<p>No son pocos en Brasil los que creen que <a href=»https://www.elmundo.es/loc/2022/05/19/6285eb7efdddffc2498b4596.html»><strong>Rosangela da Silva</strong></a>, conocida como <strong>»Janja»,</strong> cogobierna junto a su marido, <a href=»https://www.elmundo.es/e/lu/lula-da-silva.html»><strong>Luiz Inácio Lula da Silva</strong></a>. Parte de eso se vio en los últimos días, con la primera dama brasileña <strong>muy pendiente de su esposo</strong> en el año en el que buscará algo inédito en el país:<strong> ganar su cuarta elección</strong> presidencial en siete intentos y gobernar la novena economía del planeta a los 85 años.</p>
No son pocos en Brasil los que creen que Rosangela da Silva, conocida como
No son pocos en Brasil los que creen que Rosangela da Silva, conocida como «Janja», cogobierna junto a su marido, Luiz Inácio Lula da Silva. Parte de eso se vio en los últimos días, con la primera dama brasileña muy pendiente de su esposo en el año en el que buscará algo inédito en el país: ganar su cuarta elección presidencial en siete intentos y gobernar la novena economía del planeta a los 85 años.
Días atrás, Lula y Janja participaban en un acto por los 46 años del Partido de los Trabajadores (PT), la formación política a la que pertenecen, cuando una mujer se acercó al presidente y le pidió tomarse una foto con él.
Lo que se desencadenó a partir de esa escena en Salvador, Bahía, llamó la atención de los brasileños, tanto en la prensa como en las redes sociales. «Los internautas señalan un supuesto malestar de la primera dama con la situación», señaló Folha de Sao Paulo.
«La simpatizante fue identificada como Manuella Tyler Medrado, primera suplente de concejala en Juazeiro (Bahía) por el Partido Socialismo y Libertad (Psol). En las imágenes que circularon por Internet, ella se acerca a Lula y le dice algo. A continuación, el presidente se levanta y la abraza, antes de posar para un selfie con ella. Mientras tanto, Janja, que está sentada al lado de Lula, primero mira la escena con el rostro serio y luego, sonriendo, comienza a dar un codazo a su marido en la pierna mientras le dice algo. Después de que él vuelve a sentarse, los dos intercambian algunas palabras».
La escena fue, en efecto, llamativa. Janja, 21 años menor que el presidente, que tiene 80 años, parecía estar echándole en cara que se tomase una foto con otra mujer, cosa que no tendría demasiado sentido, ya que Lula vive tomándose fotos con simpatizantes.
«El influencer digital Velloso, que produce contenidos con lectura de labios y tiene alrededor de 1,1 millones de seguidores en Instagram, solo vio un cuidado de salud. ‘Cariño, no puedes sacarte [una foto] por tu ojo, ya lo sabes’, habría dicho Janja, según él».
Lula se sometió recientemente a una operación de cataratas en el ojo izquierdo. Los cuidados post operatorios incluyen evitar la exposición al sol y los flashes de las cámaras de los teléfonos móviles.
Tras el supuesto incidente que todo indica que no fue tal, Tyler Medrado, que es una mujer trans, afirmó haber sido objeto de noticias falsas y ataques transfóbicos.
En simultáneo, Janja era el comentario de todo el país, a favor y en contra, por un hecho de fundamental importancia en Brasil: el Carnaval de Río de Janeiro, que se está desplegando en todo su esplendor en estos días.
Janja tenía previsto desfilar en un carroza de la escuela de samba Académicos de Niteroi que le rindió homenaje al presidente en la noche del domingo.
La escuela de samba, abiertamente pro-Lula, reflejó los últimos años de la política brasileña, con escenas como el impeachment contra Dilma Roussef, la prisión a Lula, la llegada de Jair Bolsonaro al poder, los intentos golpistas y el regreso de Lula al Palacio del Planalto.
La oposición recurrió al Tribunal Superior Electoral (TSE) para impedir que la escuela desfilara, alegando que se trataba de propaganda electoral anticipada de cara a las presidenciales de octubre.
Pese a que el TSE negó el recurso, existía la posibilidad de que Janja y Lula fueran investigados posteriormente, al igual que la escuela de samba Académicos de Niteroi. Varios ministros, además, presionaron para que Janja no se convirtiera en estrella del Carnaval.
Finalmente, horas antes del desfile, Janja renunció a presentarse y siguió el evento desde un palco junto a su esposo y el alcalde de Río, Eduardo Paes. «Ante la posibilidad de persecución a la escuela y al presidente Lula por recibir uno de los mayores honores que un brasileño puede tener, que es ser homenajeado por una escuela de samba, Janja optó por no desfilar para estar al lado de la persona que más ama en la vida», explicó la oficina de la primera dama a Folha de Sao Paulo.
«Esta escuela de samba fue extremadamente valiente al enfrentarse a todo y a todos para llevar este tema (…) Fue una noche de celebración de la cultura brasileña, del presidente Lula y del mayor espectáculo del mundo, que es el desfile de las escuelas de samba de Río de Janeiro».
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