Es ese hombre encantador, aficionado a los ciclomotores Simson de la antigua RDA, que siempre sonríe y saluda a todo el mundo. También es el líder regional de Alternativa para Alemania (AfD) que acaba de arrasar en las elecciones del estado federado de Sajonia-Anhalt (43,8% del voto), propinando un considerable sobresalto en la política alemana y europea.
Líder regional de AfD, el partido ultra que ha arrasado en las elecciones de Sajonia-Anhalt, ha logrado una enorme popularidad con su imagen de vecino ideal, siempre educado y sonriente.
Es ese hombre encantador, aficionado a los ciclomotores Simson de la antigua RDA, que siempre sonríe y saluda a todo el mundo. También es el líder regional de Alternativa para Alemania (AfD) que acaba de arrasar en las elecciones del estado federado de Sajonia-Anhalt (43,8% del voto), propinando un considerable sobresalto en la política alemana y europea.
Calificada de ultraderechista, xenófoba y prorrusa por sus detractores, cuando no directamente de neonazi, AfD ha logrado en esta región su mejor resultado desde que fue fundada en 2013. Tras el éxito se halla Ulrich Siegmund, un político de 35 años con una proyección pública cuidadosamente calculada, que combina una estética accesible de vecino ideal con una osada estrategia en redes sociales que desafía el encorsetado estilo clásico alemán.
«¡Uli, Uli!», coreaban eufóricos sus compañeros de AfD en el Parlamento de Magdeburgo, la capital del estado, tras la victoria electoral. Como si estuviesen en el Bernabéu en los tiempos de Uli Stielike. Siempre sonriente, Siegmund los saludaba a todos. Abrazos por aquí y por allá, Uli se esfuerza siempre en aparecer relajado, de buen humor y con la situación bajo control.
Ni siquiera se descompone ante desaires tan evidentes como el que recibió en un debate televisivo durante la campaña electoral. Antes de comenzar, Siegmund fue a saludar uno por uno a todos los participantes. Eva von Angern, de La Izquierda (Die Linke), se negó a estrechar su mano. Siegmund se encogió de hombros y siguió saludando a los demás. «No daré la mano a estos tipos», explicó Von Angern. La Izquierda se quedó en el 8,6% del voto, 2,4 puntos menos que en 2021. «Esos tipos» subieron 23 puntos. La descortesía no resulta rentable en las urnas.
Siegmund nació en Havelberg, en lo que fue la antigua RDA, el 25 de octubre de 1990, 22 días después de la reunificación alemana y casi un año después de la caída del Muro de Berlín. Creció en la zona rural de Altmark y se licenció en Psicología Empresarial y Administración de Empresas en una universidad privada de Bielefeld, en el oeste del país. Algunos analistas aseguran que esos conocimientos en psicología le conceden una ventaja táctica a la hora de conectar emocionalmente con el electorado y dominar la comunicación pública.
Antes de dedicarse por completo a la política, Siegmund desarrolló su carrera en el sector privado. Ocupó puestos de gestión en la administración sanitaria, incluida la dirección operativa de una clínica oftalmológica en Berlín. Más tarde, fundó su propia consultora de márketing olfativo, asesorando a empresas sobre el uso de aromas para influir en el comportamiento de los clientes.
Algunos de sus rivales actuales destacan también cómo aplica a la política sus conocimientos sobre los odotipos, es decir, sobre las identidades olfativas. Aunque, como se desprende de ciertas declaraciones de Paula Piechotta, diputada de Los Verdes en el Parlamento alemán, no lo dicen precisamente como un elogio: «Ulrich Siegmund sería capaz de venderle la mayor mierda a la población de Sajonia-Anhalt, perfectamente perfumada».
En el ámbito personal, Siegmund proyecta una imagen familiar y tranquila. Vive aún en Altmark, cerca de la histórica ciudad de Tangermünde, a orillas del Elba, junto a su esposa, Julia, y sus dos hijas (una común y otra fruto de una relación previa de Julia). Aunque mantiene un estricto control sobre la exposición directa de sus hijas en los medios, no duda en mostrar su faceta de marido y padre para afianzar esa reconfortante imagen de vecino ideal.
Su historia amorosa se hizo pública cuando Julia participó en 2019 en un programa de televisión sobre bodas y vestidos de novias, Zwischen Tüll und Tränen (Entre tul y lágrimas), donde reveló cómo se conocieron y recordó la propuesta de matrimonio que Siegmund le hizo durante un viaje a Vietnam. «Es una persona abierta, espontánea y divertida», afirmó.
Esa espontaneidad es la que despliega en su estrategia mediática. Siegmund domina TikTok como pocos políticos. En lugar de comunicados de prensa convencionales, utiliza vídeos cortos basados en tendencias populares en los que emplea un lenguaje claro y directo. A su actividad en redes se suma su afición por los ciclomotores de la marca Simson, ya desaparecida pero muy popular en el bloque soviético durante la Guerra Fría. Siegmund organiza frecuentemente excursiones Simson por Sajonia-Anhalt, apelando con éxito a la nostalgia cultural del este del país.
En definitiva, ese hombre encantador al que la revista Der Spiegel llamó en su portada «El hombre más peligroso de Alemania». Hoy, Uli Siegmund firma autógrafos para sus seguidores sobre la portada en cuestión mientras bromea con que debería pagar a Der Spiegel «por la ayuda».
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón

