campostanciescos

<p>Dos poderosas dinastías, añejas pero rejuvenecidas, han peleado esta última semana con fruición, como si sus jóvenes paladines estuvieran esperando el momento de cruzar sus espadas o de partirse dialécticamente la cara. De momento, la sangre ha quedado en los platós. <strong>Laura Matamoros</strong> denunció que <strong>Carlo Costanzia </strong>la había amenazado en un coche y <strong>Alejandra</strong>, esposa de Carlo y padre de, al menos, una hija suya, respondió que mentía. A la pregunta de cómo lo sabía si no estaba en el coche, dijo que lo había oído. ¿Lo grabó él? Veremos. <strong>Diego</strong>, hermano de Laura e hijo del temible <strong>Kiko</strong>, saltó entonces contra Carlo y este respondió en feos términos, Laura cruzó de cadena para ratificarse en su denuncia y ridiculizar a Alejandra, que, a su vez, ratificó su enemistad con Laura y toda su parentela. Como <strong>Capuletos </strong>y <strong>Montescos</strong>, pero sin <strong>Romeo</strong> ni <strong>Julieta</strong>, Matamoretos y Campostanciescos sembrarán Tele-Verona de cadáveres virtuales, por mucho, mucho tiempo.</p>

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 Dos poderosas dinastías, añejas pero rejuvenecidas, han peleado esta última semana con fruición, como si sus jóvenes paladines estuvieran esperando el momento de cruzar sus espa  

Dos poderosas dinastías, añejas pero rejuvenecidas, han peleado esta última semana con fruición, como si sus jóvenes paladines estuvieran esperando el momento de cruzar sus espadas o de partirse dialécticamente la cara. De momento, la sangre ha quedado en los platós. Laura Matamoros denunció que Carlo Costanzia la había amenazado en un coche y Alejandra, esposa de Carlo y padre de, al menos, una hija suya, respondió que mentía. A la pregunta de cómo lo sabía si no estaba en el coche, dijo que lo había oído. ¿Lo grabó él? Veremos. Diego, hermano de Laura e hijo del temible Kiko, saltó entonces contra Carlo y este respondió en feos términos, Laura cruzó de cadena para ratificarse en su denuncia y ridiculizar a Alejandra, que, a su vez, ratificó su enemistad con Laura y toda su parentela. Como Capuletos y Montescos, pero sin Romeo ni Julieta, Matamoretos y Campostanciescos sembrarán Tele-Verona de cadáveres virtuales, por mucho, mucho tiempo.

Kiko Rivera e Irene Rosales.
Kiko Rivera e Irene Rosales.GTRES

Iban a separarse amistosamente por el bien de sus criaturas, decían. Pero nadie lo creyó. Un Pantoja sin conflicto no es un Pantoja y si se le añade el excipiente Rivera, alguna estocada, aunque sea caída y haciendo guardia, se veía venir. Y vino. Mientras sonaba el primer aviso y el respetable público del corazón se agitaba, la Plaza Rosa ha anunciado que Kiko llevará a los tribunales a Irene Rosales para conseguir la custodia compartida. El caso tiene su cosa: los jueces prefieren la custodia compartida para que los niños no dejen de ver o vean poco a uno de sus padres, pero el historial de Kiko es literalmente tóxico y económicamente poco previsor. Al abogado de ella le sobran argumentos para negarse. Pero el de él responderá que es hombre nuevo, gracias a Lola. Y con la custodia, la asignación de dinero para los infinitos gastos infantiles. La primera temporada, pronto en De Vierflix.

La periodista Sonsoles Ónega.
La periodista Sonsoles Ónega.GTRES

Casualidades de la vida: la portada de Diez Minutos dedicada a Sonsoles Ónega, que tiene nueva novela y dice que a lo mejor se casa por última vez, ha coincidido con la muerte de su padre, Fernando, con quien tuve el placer de trabajar y que ha tenido una despedida por todo lo alto. No consuela del todo, pero alivia bastante ver cuánta, cuantísima gente, con la Reina Letizia al frente, acudieron a rendir homenaje y darle su último adiós. Vivió tantas peripecias periodísticas y desde tan joven que parecía eterno, pero su gran corazón no ha llegado a los 80. Estaba delicado, nunca jubilado, y, como en las Coplas de Jorge Manrique: «Dejónos harto consuelo / su memoria».

Agatha Ruiz de la Prada.
Agatha Ruiz de la Prada.GTRES

Agatha Ruiz de la Prada presenta su nueva casa de soltera, toda color, en ¡Hola!, mientras su íntima amiga Carmen Martínez-Bordiú celebra en Semana su septuagésimo quinto cumpleaños, que suena imponente y se lo dejan en 75. Muy bien llevados, como siempre. Y como los de su amiga, por la que pasan los años -si no, sería un walking dead– pero no se le notan. Agatha dice que «tiene varios pretendientes, pero que valgan, muy pocos». La crisis del varón, que, entre tantas tontas, han conseguido destruir. Pero cualquier día la vemos paseando a alguien, porque no es de estar sola. A Carmen se le ve más tranquila, en Portugal. Y, aparte de la amistad, las une el recuerdo y sus respectivas historias con Luismi, al que Agatha conserva en varias fotos del nuevo piso. Tiene algo, sin duda, y no todo es chatarra.

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