Las dos tragedias de Susan Saint James, la esposa de Rock Hudson en la tele que ha fallecido a los 80 años

Cautivó al público con su encanto natural, una belleza accesible y un ingenio rápido que la diferenciaron de las tradicionales estrellas de Hollywood. La personalidad de Susan Saint James, fallecida a los 80 años por un cáncer de páncreas, proyectó una feminidad moderna e independiente que se percibía en esa mezcla un tanto atípica de glamour y cercanía. Que en su adolescencia hubiese ejercido como modelo le dio los parámetros para moverse ante la cámara y transmitir lo que ella misma quería controlar.

 La actriz alcanzó la fama al protagonizar junto al galán la serie McMillan y esposa. Tuvo cinco hijos de sus dos últimos matrimonios y vivió la peor tragedia de su vida cuando el benjamín falleció en un accidente de avión en 2004.  

Cautivó al público con su encanto natural, una belleza accesible y un ingenio rápido que la diferenciaron de las tradicionales estrellas de Hollywood. La personalidad de Susan Saint James, fallecida a los 80 años por un cáncer de páncreas, proyectó una feminidad moderna e independiente que se percibía en esa mezcla un tanto atípica de glamour y cercanía. Que en su adolescencia hubiese ejercido como modelo le dio los parámetros para moverse ante la cámara y transmitir lo que ella misma quería controlar.

A principios de los 70 se convirtió en una estrella internacional por la serie McMillan y esposa (1971-1977) donde estuvo acompañada por uno de los hombres más atractivos de la historia del cine, Rock Hudson. Él, un astro consagrado que vivió al igual que muchos de sus colegas de antaño un revivir dorado en la pequeña pantalla, fue un gran apoyo para la incipiente carrera de Saint James, que se había convertido en la última actriz en haber trabajado durante tanto tiempo con el protagonista de Magnífica obsesión (1954) y Gigante (1956). Entre ambos forjaron un vínculo afectuoso y protector.

De él recordaba su amabilidad, generosidad, caballerosidad y profesionalidad. Bromeaba habitualmente con el equipo técnico, les ponía apodos cariñosos y hacía muchas bromas. Saint James fue una de sus íntimas amigas junto a Elizabeth Taylor y Doris Day.

Cuando cayó enfermó, y aún no se le había diagnosticado que padecía sida, a Susan le gustaba recordar que en su mansión de Beverly Hills «nos quedamos despiertos toda la noche y lo pasamos de maravilla, contando historias divertidísimas. Y sentí que aquello fue una bendición, porque Rock se había sometido recientemente a una operación a corazón abierto… Tenía un aspecto algo cetrino. Con el tiempo se vio que ya estaba sufriendo de VIH o sida y nosotros no lo sabíamos; ni siquiera sé si él lo sabía en ese momento. Y no pasó mucho tiempo antes de que muriera».

Tras un breve matrimonio con el aspirante a guionista y director Richard Neubert, el inicio de su fama coincidió también con el éxito de su segundo enlace en 1971 con el maquillador Thomas Lucas, lo que dio comienzo a una etapa transformadora en la que compaginó el estrellato mediático con la vida hogareña. Tuvieron dos hijos, Sunshine (54) y Harmony (52). Equilibrar las prolongadas jornadas de rodaje con la crianza de niños pequeños resultó extenuante; aun así, luchó de manera decidida por obtener un plan de grabación que le permitiese amamantar y atender a sus bebés en el camerino del estudio.

Aunque el matrimonio terminó en divorcio en 1977, ambos mantuvieron una relación cordial por el bien de la crianza de sus vástagos. Con el inició de la nueva década empezó otra época de buena fortuna tanto en lo personal como en lo profesional. Cuando Saint James presentó en abril de 1981 el Saturday NightLive conoció a Dick Eberson, productor ejecutivo del programa.

En noviembre de ese mismo año se dieron el ‘sí, quiero’. En la revista People confesó que «no tenía planeado volver a casarme. Pero, simplemente, nos enamoramos perdidamente el uno del otro». Fruto de su bonita historia de amor nacieron Charlie (44), Willie (40) y Teddy, quien desgraciadamente falleció en un accidente de avión a los 14 años en 2004 en el que también viajaban su padre y Charlie. En una esquela compartida por su familia se le describió como «un joven cálido, cariñoso y enérgico, con una madurez impropia de su edad y un sentido del humor maravillosamente peculiar».

En su primera entrevista a Oprah Winfrey para hablar sobre el duelo y cómo llevar el dolor sin amargura, Saint James comentó que «guardar resentimiento es como tomar veneno y esperar que muera la otra persona. Ese es el lema que guía mi vida… Lo asombroso es que al día siguiente te levantas. Te lavas los dientes. Te peinas. Llamas a tus amigos. La vida tiene tanta fuerza. Simplemente sigues viviendo».

Antes de que ocurriera la gran tragedia de su vida, Susan optó por alejarse paulatinamente del trabajo regular en televisión tras concluir Kate y Allie (1984-1989) para establecerse en una zona rural de Connecticut. Con esta comedia de situación protagonizada junto a Jane Curtin (79), que supuso el segundo momento álgido en la carrera de Susan, esta destacó a People que «tocamos una fibra muy sensible con Kate & Allie: había muchísimas mujeres viviendo esa misma realidad, madres solteras resolviendo las cosas día a día. El público conectó de inmediato porque se sentía auténtico, identificado y veía que lo que sucedía era profundamente real».

 LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón

Noticias Similares