Las banderas ‘made in USA’ de Jasper Johns ondean en el Guggenheim Bilbao

En 1963 le preguntaron en una entrevista por qué había pintado  la bandera de Estados Unidos. Jasper Johns contestó: «Una noche soñé que pintaba la bandera de Estados Unidos. Y al día siguiente lo hice». Uno espera más épica en la gestación de un icono del siglo XX, pero a veces las cosas son más sencillas de lo que parecen. Pintó banderas, pero también dianas, números, letras, mapas, esqueletos y calaveras, hizo calcos de obras de otros artistas a los que admiraba… «Quería ser artista. Y me consideraba artista, aunque no sabía muy bien lo que era un artista». De nuevo, Jasper Johns en estado puro. Debía ser la pesadilla de cualquier entrevistador. En 1964, Ugo Mulas lo retrató ante una de sus obras. Aparece desternillándose. En 2006 lo retrata otro mito, Irving Penn. Johns mira fijamente a la cámara, con los ojos bien abiertos. Aquel joven que soltaba una carcajada en los 60 no sabía que 42 años después se convertiría en uno de los grandes nombres de la Historia del Arte, una leyenda que aún sigue viva . El 15 de mayo cumplió 96 años . En 2022 decidió no hacer más obras de arte, aunque no se retiró del todo. «La obra de Jasper Johns es hermética. He buscado la parte más emocional, melancólica y turbia» Enrique Juncosa Comisario de la exposiciónEn 2021, el Whitney Museum de Nueva York y el Philadelphia Museum of Art sumaron esfuerzos para organizar la mayor antológica hasta la fecha del artista, con 550 obras. El Museo Guggenheim Bilbao le dedica, hasta el 12 de octubre, una completa retrospectiva, que recorre casi siete décadas de trabajo a través de 140 obras (pinturas, esculturas, dibujos, grabados, un libro de artista y una escenografía). Patrocinada por la Fundación BBVA, toma su título, ‘Night Driver’ (conductor nocturno), de un dibujo de 1960 monocromo, gris oscuro, realizado con carboncillo, pastel y collage sobre papel. No está en la exposición. Mientras el lunes se ultimaba el montaje, recorremos las salas con el comisario de la muestra, Enrique Juncosa.Su arte, advierte el comisario, es filosófico y reflexivo , con múltiples lecturas. Cree Juncosa que su obra es hermética en cuanto a sus posibles significados y de manera intencionada tampoco busca revelar sus sentimientos más íntimos: «He buscado la parte más emocional, melancólica y turbia». Su trabajo es autobiográfico, aunque Johns decía: «He intentado desarrollar mi pensamiento de tal manera que mi obra no sea yo, para no confundir mis sentimientos con lo que hago. He trabajado de tal modo que puedo decir que lo que hago no soy yo ». Noticia relacionada No No Rauschenberg en la Fundación Juan March: pasión por la imagen Natividad PulidoNacido en Augusta (Georgia, Estados Unidos) en 1930, desarrolló su carrera en Nueva York. No le atraía el expresionismo abstracto . Creía que se había alejado mucho de la realidad. Demasiada testosterona para él. Se mofa de la masculinidad tóxica de Pollock y compañía en ‘Pintura con dos pelotas’, una de sus obras más famosas, que está presente en la exposición. El artista incorpora dos bolas entre dos de los tres paneles que utiliza, abriendo con ello la pintura. Se ha interpretado, explica Juncosa, como una alusión irónica a los expresionistas abstractos, admirados por su fuerza y energía. Utilizaban grandes formatos y pintaban «con dos pelotas». A buen entendedor… Johns puso los cimientos para el nacimiento de movimientos emblemáticos como el pop (comenzó usando objetos cotidianos como un cepillo de dientes, una tostada, una linterna, una lata de cerveza), el minimalismo y el arte conceptual. Tres obras de Jasper Johns. Arriba, ‘Mapa’, 1961. The Museum of Modern Art, Nueva York. Sobre estas líneas, a la izquierda, ‘Diana’, 1961. The Art Institute of Chicago. A la derecha, ‘Bandera sobre campo naranja’, 1957. Museum Ludwig, Colonia. © Jasper Johns, VEGAP, Bilbao, 2026 / AfpFormó, con el artista Robert Rauschenberg , el músico y compositor John Cage -ambos crearon la Foundation for Contemporary Performance Art- y