Montoya: «Imagino a Dios como un señor muy limpio. Con melena»

Hace un año, José Carlos Montoya gritó, corrió y protagonizó una de las escenas más virales en una playa de Honduras. Y aunque aquel momento nació de algo tan íntimo como el desamor, su reacción acabó traspasando fronteras y hasta Whoopi Goldberg llegó a interesarse por La isla de las tentaciones. ¿Y cómo reaccionó el joven a su fama repentina? Con dolor y angustia. No obstante, hoy se encuentra recuperado y preparado para volver a centrarse en su gran pasión: la música. Actualmente, el andaluz está promocionando su tema La manito atrás, y coincidiendo con este lanzamiento se sienta con LOC para enfrentarse a La cápsula del tiempo.

 Hace un año, José Carlos Montoya gritó, corrió y protagonizó una de las escenas más virales en una playa de Honduras. Y aunque aquel momento na  

Hace un año, José Carlos Montoya gritó, corrió y protagonizó una de las escenas más virales en una playa de Honduras. Y aunque aquel momento nació de algo tan íntimo como el desamor, su reacción acabó traspasando fronteras y hasta Whoopi Goldberg llegó a interesarse por La isla de las tentaciones. ¿Y cómo reaccionó el joven a su fama repentina? Con dolor y angustia. No obstante, hoy se encuentra recuperado y preparado para volver a centrarse en su gran pasión: la música. Actualmente, el andaluz está promocionando su tema La manito atrás, y coincidiendo con este lanzamiento se sienta con LOC para enfrentarse a La cápsula del tiempo.

Según su madre, ¿cómo fue su parto?
Con mucho sufrimiento, porque tenía la cabeza súper grande.
¿Qué recuerda de su mejor cumpleaños?
En el colegio, celebraba mis cumpleaños antes. Yo cumplo el 22 de julio y, como todos estaban de vacaciones, los celebraba en junio. Recuerdo esos días con mucha ilusión.
¿Tuvo un amigo imaginario?
Soy muy soñador, pero nunca he imaginado que hablo con nadie.
¿Había alguna asignatura que se le diese especialmente mal?
Las matemáticas, mi alma. Ni con la calculadora sumo bien.
¿Cómo fue su primer beso?
No me acuerdo. ¡Era muy chiquitito!
¿Qué es lo mejor que ha heredado de sus padres?
La constancia y el hecho de no rendirme frente a las adversidades.
¿Cuál ha sido la mentira más ridícula que se ha creído?
A mí me la suelen colar muy rápido y creo que en La isla me colaron varias.
¿A qué edad fue su primera borrachera y cuánto de espantosa fue?
A los 18. Y como me quedé sin batería en el móvil, mi madre llamó a la policía, porque yo no estaba acostumbrado a salir.
¿Cuál es el regalo que siempre pidió a los Reyes y nunca le llegó?
¡La casa de Cásper! Siempre la pedía y no me llegaba.
¿Quién era su máximo ídolo cuando era niño?
Joaquín Sánchez. Y ahora que he tenido el gusto de conocerle, sé que tenemos muchas cosas en común.
¿Cómo, dónde y con quién realizó el viaje más significativo de su vida?
Fui con Jesús Calleja a Asia y me marcó. El año pasado pasé por problemas de salud mental y cuando llegué a Maldivas sentí que me había recuperado.
¿Hay alguna película o libro que la haya transformado como persona?
En busca de la felicidad, de Will Smith.
¿Ha experimentado algún suceso paranormal?
Lo paranormal es todo lo que me ha pasado en el último año. Y estoy muy orgulloso. Y muy agradecido.

PRESENTE

Hay un terremoto ahora mismo en su casa, ¿qué es lo primero que coge antes de salir corriendo?
Yo hice un curso de socorrista y me dijeron que no hay que coger nada. Aunque claro que me preocuparía por sacar a mi familia, además de a mi perrita.
¿Cómo se llama la canción de amor que más le hace sufrir?
Hubo un tiempo, de Antoñito Molina.
¿Hay algún olor que le provoque mucho rechazo?
¡Hombre! A coliflor… y mojón de caballo. Es que yo he trabajado siempre en el centro de Sevilla.
Si hicieran una serie sobre susted, ¿quién le interpretaría?
William Levy, dicen que nos parecemos.
¿Cuál es la costumbre más rara que tiene?
Cuando me levanto, me persigno tres veces, me pongo de rodillas y hago tres saltos. Tres sobre la derecha y tres sobre la izquierda. Aunque no es tan extraño ¿o sí?
¿Cree que es posible el poliamor?
Uy, no. ¡Qué va! Soy a la antigua.
Sincérese, ¿se googlea?
A veces. Pero intento no mirar mucho.
¿Es de las que insulta a la gente cuando conduce?
No. Al contrario, soy de los que dice «chiquilla, cuidado».
¿Con qué famosa la confunden?
A veces, cuando me preguntan «¿tú eres Montoya?», digo «no, soy Carlos Baute».
En una semana, ¿cuántas veces llora?
Lloro mucho. Hasta cuatro veces a la semana.
¿Se considera un buen amigo?
Soy ese buen amigo que, al final, de tan buen amigo es tonto. Y eso es un problema, porque me gusta ser como el salvador. Y mi psicóloga me ha ayudado a entender que hay cosas que no están en mi control.
¿Tiene algún sueño o pesadilla frecuente?
No. Mi único sueño es centrarme en la música y estabilizarme mentalmente dentro del caos.
¿Prefiere seducir o dejar que la seduzcan?
Me gusta que me seduzcan. No soy de comer la oreja. Soy más de fluir.
Si escribieran un libro sobre su vida, ¿cómo se llamaría?
Montoya, ¡por favor!
Si tuviera que reencarnarse en un famoso, ¿a quién elegiría?
Luis Miguel. Soy fan.
Cuando piensa en la jubilación, ¿cuál es el panorama que se imagina?
En el campo o en la playa, con hijos y nietos. Me gustaría tener un pisito de pueblo, con una niña corriendo por la arena.
En el futuro se inventan las capas de invisibilidad. ¿A quién espiaría?
A los políticos. ¿No te gustaría meterte en una reunión de esas con gente con traje y ver cómo se manejan?
Si en un universo paralelo decidiera lanzar su carrera presidencial, ¿cuál sería su primera medida en el gobierno?
Me gustaría que los gobiernos valoraran más a los ciudadanos, que sean consecuentes con todo lo que les damos y que apoyaran más a algunos sectores. Como a los sanitarios.
¿Qué cree que será lo primero que dirían los aliens al llegar aquí?
«Podemos hablar normal». Aunque cuando vean la que tenemos liada, se van a querer volver. O quizá si ven las playas de Cádiz se quedan.
¿Qué le gustaría que dijese su epitafio el día que muera?
«Gracias por venir». Y ojalá que la esquela diga «nos has dado momentos divertidos».
¿Ha pensado cómo le gustaría que fuera su funeral?
Me gustaría que mi gente estuviera contenta, pensando que disfruté en vida.
Si montara un restaurante y fuera la chef, ¿cuál sería su especialidad?
Yo cocino para matarme. Lo único que sé hacer son palomitas de maíz. Pero si pudiera, haría guisos.
Si pudiera teletransportarse a una época cualquiera, ¿cuál elegiría?
Al Medievo, para decir cosas como «alcoba», «lecho» y «yacimos». Aunque creo que duraría tres días, me cortarían la cabeza.
Si apareciera un mago y le ofreciera contarle una sola verdad sobre su futuro, ¿qué querría saber?
Si mi familia va a estar bien y cuántos años voy a poder disfrutar de ellos.
¿Se escribirá sobre usted en los libros de historia?
Hice una hazaña histórica en televisión… ¡y salí hasta en la Selectividad! Y si unos catedráticos creyeron que estaba bien poner mi caso, supongo que la historia ya está hecha.
¿Cómo se imagina a Dios?
Como un señor muy limpio. Con melena. Le pega

 LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón

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