<p>»Me parece realmente embarazoso hablar de esto», se quejó<a href=»https://www.elmundo.es/loc/casa-real/2026/02/02/6980eba5e85ecec44f8b4591.html»> Marius Borg Høiby</a>. Razón no le faltaba. Con toda Noruega y buena parte del resto del mundo expectantes, la<strong> tercera sesión </strong>del <a href=»https://www.elmundo.es/loc/famosos/2026/02/04/6983691f21efa0b6128b45a9.html»>juicio contra el hijo de la princesa Mette-Marit</a>, acusado de <a href=»https://www.elmundo.es/loc/celebrities/2026/02/02/69808ac2e85ece77568b4592.html»>cuatro violaciones y otros 34 delitos de distinto tipo</a>, vio cómo los fiscales prestaban especial atención este jueves al historial de búsquedas en internet del conflictivo joven. <strong>Búsquedas porno,</strong> se entiende.</p>
Los intereses porno en internet del hijo de Mette-Marit de Noruega parecen coincidir con las características de las presuntas agresiones sexuales por las que se le juzga.
«Me parece realmente embarazoso hablar de esto», se quejó Marius Borg Høiby. Razón no le faltaba. Con toda Noruega y buena parte del resto del mundo expectantes, la tercera sesión del juicio contra el hijo de la princesa Mette-Marit, acusado de cuatro violaciones y otros 34 delitos de distinto tipo, vio cómo los fiscales prestaban especial atención este jueves al historial de búsquedas en internet del conflictivo joven. Búsquedas porno, se entiende.
Marius, nacido en 1997 de una relación de Mette-Marit anterior a su boda con el príncipe heredero Haakon, visitaba páginas con títulos tan explícitos como Great rape scenes (grandes escenas de violación), Passed out drunk girl (chica borracha inconsciente) o Sleeping pussy exposed (chocho durmiente expuesto).
Nada ilegal, pero sí problemático cuando sus intereses parecen coincidir con las características de las agresiones sexuales que se le imputan. De acuerdo con la Policía, Høiby violó, filmó y sacó fotos a mujeres que dormían o estaban inconscientes. El miércoles, el acusado dijo que los vídeos que grababa eran para su «disfrute propio posterior».
Petar Sekulic, abogado de Marius, preguntó al investigador de la Policía que presentó el historial si se encontró algún material ilegal en los dispositivos (móvil y ordenador) de su cliente. El investigador respondió que no. Entonces Marius pidió la palabra y criticó a la acusación por mostrar búsquedas que, en su opinión, no son relevantes para el caso.
«¡Me parece absolutamente ridículo que se incluya! No entiendo por qué tiene que estar ahí. ¿Por qué demonios lo incluyen?», protestó antes de echarse a llorar, al igual que hizo el día anterior. Marius explicó que ha buscado muchas cosas extrañas en internet. También quiso aclarar por qué algunas de sus búsquedas unían su nombre con la palabra «violación». Hace unos años, dijo, «circularon rumores de que había violado a una chica (ninguna de las implicadas en el caso) y deseaba comprobar si había aparecido algo sobre ello en la red».
Una vez acabada la sesión, Ellen Holager Andenæs, la otra abogada de Marius, quiso subrayar ante las preguntas de la prensa que las búsquedas de su cliente no incumplen ninguna ley: «No veía pornografía ilegal. Todavía no es ilegal buscar pornografía. Afortunadamente para muchos».
El fiscal Sturla Henriksbø justificó ante el diario noruego VG la necesidad de presentar el historial de internet del acusado. «En un caso que trata de cuatro presuntas violaciones, es necesario examinar sus búsquedas y el tipo de pornografía que ha buscado, ya que puede indicar cuáles son sus preferencias sexuales«, argumentó. «Comprendemos que esto es difícil para él y tratamos de limitarlo al mínimo. Está claro que es desagradable para él y seguramente también para otros».
Durante la jornada prestaron también declaración las dos guardias reales que vigilaban la entrada de Skaugum, la residencia de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit, cuando los participantes en la fiesta que dio Marius en diciembre de 2018, y durante la cual se produjo una de las presuntas violaciones, abandonaron el lugar poco después de las 7.30 de la mañana.
Ambas guardias hablaron con la presunta víctima, que compareció ante el tribunal el miércoles y aseguró que nunca dio permiso ni para que Marius mantuviese relaciones sexuales con ella mientras dormía ni para que lo filmase. Una de las guardias dijo que daba la impresión de que habían pasado una velada agradable.
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