el bailarín y coreógrafo Merce Cunningham -fue asesor de su compañía de danza- uno de los grupos de vanguardia más creativos del siglo XX. No solo artístico: Johns y Rauschenberg colaboraron profesionalmente, pero también mantuvieron una relación sentimental, al igual que Cage y Cunningham. En el centro de una de las salas del Guggenheim se exhiben los decorados que Jasper Johns hizo para ‘Walkaround Time’, basados en una obra icónica de Duchamp, ‘El gran vidrio’. Creó siete formas cúbicas de vinilo transparente. Es una copia que hizo la Ópera de París con el atelier Duchamp y el estudio de Jasper Johns. La ruptura con Rauschenberg le afectó mucho. Este acabaría casándose y Johns fue pareja de Susan Sontag . Mantuvieron un breve romance a principios de 1965. Tras su ruptura, Johns le dejó el contrato de arrendamiento de su ático en Riverside Drive, cuyas paredes estaban cubiertas con bocetos originales del pintor. Cuentan que Sontag acabó pintando sobre ellos.El creador del urinario más célebre de la Historia del Arte fue una de sus mayores influencias. Pero hubo otras muchas más. Jasper Johns bebe de Leonardo (la Mona Lisa se cuela en algunos de sus trabajos), Hans Holbein el Joven, Matthias Grünewald, Barnett Newman, De Kooning… Evoca a Edvard Munch en ‘Entre el reloj y la cama’; a Picasso , en ‘A partir de Picasso’, y a Frida Kahlo , en ‘El baño’. Gran lector, fue amigo de escritores y poetas, como Frank O’Hara, a quien dedica ‘En memoria de mis sentimientos-Frank O’Hara’. Además, le interesan los mapas astronómicos, las estampas eróticas japonesas… Tres obras de Jasper Johns. Arriba, ‘Sin título’, 1992-94 The Eli and Edythe L. Broad Collection. Sobre estas líneas, a la izquierda, ‘La bañera’, 1988. Kunstmuseum Basel. A la derecha, ‘Walkaround Time’. © Jasper Johns, VEGAP, Bilbao, 2026 / AfpLas banderas norteamericanas son su tema más icónico . Las hay de los 50, 60 y 70. Pero advierte Juncosa que Jasper Johns «trata las banderas como abstracciones más que como símbolos políticos o patrióticos». Solo en una ocasión hizo un uso político de la bandera. Fue a causa de la guerra de Vietnam. El artista las manipula: cambia la posición de las barras y estrellas, e incluso los colores. Utiliza la encáustica, una técnica que se caracteriza por el uso de la cera como aglutinante de los pigmentos. Hay en las salas del Guggenheim buenos ejemplos: ‘Banderas sobre campo naranja’, del Museum Ludwig de Colonia; o ‘Banderas’, de la colección del artista. Las hizo en pintura, en dibujo y en escultura (se exhiben dos, una en plata y otra en yeso). Las letras y los números , que también copan buena parte de sus trabajos, le interesan por su aspecto visual. Maestro del dibujo y el grabado , ocupan buena parte de la muestra sus obras sobre papel, en las que usó todo tipo de materiales y técnicas: lápiz, carboncillo, pastel, yeso, tinta, bolígrafo, acuarela y hasta plástico y pigmentos metálicos. «Sus dibujos son de una gran riqueza», explica el comisario. Preside una sala ‘Foirades/Fizzies’ (1976), un libro de artista realizado con el autor irlandés Samuel Beckett en París: éste hizo cinco textos y Johns una treintena de grabados. Tuvo amistad con otros artistas: se muestran dibujos que regala a Rauschenberg, un dibujo que entregó a Richard Serra como intercambio con otro suyo, un retrato de Duchamp, calcos de obras de Cézanne, De Kooning… Tres obras de Jasper Johns. Arriba, ‘En memoria de mis sentimientos-Frank O’Hara’, 1961. Museum of Contemporary Art Chicago. Sobre estas líneas, a la izquierda, ‘Pintura con dos pelotas’, 1960. Colección del artista. A la derecha, ‘Verano’, 1985. The Museum of Modern Art, Nueva York. © Jasper Johns, VEGAP, Bilbao, 2026 / AfpLlama la atención un autorretrato muy curioso, ‘Souvenir’, realizado en 1964. En un viaje a Japón se autorretrató en un fotomatón de Tokio y transfirió su imagen sobre un plato de cerámica adquirido en una tienda de souvenirs. Se exhiben, además, pinturas escultóricas, en las que utiliza puertas, ventanas, perchas, escobas, tazas, cubiertos… Son