España rompe moldes y récords en la rutina acrobática, Rusia se blinda en oro

Llegaba España a romper moldes, a redefinir este deporte en cuanto a innovación, creatividad y arte en la rutina de equipo acrobático, impulsada esta coreografía con una carga brutal de impresión artística a ritmo de ‘Berghain’ de Rosalía. Y lo ha cumplido. Con una actuación espectacular, España ha clavado todos los movimientos, ha iluminado con sus inverosímiles acrobacias y ha impuesto una nueva era. Son plata de Europa; líderes, diga lo que diga el podio, con la nota en impresión artística más alta jamás dada en este deporte. Y con más dieces que esta Rusia de oro, a la que se roza con los dedos, a solo 2,5 puntos. Quería España reivindicar este camino que lidera en la natación artística despojándose de dificultad y ampliando el arte más allá de los límites. Y vaya si lo han conseguido. Un ejercicio fantástico sin fallos, con fuerza, con espíritu, con mensaje, con historia, con sentimiento, con emoción, con una forma de nadar única y especial que ha puesto los pelos de punta en aficionados y entrenadoras. Vibrante y emocionante, el equipo supo ejecutar las acrobacias a la perfección. Y eso que conllevaban la nota más alta de dificultad porque nunca se había visto nada igual, y solo es el principio de lo que llegará en el futuro para este equipo que terminó el ejercicio con un puñetazo en el agua: rabia, alegría, euforia, había salido bien, la mejor ocasión de todas.Así lo vieron también las entrenadoras con una Andrea Fuentes que alentaba y sufría a partes iguales antes de gritar de emoción por lo visto por sus pupilas. Y así lo vieron también los jueces, que aplaudieron el esfuerzo con una nota 242.2428. Una puntuación que tiene más valor si se desgrana, pues es verdad que en ejecución no han alcanzado la perfección del ejercicio ruso, pero en impresión artística… Ahí donde España era ya líder indiscutible, rompe moldes de nuevo y consigue la nota más alta jamás obtenida en este apartado, superando los 100 puntos (100.2500), y con una nota mínima de penalización (-0.8). Dos dieces en la acrobacias, y cuatro en impresión para Iris Tio, Cristina Arámbula, Txell Ferré, Marina García Polo, Dennis González, Lilou Lluis, Paula Ramírez y Sara Saldaña. Simplemente, España en su hábitat. En esta natación artística que redefine una y otra vez.Es verdad que no llegan a la cota total que ha impuesto Rusia, con un ejercicio también espectacular con una dificultad y unas acrobacias de ciencia ficción. Pero no ha sido tanta la diferencia como se esperaba porque han logrado menos dieces (tres, todas en las acrobacias) y se han quedado a menos de siete puntos en esos elementos que las rusas, por técnica y disciplina, siempre consiguen realizar de una forma milimétrica. Sin embargo, también en esta final de equipo acrobático se ha demostrado que añadir dificultad a la rutina merma capacidad y tiempo para la impresión artística. Porque ahí Rusia se ha quedado corta para sus aspiraciones de seguir la estela española, con 96.6000 puntos.Es la guerra que dejan estos Europeos: en las tres rutinas por equipos, el mismo podio: Rusia, España e Italia. Con las rusas y las españolas en liza por liderar este deporte. Dos caminos contrapuestos en esta natación artística de la que tiran de las riendas por un lado Rusia, con su tradicional perfección robótica, y España, con su imaginación y esa filosofía de impresionar artísticamente y convertir cada coreografía en un ejercicio emocional que traspase el agua y la piel. Por detrás, a un mundo de distancia en cuanto a dificultad, elementos, sincronía y ejecución, Italia, que se lleva el bronce con 219.2545. España finaliza estos Europeos con más medallas que nadie: ocho, con el oro de Iris Tio en solo técnico; las platas del dúo mixto (Tio/González), dúo libre (Tio/Lluis), equipo técnico, equipo libre, equipo acrobático; y los bronces de Iris Tio en solo técnico y de Jordi Cáceres