El sueño perdido del oasis andaluz: Juanma Moreno despierta el 17-M en manos de Vox

La moderación y la «vía andaluza» no han sido suficientes para que Juanma Moreno consagrase este domingo el oasis de estabilidad del que presumía y, aunque ha frenado el crecimiento de Vox en Andalucía, el PP no ha logrado revalidar la mayoría absoluta. Por apenas dos diputados, se queda a las puertas y el barón que presumía de nadar a contracorriente se ha dado de bruces con una realidad de la que había logrado escapar… hasta ahora.

 El líder del PP andaluz se otorga un «sobresaliente» y advierte de que tiene un «mandato claro» para gobernar  

La moderación y la «vía andaluza» no han sido suficientes para que Juanma Moreno consagrase este domingo el oasis de estabilidad del que presumía y, aunque ha frenado el crecimiento de Vox en Andalucía, el PP no ha logrado revalidar la mayoría absoluta. Por apenas dos diputados, se queda a las puertas y el barón que presumía de nadar a contracorriente se ha dado de bruces con una realidad de la que había logrado escapar… hasta ahora.

Con los 53 escaños que ha conseguido, Moreno podrá gobernar otros cuatro años, pero su proyecto, que pasaba por ser el modelo en el que se quería reflejar el PP nacional, queda tocado. Después de una legislatura de mayoría absolutísima -58 escaños- volverá a depender de apoyos externos y, a diferencia de la vez anterior, solo puede encontrarlos en el partido de Santiago Abascal.

Lo ha reconocido Moreno cerca de la medianoche, cuando ha dicho que no ha sido posible «sacar matrícula de honor», aunque sí, ha puntualizado «hemos sacado un sobresaliente«. Su lectura es que los votantes le han dado «un mandato claro para que sigamos transformando Andalucía».

Ha destacado el alto nivel de participación y ha subrayado el valor de la democracia -«no hay cosa más bonita»- y ha remarcado que su proyecto sigue «con más fuerza». «Desde mañana mismo nos ponemos a trabajar», ha proclamado el líder popular, que no ha dado pistas sobre las presumibles negociaciones que tiene que emprender. Eso sí, «nos corresponde la responsabilidad de gobernar», ha puntualizado.

Elecciones Andalucía 2026 Hemiciclo

El resultado del escrutinio de este 17-M ha confirmado los peores temores del PP andaluz, que la victoria, que estaba garantizada por todos los sondeos, no fuera suficiente para zafarse de Vox. El escenario del que Moreno ha abjurado durante toda la campaña, replicar los pactos a los que su partido ha llegado con Abascal en Extremadura, Aragón y, probablemente en breve, Castilla y León. Porque a pesar de haber subido en número de votos, ha perdido 1,6 puntos respecto a 2022.

Moreno lo había venido advirtiendo durante las últimas semanas: la mayoría absoluta no estaba garantizada y la pelea iba a prolongarse hasta el final. Ese final ha sido el «lío» frente a la «estabilidad», la disyuntiva que ha marcado su estrategia de campaña.

En la sede regional del PP, en la calle San Fernando de Sevilla, la noche electoral se fue tensionando a medida que avanzaban las horas y el recuento de votos, que ya al 70% dibujaba un panorama preocupante que se dibujaba en los rostros de los dirigentes y militantes populares que se daban cita allí. Del ambiente festivo de los primeros momentos se pasó a las caras largas.

La campaña electoral del PP andaluz no ha dado el resultado esperado, a pesar de que se había diseñado con una apuesta firme por dejar claro que Andalucía era la única protagonista, encapsulándola del escenario político nacional. Hasta el punto de que la presencia de dirigentes nacionales populares ha sido mínima y discretísima. Incluso el presidente del partido ha estadoen un segundo plano, dejando todo el protagonismo a Moreno, con el que solo ha coincidido en una ocasión, en el mitin celebrado en el ecuador de la campaña en Málaga. Núñez Feijóo ha tenido una agenda paralela, una caravana propia mientras el candidato a la Junta acaparaba los focos en solitario.

Elecciones Andalucía 2026 Mapa

Moreno ha perdido este domingo la mayoría absoluta y ha triunfado la conjura de todos los demás partidos, que se habían marcado como objetivo, sin excepción, romper la mayoría absoluta del PP para que, así, se viera empujado a pactar con Vox. Era la máxima aspiración de la lista encabezada por Manuel Gavira por motivos obvios, seguir la estela de sus compañeros en Extremadura y Aragón y entrar en el ejecutivo, pero también de los partidos de izquierdas, deseosos de que el discurso de la moderación saltase hecho añicos. Y lo han conseguido.

Especialmente Adelante Andalucía, que con su espectacular crecimiento ha segado la hierba bajo los pies de Moreno, arrebatándole los últimos escaños que se disputaban en varias provincias, los famosos restos de la Ley D’Hondt, que eran la principal amenaza a la que se enfrentaban los populares, como ellos mismos reconocían.

El PP ha perdido escaños en Cádiz, Córdoba, Huelva, Málaga y Sevilla, muy por encima de lo que venían apuntando los sondeos y de sus peores temores.

Hasta esta victoria amarga, Juanma Moreno ha recorrido un largo camino que no ha estado exento de momentos difíciles. Especialmente a su llegada a Andalucía, cuando en 2014 fue designado presidente del PP en esta comunidad con la bendición de Mariano Rajoy. En el PP andaluz no todo un recibimiento precisamente caluroso por parte de un sector importante del partido y los resultados de sus primeros comicios, los de 2015, en los que pasó de los 50 escaños de 2012 con Javier Arenas a 33, no le ayudaron.

A las elecciones de 2018 llegó con un liderazgo muy cuestionado internamente y, en previsión de un nuevo descalabro, había una operación para reemplazarle el día después de las elecciones, pero el milagro de la suma con Ciudadanos que rebasaba al PSOE le salvó in extremis, comenzando entonces una carrera ascendente que se coronó en 2022 y se ha consagrado en 2026.

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