figurativas, aunque muchas de sus obras coquetean con la abstracción. Es el caso de su serie ‘Tramas cruzadas’, de los años 1973-1983. Son sus primeras obras que pueden describirse como abstractas. Esas tramas aparecen en algunos cuadros de Munch. A partir de la década de 1980 su obra se torna trágica : aparecen temas morales, espirituales y sexuales, además de reflexiones sobre la memoria y la muerte: pinturas sobre muros y cuadros de bañeras, inspirados en una obra de Frida Kahlo, ‘Lo que el agua me dio’. El público mira desde la posición en la que estaría el artista pintando el cuadro. Entre 1985-1986 pinta su serie ‘Las estaciones’. Aparece la sombra o la silueta de un personaje que remite a dos obras de Picasso, no de las más conocidas: ‘La sombra’ y ‘Minotauro’. Otra de sus series es ‘Catenarias’. «Son piezas misteriosas y herméticas, en apariencia abstractas, austeras… -comenta Juncosa-. Usa cuerdas y alambres. Están enmarcadas por listones de madera que parecen frágiles y se mantienen en equilibrio. Parecen a punto de desmoronarse». Jasper Johns se retiró a un pueblo de Connecticut. Es el artista vivo más importante e influyente de Estados Unidos. Tiene en su haber los mayores reconocimientos del mundo del arte. En 2022, su obra ‘Small False Start’ se vendió por 55,3 millones de dólares, récord del artista en subasta. Pero unos años antes una de sus cotizadas banderas fue adquirida por 110 millones de dólares en una venta privada. En 1963 le preguntaron en una entrevista por qué había pintado  la bandera de Estados Unidos. Jasper Johns contestó: «Una noche soñé que pintaba la bandera de Estados Unidos. Y al día siguiente lo hice». Uno espera más épica en la gestación de un icono del siglo XX, pero a veces las cosas son más sencillas de lo que parecen. Pintó banderas, pero también dianas, números, letras, mapas, esqueletos y calaveras, hizo calcos de obras de otros artistas a los que admiraba… «Quería ser artista. Y me consideraba artista, aunque no sabía muy bien lo que era un artista». De nuevo, Jasper Johns en estado puro. Debía ser la pesadilla de cualquier entrevistador. En 1964, Ugo Mulas lo retrató ante una de sus obras. Aparece desternillándose. En 2006 lo retrata otro mito, Irving Penn. Johns mira fijamente a la cámara, con los ojos bien abiertos. Aquel joven que soltaba una carcajada en los 60 no sabía que 42 años después se convertiría en uno de los grandes nombres de la Historia del Arte, una leyenda que aún sigue viva . El 15 de mayo cumplió 96 años . En 2022 decidió no hacer más obras de arte, aunque no se retiró del todo. «La obra de Jasper Johns es hermética. He buscado la parte más emocional, melancólica y turbia» Enrique Juncosa Comisario de la exposiciónEn 2021, el Whitney Museum de Nueva York y el Philadelphia Museum of Art sumaron esfuerzos para organizar la mayor antológica hasta la fecha del artista, con 550 obras. El Museo Guggenheim Bilbao le dedica, hasta el 12 de octubre, una completa retrospectiva, que recorre casi siete décadas de trabajo a través de 140 obras (pinturas, esculturas, dibujos, grabados, un libro de artista y una escenografía). Patrocinada por la Fundación BBVA, toma su título, ‘Night Driver’ (conductor nocturno), de un dibujo de 1960 monocromo, gris oscuro, realizado con carboncillo, pastel y collage sobre papel. No está en la exposición. Mientras el lunes se ultimaba el montaje, recorremos las salas con el comisario de la muestra, Enrique Juncosa.Su arte, advierte el comisario, es filosófico y reflexivo , con múltiples lecturas. Cree Juncosa que su obra es hermética en cuanto a sus posibles significados y de manera intencionada tampoco busca revelar sus sentimientos más íntimos: «He buscado la parte más emocional, melancólica y turbia». Su trabajo es autobiográfico, aunque Johns decía: «He intentado desarrollar mi pensamiento de tal manera que mi obra no sea yo, para no confundir mis sentimientos con lo que hago. He trabajado de tal modo que puedo decir que lo que hago no soy yo ». Noticia relacionada No No Rauschenberg en la Fundación