Fernando Esteso, una vida de destape y desenfreno que no le permitió mantenerse en la cima del éxito

<p>Su máxima ilusión era <strong>haber escrito la novela de su vida como artista</strong>, pero un problema respiratorio ha acabado con su último deseo. <a href=»https://www.elmundo.es/cultura/2026/02/01/697f3438e4d4d89d1b8b4580.html»>Fernando Esteso, a dos semanas de cumplir 81 años, ha fallecido en el Hospital La Fe de Valencia.</a></p>

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 Junto a Pajares protagonizó diez películas por las que cada uno llegó a cobrar 500.000 pesetas de la época  

Su máxima ilusión era haber escrito la novela de su vida como artista, pero un problema respiratorio ha acabado con su último deseo. Fernando Esteso, a dos semanas de cumplir 81 años, ha fallecido en el Hospital La Fe de Valencia.

El protagonista de Los bingueros, junto a su íntimo amigo y compañero de fechorías fílmicas Andrés Pajares, residía en un céntrico piso de la ciudad con sus hijos, Fernando (52) y Arantxa (49), fruto de su matrimonio con María José Egea, con quien se casó en 1972.

La familia tuvo grandes momentos de felicidad que compartieron en un amplio chalé a las afueras de Madrid, concretamente, en Boadilla del Monte, que Fernando tuvo que malvender a principios de los noventa debido a su alto tren de vida, sus juergas y adicciones a diferentes sustancias que le hicieron perder varios contratos.

En 1992 la pareja decidió separarse porque María José ya no aguantaba más. A veces el actor desaparecía durante días sin que pudiera contactarle, tenía grandes cambios de carácter llegando a convertir la vida marital «en un infierno», tal y como confesó ella en una entrevista a ¡Hola!.

También matizaba que «se convirtió en una persona agresiva y cuando se dirigía a mí solo lo hacía para gritarme y echarme en cara cosas que no venían a cuento». Por su parte, Fernando decía que su mujer era tan celosa que le montaba unos números tremendos. Sobre todo, cuando surgió el rumor de un posible romance con Norma Duval.

A partir de la separación, que no divorcio, tanto Fernando como María José hicieron caja en diferentes programas de televisión para airear sus trapos sucios. Desgraciadamente, ella falleció en Zaragoza en 2003 debido a un cáncer fulminante, pero antes se obró el milagro de la reconciliación entre la pareja.

Fernando Esteso ha sido un trabajador nato. Sus padres, Lázaro y Julia, tenían un pequeño espectáculo con el que recorrían todo Aragón, al que no tardaría en unirse el primogénito, Pedro. Como era de esperar, a Fernando también le picó el gusanillo del artisteo. Empezó a hacer reír con dos añitos y medio.

Tal y como comentó a quien escribe estas líneas con motivo de su 80º cumpleaños, llegó un momento en el que Fernando quería dedicarse en serio al mundo del espectáculo. «A mi padre le comenté que quería trabajar como mi hermano, me preguntó qué sabía hacer, le contesté que lo que hacía mi hermano y me dijo que para eso ya estaba Pedro».

El crío le respondió: «Pues bueno, quiero cantar, actuar». Y lo logró: «Lo primero que hice fue un dúo jotero con mi hermano. Hacíamos de baturricos encantadores que encima cantábamos bien».

Tenía ocho años cuando llegó a sus vidas una niña gitana llamada Emilia, a quien los padres de Fernando tutelaron porque procedía de un entorno muy humilde con una decena de hermanos. Así fue como Fernando y quien sería conocida más tarde como Lita Claver ‘La Maña’ empezaron a trabajar juntos. «Es mi hermano», ha confesado siempre. Lita declaró a LOC el año pasado que «como Fernando es del 16 de febrero y yo del 25, sus padres querían que lo celebrásemos juntos porque eran tiempos difíciles».

De su Zaragoza natal se mudó con diecinueve años a Madrid, donde no tardaría en triunfar en el Club Aránzazu, convirtiéndose en el mejor showman del país. Sus canciones El bellotero (1975) y La Ramona (1976) siguen revisitándose cada cierto tiempo.

Junto a Pajares protagonizó diez películas por las que cada uno llegó a cobrar 500.000 pesetas de la época (3.000 euros). Empezaron con Los bingueros (1979), un gran fenómeno de masas que retrasó el estreno de El imperio contraataca y finalizaron con La Lola se va a los puertos (1984). Ambos se hicieron millonarios.

Pero aquel loor de multitudes no tardaría en desembocar en soledad. Los contratos flojeaban, ya no se pagaba como antes, y Fernando decidió invertir en el ámbito de la hostelería y la inmobiliaria «por lo que poco a poco llegó el olvidó, me aparté y cuando me cansé, volví a actuar. En ningún momento me sentí perdido porque conté con el apoyo de mi madre y mi padre, pero sí triste. Sobre todo, porque quería formar una familia como la de mis padres. La culpa no se puede achacar a una sola persona. Pero si te parece, dejamos el tema», confesó a LOC hace un año.

Con el auge de las privadas, en 1995 Telecinco fichó a Esteso como presentador de La ruleta de la fortuna, pero el incumplimiento de contrato por parte de la cadena de Fuencarral acabó en los tribunales. En 2007, el intérprete fue indemnizado con 1,2 millones de euros, pero una vez más, el dinero voló demasiado rápido.

Debido a que sus hijos residen en Valencia, hace quince años decidió abandonar su apartamento madrileño para irse a vivir con ellos. Los últimos tiempos del actor fueron muy felices, sobre todo, porque adoraba estar en compañía de su perro Torch, una bestia de 40 kilos. Como no tenía nietos, le regalaron una taza con la inscripción «el abueli», por aquello de la mascota.

En 2023 estrenó su última película, Loli Tormenta, último largometraje de Agustí Villaronga protagonizada por Susi Sánchez y Pepa Charro ‘La Terremoto de Alcorcón». Por aquella época empezó a padecer serios problemas respiratorios que incluso le llevaron a ingresar de gravedad en el hospital.

 LOC

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