en solo masculino libre. Llegaba España a romper moldes, a redefinir este deporte en cuanto a innovación, creatividad y arte en la rutina de equipo acrobático, impulsada esta coreografía con una carga brutal de impresión artística a ritmo de ‘Berghain’ de Rosalía. Y lo ha cumplido. Con una actuación espectacular, España ha clavado todos los movimientos, ha iluminado con sus inverosímiles acrobacias y ha impuesto una nueva era. Son plata de Europa; líderes, diga lo que diga el podio, con la nota en impresión artística más alta jamás dada en este deporte. Y con más dieces que esta Rusia de oro, a la que se roza con los dedos, a solo 2,5 puntos. Quería España reivindicar este camino que lidera en la natación artística despojándose de dificultad y ampliando el arte más allá de los límites. Y vaya si lo han conseguido. Un ejercicio fantástico sin fallos, con fuerza, con espíritu, con mensaje, con historia, con sentimiento, con emoción, con una forma de nadar única y especial que ha puesto los pelos de punta en aficionados y entrenadoras. Vibrante y emocionante, el equipo supo ejecutar las acrobacias a la perfección. Y eso que conllevaban la nota más alta de dificultad porque nunca se había visto nada igual, y solo es el principio de lo que llegará en el futuro para este equipo que terminó el ejercicio con un puñetazo en el agua: rabia, alegría, euforia, había salido bien, la mejor ocasión de todas.Así lo vieron también las entrenadoras con una Andrea Fuentes que alentaba y sufría a partes iguales antes de gritar de emoción por lo visto por sus pupilas. Y así lo vieron también los jueces, que aplaudieron el esfuerzo con una nota 242.2428. Una puntuación que tiene más valor si se desgrana, pues es verdad que en ejecución no han alcanzado la perfección del ejercicio ruso, pero en impresión artística… Ahí donde España era ya líder indiscutible, rompe moldes de nuevo y consigue la nota más alta jamás obtenida en este apartado, superando los 100 puntos (100.2500), y con una nota mínima de penalización (-0.8). Dos dieces en la acrobacias, y cuatro en impresión para Iris Tio, Cristina Arámbula, Txell Ferré, Marina García Polo, Dennis González, Lilou Lluis, Paula Ramírez y Sara Saldaña. Simplemente, España en su hábitat. En esta natación artística que redefine una y otra vez.Es verdad que no llegan a la cota total que ha impuesto Rusia, con un ejercicio también espectacular con una dificultad y unas acrobacias de ciencia ficción. Pero no ha sido tanta la diferencia como se esperaba porque han logrado menos dieces (tres, todas en las acrobacias) y se han quedado a menos de siete puntos en esos elementos que las rusas, por técnica y disciplina, siempre consiguen realizar de una forma milimétrica. Sin embargo, también en esta final de equipo acrobático se ha demostrado que añadir dificultad a la rutina merma capacidad y tiempo para la impresión artística. Porque ahí Rusia se ha quedado corta para sus aspiraciones de seguir la estela española, con 96.6000 puntos.Es la guerra que dejan estos Europeos: en las tres rutinas por equipos, el mismo podio: Rusia, España e Italia. Con las rusas y las españolas en liza por liderar este deporte. Dos caminos contrapuestos en esta natación artística de la que tiran de las riendas por un lado Rusia, con su tradicional perfección robótica, y España, con su imaginación y esa filosofía de impresionar artísticamente y convertir cada coreografía en un ejercicio emocional que traspase el agua y la piel. Por detrás, a un mundo de distancia en cuanto a dificultad, elementos, sincronía y ejecución, Italia, que se lleva el bronce con 219.2545. España finaliza estos Europeos con más medallas que nadie: ocho, con el oro de Iris Tio en solo técnico; las platas del dúo mixto (Tio/González), dúo libre (Tio/Lluis), equipo técnico, equipo libre, equipo acrobático; y los bronces de Iris Tio en solo técnico y de Jordi Cáceres en solo masculino libre.  