Juan March: pasión por la imagen Natividad PulidoNacido en Augusta (Georgia, Estados Unidos) en 1930, desarrolló su carrera en Nueva York. No le atraía el expresionismo abstracto . Creía que se había alejado mucho de la realidad. Demasiada testosterona para él. Se mofa de la masculinidad tóxica de Pollock y compañía en ‘Pintura con dos pelotas’, una de sus obras más famosas, que está presente en la exposición. El artista incorpora dos bolas entre dos de los tres paneles que utiliza, abriendo con ello la pintura. Se ha interpretado, explica Juncosa, como una alusión irónica a los expresionistas abstractos, admirados por su fuerza y energía. Utilizaban grandes formatos y pintaban «con dos pelotas». A buen entendedor… Johns puso los cimientos para el nacimiento de movimientos emblemáticos como el pop (comenzó usando objetos cotidianos como un cepillo de dientes, una tostada, una linterna, una lata de cerveza), el minimalismo y el arte conceptual. Tres obras de Jasper Johns. Arriba, ‘Mapa’, 1961. The Museum of Modern Art, Nueva York. Sobre estas líneas, a la izquierda, ‘Diana’, 1961. The Art Institute of Chicago. A la derecha, ‘Bandera sobre campo naranja’, 1957. Museum Ludwig, Colonia. © Jasper Johns, VEGAP, Bilbao, 2026 / AfpFormó, con el artista Robert Rauschenberg , el músico y compositor John Cage -ambos crearon la Foundation for Contemporary Performance Art- y el bailarín y coreógrafo Merce Cunningham -fue asesor de su compañía de danza- uno de los grupos de vanguardia más creativos del siglo XX. No solo artístico: Johns y Rauschenberg colaboraron profesionalmente, pero también mantuvieron una relación sentimental, al igual que Cage y Cunningham. En el centro de una de las salas del Guggenheim se exhiben los decorados que Jasper Johns hizo para ‘Walkaround Time’, basados en una obra icónica de Duchamp, ‘El gran vidrio’. Creó siete formas cúbicas de vinilo transparente. Es una copia que hizo la Ópera de París con el atelier Duchamp y el estudio de Jasper Johns. La ruptura con Rauschenberg le afectó mucho. Este acabaría casándose y Johns fue pareja de Susan Sontag . Mantuvieron un breve romance a principios de 1965. Tras su ruptura, Johns le dejó el contrato de arrendamiento de su ático en Riverside Drive, cuyas paredes estaban cubiertas con bocetos originales del pintor. Cuentan que Sontag acabó pintando sobre ellos.El creador del urinario más célebre de la Historia del Arte fue una de sus mayores influencias. Pero hubo otras muchas más. Jasper Johns bebe de Leonardo (la Mona Lisa se cuela en algunos de sus trabajos), Hans Holbein el Joven, Matthias Grünewald, Barnett Newman, De Kooning… Evoca a Edvard Munch en ‘Entre el reloj y la cama’; a Picasso , en ‘A partir de Picasso’, y a Frida Kahlo , en ‘El baño’. Gran lector, fue amigo de escritores y poetas, como Frank O’Hara, a quien dedica ‘En memoria de mis sentimientos-Frank O’Hara’. Además, le interesan los mapas astronómicos, las estampas eróticas japonesas… Tres obras de Jasper Johns. Arriba, ‘Sin título’, 1992-94 The Eli and Edythe L. Broad Collection. Sobre estas líneas, a la izquierda, ‘La bañera’, 1988. Kunstmuseum Basel. A la derecha, ‘Walkaround Time’. © Jasper Johns, VEGAP, Bilbao, 2026 / AfpLas banderas norteamericanas son su tema más icónico . Las hay de los 50, 60 y 70. Pero advierte Juncosa que Jasper Johns «trata las banderas como abstracciones más que como símbolos políticos o patrióticos». Solo en una ocasión hizo un uso político de la bandera. Fue a causa de la guerra de Vietnam. El artista las manipula: cambia la posición de las barras y estrellas, e incluso los colores. Utiliza la encáustica, una técnica que se caracteriza por el uso de la cera como aglutinante de los pigmentos. Hay en las salas del Guggenheim buenos ejemplos: ‘Banderas sobre campo naranja’, del Museum Ludwig de Colonia; o ‘Banderas’, de la colección del artista. Las hizo en pintura, en dibujo y en escultura (se exhiben dos, una en plata y otra en yeso). Las letras y los números , que también copan buena parte de sus trabajos, le interesan por su