Remco Evenepoel, segundo clasificado del Tour de Francia 2026, conquistó el sábado la Clásica de San Sebastián por cuarta vez en su carrera, convirtiéndose en el líder en solitario del palmarés de la Klasikoa. El belga, pese a sufrir un pinchazo a 50 kilómetros para meta, recuperó el terreno perdido y se impuso al esprint a Richard Carapaz, mejor escalador de la última Grande Boucle.
El belga, tras sufrir un pinchazo, impone su punta de velocidad ante Carapaz
Remco Evenepoel, segundo clasificado del Tour de Francia 2026, conquistó el sábado la Clásica de San Sebastián por cuarta vez en su carrera, convirtiéndose en el líder en solitario del palmarés de la Klasikoa. El belga, pese a sufrir un pinchazo a 50 kilómetros para meta, recuperó el terreno perdido y se impuso al esprint a Richard Carapaz, mejor escalador de la última Grande Boucle.
«La cuarta ha sido la más dura, la más complicada», admitió Evenepoel en la meta del Boulevard donostiarra, donde ya se había impuesto en 2019, 2022 y 2023. Con esta victoria no sólo se mantiene invicto en la Klasikoa, sino que también desbanca en el palmarés a Marino Lejarreta, vencedor en 1981, 1982 y 1987. El Junco de Bérriz fue precisamente quien le hizo entrega de la popular txapela en la edición de 2023.
Evenepoel y Carapaz reeditaron su reciente duelo en Alpe d’Huez, cuando se escaparon de un grupo de una treintena de corredores a poco más de ocho kilómetros para meta.
«No fue fácil; después del penúltimo puerto tuve un pinchazo. Sabíamos que la subida a Erlaitz es muy rápida y luego tuve que esperar con paciencia para volver a remontar. Tengo que agradecer a mi equipo por el enorme trabajo que hizo, sobre todo a Giulio (Pellizzari), que me acercó lo máximo posible al pelotón», reaccionó explicó el jefe de filas del Red Bull-Bora Hansgrohe.
Evenepoel, gran favorito para la victoria en ausencia de Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard o Primoz Roglic, que causó baja a última hora, debió cambiar de bicicleta e ir limando una diferencia de más de medio minuto sobre el pelotón para llegar con opciones a la última subida, Murgil, con pendientes del 10%.
«Creo que fue la táctica correcta, mantener la calma y no precipitarse. Podría haber sido un día mejor sin el pinchazo; obviamente, el plan inicial era atacar en Erlaitz, pero no pude hacerlo. Es una bonita victoria, porque Carapaz seguía estando muy fuerte», añadió. Al ser preguntado por una posible quinta victoria en las carreteras vascas, el belga respondió que por ahora solo pensaba en «descansar» y en conquistar un segundo título de campeón del mundo, a finales de septiembre en Canadá.
Ben Tulett, el más rápido al esprint por detrás de los dos hombres de cabeza, completó el podio, por delante de Giulio Ciccone, sexto este sábado un año después de haber ganado la prueba en 2025.
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