<p><strong>Yolanda Díaz</strong> está de salida y el vacío que deja su hiperliderazgo está desencadenando los primeros movimientos trascendentes dentro de la izquierda alternativa en la carrera por controlar el post yolandismo. Hay dos ámbitos en los que desde ya se está dando una lucha de poder:uno, la candidatura para las elecciones generales -la coalición que hoy se llama <a href=»https://www.elmundo.es/espana/sumar.html»>Sumar</a> y que próximamente cambiará de nombre- y, dos, el partido que la vicepresidenta fundó en 2023, que se llama <strong>Movimiento Sumar</strong> y que es una parte de esa alianza.</p>
Un grupo pide un congreso y descabalgar a la coordinadora del partido / IU plantea acelerar en la designación del sustituto de Díaz
Yolanda Díaz está de salida y el vacío que deja su hiperliderazgo está desencadenando los primeros movimientos trascendentes dentro de la izquierda alternativa en la carrera por controlar el post yolandismo. Hay dos ámbitos en los que desde ya se está dando una lucha de poder:uno, la candidatura para las elecciones generales -la coalición que hoy se llama Sumar y que próximamente cambiará de nombre- y, dos, el partido que la vicepresidenta fundó en 2023, que se llama Movimiento Sumar y que es una parte de esa alianza.
En ambos espacios ha empezado a disputarse la partida por posicionarse, pero es dentro del partido político donde la batalla está más encarnizada. Hay sectores de la dirección de Movimiento Sumar que quieren forzar la convocatoria de una asamblea extraordinaria para descabalgar a la actual coordinadora, Lara Hernández. Una persona de la máxima confianza de Díaz y a quien la vicepresidenta eligió como sucesora para pilotar la formación después de que ella dimitiera tras las elecciones europeas de 2024.
Así, Movimiento Sumar vive ahora mismo una fuerte convulsión interna. Este sábado se reúne el Grupo de Coordinación, su máximo órgano entre congresos, y ese día es clave. La voluntad de una parte de la dirección es propiciar que se vote la convocatoria de una asamblea extraordinaria para forzar que se celebren primarias para que se renueve la dirección y, de este modo, disputarle y ganarle el liderazgo a Hernández.
Fuentes internas señalan que detrás de este grupo de críticos se encuentra la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Barbero, a quien se está postulando como nueva coordinadora. Ella ha sido también una persona muy próxima a Díaz.
Por su parte, fuentes de este sector crítico no ponen un nombre encima de la mesa pero sí reclaman abrir ya el melón del liderazgo con la idea de reforzar el partido para el nuevo tiempo que viene sin el paraguas del hiperliderazgo de Díaz. En paralelo, fuentes próximas a Barbero señalan que ella no se está postulando a nada.
De convocarse, ese congreso extraordinario sería el tercero que celebraría el partido en apenas tres años de vida. Hernández fue elegida en el cónclave de la primera de 2025. Hace apenas un año.
El dato de las tres asambleas desnuda la inestabilidad que atraviesa la formación, pero es que la segunda se tuvo que celebrar para deshacer por completo la hoja de ruta que se aprobó en la primera, cuando se aspiraba a convertir a Movimiento Sumar en el nuevo Podemos y que hiciera de paraguas de los demás socios de Díaz. Una ambición que se derrumbó cuando los resultados electorales fueron adversos y se fue debilitando el liderazgo de la vicepresidenta. IU y Más Madrid se empoderaron, tumbaron ese plan y obligaron a Movimiento Sumar a ser uno más en la coalición, y no en el que manda, que es lo que se ha consagrado con la nueva alianza que se ha presentado en febrero.
Dentro de Movimiento Sumar hay preocupación con que se quiera abrir en canal el partido ahora para disputar el poder en un momento decisivo para construir la alianza con IU, Más Madrid y Comunes. Se teme el daño que esto pueda tener, pues Hernández es la interlocutora que está negociando con ellos y esas conversaciones se van a tener que seguir dando en medio de esta inestabilidad.
Una de las personas que quiere esa asamblea es Barbero, a la que se señala como aspirante del sector crítico para disputar el liderazgo a Lara Hernández. La portavoz en el Congreso se declaró ayer «partidaria» de dar voz a la militancia con la celebración de una nueva asamblea. «Nos va aportar muchísimo», aseguró.
El otro ámbito donde se disputa la partida del post yolandismo es la candidatura de las elecciones generales. Éste es, sin duda, el espacio más relevante de los dos y, por ello, también el más difícil de gestionar porque aquí es donde se concitan los intereses de todas las fuerzas políticas de la alianza de las izquierdas.
La marcha de Díaz obliga a elegir a un nuevo líder. IU -al que todos miran como pieza clave- se posiciona en ese debate y quiere que la elección se dé en los próximos meses y que el candidato esté elegido incluso antes de mayo. Así ir a las elecciones andaluzas empujados por la ola de esa nueva figura y para disipar cualquier sombra de duda sobre la continuidad de Antonio Maíllo en Andalucía.
IU propone a sus aliados ese calendario y les apremia a «acelerar» para elegir al sustituto de Díaz tras ver los efectos negativos que esa vacante ha podido generar también en los resultados de Castilla y León. «En política los espacios vacíos no proceden y no son beneficiosos», avisó ayer Maíllo. El objetivo es acabar con la incertidumbre y empezar a dar motivos al votante para recuperar la ilusión.
En las quinielas de posibles candidatos siempre ha aparecido en primer lugar Pablo Bustinduy porque el ministro de Derechos Sociales es una persona de absoluto consenso de los partidos. Lo que sucede es que él viene siendo categórico a la hora de descartarse por motivos familiares y personales desde hace al menos cinco meses.
De nuevo este miercoles ha vuelto a hacerlo con contundencia. Bustinduy ha rechazado que aspire a ser el candidato. «Yo voy a contribuir en todo lo que esté en mi mano para que la izquierde esté a la altura en el año 27 pero no creo que ése sea el papel que yo debe asumir», ha señalado en los pasillos del Congreso.
El ministro de Sumar salía así al paso después de que eldiario informara de que los cuatro partidos promotores de la alianza le habían hecho una petición formal para que fuera el candidato. Él lo ha negado. «No, no ha habido tal ofrecimiento y en todo caso yo he sido muy claro muchas veces, que eso no es lo que aspiro a hacer», ha zanjado. Para, a continuación, incidir en que él está centrado en vencer las resistencias del PSOE para que se apruebe en el decreto por la crisis de la guerra de Irán medidas sobre vivienda, como una prórroga de los contratos de alquiler.
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