aspecto visual. Maestro del dibujo y el grabado , ocupan buena parte de la muestra sus obras sobre papel, en las que usó todo tipo de materiales y técnicas: lápiz, carboncillo, pastel, yeso, tinta, bolígrafo, acuarela y hasta plástico y pigmentos metálicos. «Sus dibujos son de una gran riqueza», explica el comisario. Preside una sala ‘Foirades/Fizzies’ (1976), un libro de artista realizado con el autor irlandés Samuel Beckett en París: éste hizo cinco textos y Johns una treintena de grabados. Tuvo amistad con otros artistas: se muestran dibujos que regala a Rauschenberg, un dibujo que entregó a Richard Serra como intercambio con otro suyo, un retrato de Duchamp, calcos de obras de Cézanne, De Kooning… Tres obras de Jasper Johns. Arriba, ‘En memoria de mis sentimientos-Frank O’Hara’, 1961. Museum of Contemporary Art Chicago. Sobre estas líneas, a la izquierda, ‘Pintura con dos pelotas’, 1960. Colección del artista. A la derecha, ‘Verano’, 1985. The Museum of Modern Art, Nueva York. © Jasper Johns, VEGAP, Bilbao, 2026 / AfpLlama la atención un autorretrato muy curioso, ‘Souvenir’, realizado en 1964. En un viaje a Japón se autorretrató en un fotomatón de Tokio y transfirió su imagen sobre un plato de cerámica adquirido en una tienda de souvenirs. Se exhiben, además, pinturas escultóricas, en las que utiliza puertas, ventanas, perchas, escobas, tazas, cubiertos… Son figurativas, aunque muchas de sus obras coquetean con la abstracción. Es el caso de su serie ‘Tramas cruzadas’, de los años 1973-1983. Son sus primeras obras que pueden describirse como abstractas. Esas tramas aparecen en algunos cuadros de Munch. A partir de la década de 1980 su obra se torna trágica : aparecen temas morales, espirituales y sexuales, además de reflexiones sobre la memoria y la muerte: pinturas sobre muros y cuadros de bañeras, inspirados en una obra de Frida Kahlo, ‘Lo que el agua me dio’. El público mira desde la posición en la que estaría el artista pintando el cuadro. Entre 1985-1986 pinta su serie ‘Las estaciones’. Aparece la sombra o la silueta de un personaje que remite a dos obras de Picasso, no de las más conocidas: ‘La sombra’ y ‘Minotauro’. Otra de sus series es ‘Catenarias’. «Son piezas misteriosas y herméticas, en apariencia abstractas, austeras… -comenta Juncosa-. Usa cuerdas y alambres. Están enmarcadas por listones de madera que parecen frágiles y se mantienen en equilibrio. Parecen a punto de desmoronarse». Jasper Johns se retiró a un pueblo de Connecticut. Es el artista vivo más importante e influyente de Estados Unidos. Tiene en su haber los mayores reconocimientos del mundo del arte. En 2022, su obra ‘Small False Start’ se vendió por 55,3 millones de dólares, récord del artista en subasta. Pero unos años antes una de sus cotizadas banderas fue adquirida por 110 millones de dólares en una venta privada.  RSS de noticias de cultura

En 1963 le preguntaron en una entrevista por qué había pintadola bandera de Estados Unidos. Jasper Johns contestó: «Una noche soñé que pintaba la bandera de Estados Unidos. Y al día siguiente lo hice». Uno espera más épica en la gestación de … un icono del siglo XX, pero a veces las cosas son más sencillas de lo que parecen. Pintó banderas, pero también dianas, números, letras, mapas, esqueletos y calaveras, hizo calcos de obras de otros artistas a los que admiraba… «Quería ser artista. Y me consideraba artista, aunque no sabía muy bien lo que era un artista». De nuevo, Jasper Johns en estado puro. Debía ser la pesadilla de cualquier entrevistador. En 1964, Ugo Mulas lo retrató ante una de sus obras. Aparece desternillándose. En 2006 lo retrata otro mito, Irving Penn. Johns mira fijamente a la cámara, con los ojos bien abiertos. Aquel joven que soltaba una carcajada en los 60 no sabía que 42 años después se convertiría en uno de los grandes nombres de la Historia del Arte, una leyenda que aún sigue viva. El 15 de mayo cumplió 96 años. En 2022 decidió no hacer más obras de arte, aunque no se retiró del todo.

 

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