Llegaba España a romper moldes, a redefinir este deporte en cuanto a innovación, creatividad y arte en la rutina de equipo acrobático, impulsada esta coreografía con una carga brutal de impresión artística a ritmo de ‘Berghain’ de Rosalía. Y lo ha cumplido. Con una actuación espectacular, España ha clavado todos los movimientos, ha iluminado con sus inverosímiles acrobacias y ha impuesto una nueva era. Son plata de Europa; líderes, diga lo que diga el podio, con la nota en impresión artística más alta jamás dada en este deporte. Y con más dieces que esta Rusia de oro, a la que se roza con los dedos, a solo 2,5 puntos. Quería España reivindicar este camino que lidera en la natación artística despojándose de dificultad y ampliando el arte más allá de los límites. Y vaya si lo han conseguido. Un ejercicio fantástico sin fallos, con fuerza, con espíritu, con mensaje, con historia, con sentimiento, con emoción, con una forma de nadar única y especial que ha puesto los pelos de punta en aficionados y entrenadoras. Vibrante y emocionante, el equipo supo ejecutar las acrobacias a la perfección. Y eso que conllevaban la nota más alta de dificultad porque nunca se había visto nada igual, y solo es el principio de lo que llegará en el futuro para este equipo que terminó el ejercicio con un puñetazo en el agua: rabia, alegría, euforia, había salido bien, la mejor ocasión de todas.Así lo vieron también las entrenadoras con una Andrea Fuentes que alentaba y sufría a partes iguales antes de gritar de emoción por lo visto por sus pupilas. Y así lo vieron también los jueces, que aplaudieron el esfuerzo con una nota 242.2428. Una puntuación que tiene más valor si se desgrana, pues es verdad que en ejecución no han alcanzado la perfección del ejercicio ruso, pero en impresión artística… Ahí donde España era ya líder indiscutible, rompe moldes de nuevo y consigue la nota más alta jamás obtenida en este apartado, superando los 100 puntos (100.2500), y con una nota mínima de penalización (-0.8). Dos dieces en la acrobacias, y cuatro en impresión para Iris Tio, Cristina Arámbula, Txell Ferré, Marina García Polo, Dennis González, Lilou Lluis, Paula Ramírez y Sara Saldaña. Simplemente, España en su hábitat. En esta natación artística que redefine una y otra vez.Es verdad que no llegan a la cota total que ha impuesto Rusia, con un ejercicio también espectacular con una dificultad y unas acrobacias de ciencia ficción. Pero no ha sido tanta la diferencia como se esperaba porque han logrado menos dieces (tres, todas en las acrobacias) y se han quedado a menos de siete puntos en esos elementos que las rusas, por técnica y disciplina, siempre consiguen realizar de una forma milimétrica. Sin embargo, también en esta final de equipo acrobático se ha demostrado que añadir dificultad a la rutina merma capacidad y tiempo para la impresión artística. Porque ahí Rusia se ha quedado corta para sus aspiraciones de seguir la estela española, con 96.6000 puntos.Es la guerra que dejan estos Europeos: en las tres rutinas por equipos, el mismo podio: Rusia, España e Italia. Con las rusas y las españolas en liza por liderar este deporte. Dos caminos contrapuestos en esta natación artística de la que tiran de las riendas por un lado Rusia, con su tradicional perfección robótica, y España, con su imaginación y esa filosofía de impresionar artísticamente y convertir cada coreografía en un ejercicio emocional que traspase el agua y la piel. Por detrás, a un mundo de distancia en cuanto a dificultad, elementos, sincronía y ejecución, Italia, que se lleva el bronce con 219.2545. España finaliza estos Europeos con más medallas que nadie: ocho, con el oro de Iris Tio en solo técnico; las platas del dúo mixto (Tio/González), dúo libre (Tio/Lluis), equipo técnico, equipo libre, equipo acrobático; y los bronces de Iris Tio en solo técnico y de Jordi Cáceres en solo masculino libre. RSS de noticias de deportes

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