La gran decepción llegó en un suspiro, como el eclipse a las espaldas del Alexander Stadium de Birmingham. Los 110 metros vallas, donde se prometían medallas, con el infatigable Quique Llopis, con el genial Asier Martínez, supuso un bajón todavía en semifinales, arruinados ambos, lejísimos de su mejor versión, fuera de la final.
El valenciano, una de las opciones más clara de medalla para España en el Europeo, eliminado en semifinales, lejísimos de su mejor versión. Como Asier Martínez.
La gran decepción llegó en un suspiro, como el eclipse a las espaldas del Alexander Stadium de Birmingham. Los 110 metros vallas, donde se prometían medallas, con el infatigable Quique Llopis, con el genial Asier Martínez, supuso un bajón todavía en semifinales, arruinados ambos, lejísimos de su mejor versión, fuera de la final.
Ahí debió estar Llopis, planta en Roma hace dos veranos, plata también en el Mundial indoor de Torun sobre 60 metros. Al menos ahí, en una prueba en la que todo son detalles. Sin explicación y sin excusas, el valenciano apenas pudo acabar tercero de su serie, con una discreta marca de 13.47. Sólo un poco mejor Asier (13.45), también eliminado.
«El aire libre no ha sido fácil. He tenido problemas físicos, isquios luego un tema de fascia, que me han impedido tener la regularidad y la constancia de todos los años. Venimos de años muy buenos y algunos meses tocaban malos. Ojalá no hubiese sido así. O estás al 101%…», explicó un buen rato después, masticado el fracaso. Con la misma timidez que confunde, igual que cuando celebra.
Le aguardaba a Quique su entrenador desde que era niño, Toni Puig, y su novia, la también atleta Lerato Pagés. El día antes, sereno, inmutable como siempre, paseaba por los alrededores del Alexander Stadium de Birmingham. Al amago de una niña con una bandera española, el valenciano reaccionó tomando la iniciativa: «Venga esa foto». Seriedad que sólo confunde.
Instalado en la elite desde hace tiempo, el color de las medallas se distingue en matices. En las milésimas de segundo de la reacción en la salida, en la colocación de los tacos, en ese centímetro por el que se roza o no una valla, una zancada más larga de lo recomendado. Los detalles han sido esquivos normalmente con el valenciano. O no. Según como se mire, pues su regularidad es digna de asombro. Cuarto en los Juegos de París, cuarto en el Mundial de Tokio… Últimamente rompió su mal fario internacional con dos medallas que le consagran. La plata en el último europeo (Roma) y la del Mundial indoor de Torun en 60 vallas, en este 2026, sólo por detrás del polaco Jakub Szymanski (7,40) y rebajando de nuevo su récord de España (un tremendo 7,42). Sólo quedaba (queda) la barrera del oro, pero tendrá que espera.
Noticias de Deportes

