‘El alma al aire’: las canciones de Alejandro Sanz cobran nueva vida en un musical

‘Corazón partío’, ‘Amiga mía’, ‘¿Y, si fuera ella?’, ‘Cuando nadie me ve’, ‘El alma al aire’, ‘No es lo mismo’, ‘Quisiera ser’… Todas estas canciones tienen algo en común, además de su enorme popularidad: llevan la firma de Alejandro Sanz . Ahora forman parte, además, del repertorio de ‘ El alma al aire ‘, el musical que se estrena este miércoles 30 de septiembre, tras varias semanas de funciones previas en las que se ha engrasado el espectáculo. Se trata de la primera producción creada íntegramente de cero por Stage Entertainment en sus más de veinticinco años en nuestro país, y para ello ha contado con un equipo creativo internacional, encabezado por el propio Alejandro Sanz y por el dramaturgo Álvaro Tato , autor del libreto. Jonathan Kent (dirección), Nick Skilbeck (arreglos y supervisión musical), Lynne Page (coreografía), Tom Pye (escenografía), Nevin Steinberg (sonido), Hugh Vanstone (iluminación) y Jack Galloway (vestuario) lideran la parte foránea. Al frente del reparto, Pepe Nufrio, Amanda Digón, Natán Segado, Lydia Fairén, Antonio MM, Inma ‘La Carbonera’, Miriam Madrid, Inés León y Hugo Ruiz.« Un musical no es una sucesión de canciones sin más conexión; los diálogos tienen que estar medidos y la música ha de interactuar con esos diálogos», dice Alejandro Sanz en un vídeo. El guante lo ha recogido Álvaro Tato: «Uno de los desafíos era que, si habíamos hecho bien nuestro trabajo, la gente, el público -y Alejandro el primero: fue literalmente nuestro primer espectador -, debía sentir que estaba escuchando esas canciones por primera vez y que los personajes necesitaban cantar esas palabras. Confieso que en la primera lectura estábamos en pánico porque llevábamos varios años trabajando, y de su respuesta dependía que siguiéramos adelante o terminara el proyecto. Y verlo convertirse en un espectador más, ver su carita de ilusión… Nos decía que había escuchado miles de versiones de sus canciones, pero nunca cantadas por actores, para los que es más importante contar una historia que la simple interpretación musical. Lloró, aplaudió, dio palmas en momentos determinados, se partió de risa en otros, se emocionó… Nos dio un abrazo enorme. Era como un niño redescubriendo sus propios juguetes. Y para nosotros era oro sentir el respeto de un gran creador, de un gran maestro… Todos los grandes maestros son un poco niños».Álvaro Tato ha creado una historia en un pueblo marinero del sur de España de nombre Gazulea («a Alejandro le gustó porque le remitía a Alcalá de los Gazules, el pueblo de su madre», revela el dramaturgo). Allí vive Ale, el protagonista, un joven músico cuya vida cambiará cuando llegue desde Madrid Alma, una promotora inmobiliaria que se instala en el pueblo con sus dos hijas. Raíces, amor, sueños, música, familia… son los ingredientes de una historia con ecos de realismo mágico, en la que el viento de Levante, tan característico del sur peninsular, se convierte en un personaje más (encarnado por la cantaora Inma ‘La Carbonera’ , que le aporta sabor flamenco al espectáculo).Ron Lalá y Ay Teatro son las dos compañías en las que Tato ha desarrollado básicamente su trabajo en los últimos años. «Después de cuatro años trabajando en Londres con Tali Pelman (la directora general creativa de Stage Entertainment), Nick Skilbeck o Jonathan Kent, puedo decir que te olvidas de estar allí con grandes nombres del West End porque te sientes como en casa; yo me sentía como si estuviera con los compañeros de Ron Lalá . Y es que en realidad, somos lo mismo: somos creadores, contadores de historias. Es verdad que el mundo del musical es diferente. En los juegos con los clásicos o en la comedia me suelo sentir mucho más libre. Aquí teníamos un condicionante que es el repertorio de Alejandro Sanz, con el que había que construir las líneas dramatúrgicas, repartir los grandes temas entre los personajes, construir distintos momentos: duetos, solos… Había que pensar toda una estructura en la que hemos trabajado muchos años para que no pareciera una excusa para meter las canciones . Y había que atender a las reglas del musical: dos actos, tramas y subtramas… Ha sido un verdadero desafío».Amanda Digón y Pepe Nufrio dan vida a los dos protagonistas, Ale y Ella. Han podido comprobar, en las funciones previas, el tirón de las canciones: «A mí me encanta, porque tener un público motivado es lo mejor», dice la actriz; «se escucha como un eco cuando pronuncias una frase, y en ‘Pisando fuerte’ un día se pusieron a aplaudir, eso parecía un concierto de rock. Pero hay que entender que estas canciones son ya de la gente», completa Nufrio.Los dos actores protagonizaron el pasado año otro musical, ‘Cabaret’, cuyo tono dramático y oscuro es radicalmente diferente al luminoso de ‘El alma al aire’. ¿Cómo viven, más allá del escenario, este cambio de registro? ¿Les afecta de algún modo el tono de la historia que interpretan? «Lo hablamos a menudo -responde él-. Cuando salíamos de ‘Cabaret’ lo hacíamos, efectivamente, con ese poso dramático; había días que no podíamos dejarlo en el teatro y nos lo llevábamos a casa, y en otras ocasiones podíamos hacerlo y nos íbamos contentos. De aquí salimos con el subidón de los aplausos del público, de la gente cantando… Es otra cosa, salimos más felices». «Es muy bonito -completa Amanda- ver que los dos proyectos tienen un objetivo diferente; ‘El alma al aire’ provoca en el público alegría, buen rollo, que es muy importante en los tiempos que corren . Con tanta polarización, me impresiona mucho ver a mil personas cada día unidas por una misma canción».Otra de las actrices es Inés León , que interpreta a Soledad, y que participó hace cuatro años en los ‘workshops’ iniciales del espectáculo: lo que se podría llamar la ‘prehistoria’ del espectáculo. «He visto cómo ha ido evolucionando, lo que he podido aportar, lo que sus responsables permitían que aportáramos. Y ha sido muy bonito ver cómo se crea un musical desde cero …»«Cada canción -concluye- es un mundo, una historia propia, y Álvaro lo que ha hecho muy bien es crear personajes con su propia idiosincrasia que reviven las canciones y consiguen que el público no solo escuche cómo se canta la canción, sino que le descubra otro significado dentro de la historia general. Y ha llenado ‘El alma al aire’ con mil valores y mil historias que son mágicas». ‘Corazón partío’, ‘Amiga mía’, ‘¿Y, si fuera ella?’, ‘Cuando nadie me ve’, ‘El alma al aire’, ‘No es lo mismo’, ‘Quisiera ser’… Todas estas canciones tienen algo en común, además de su enorme popularidad: llevan la firma de Alejandro Sanz . Ahora forman parte, además, del repertorio de ‘ El alma al aire ‘, el musical que se estrena este miércoles 30 de septiembre, tras varias semanas de funciones previas en las que se ha engrasado el espectáculo. Se trata de la primera producción creada íntegramente de cero por Stage Entertainment en sus más de veinticinco años en nuestro país, y para ello ha contado con un equipo creativo internacional, encabezado por el propio Alejandro Sanz y por el dramaturgo Álvaro Tato , autor del libreto. Jonathan Kent (dirección), Nick Skilbeck (arreglos y supervisión musical), Lynne Page (coreografía), Tom Pye (escenografía), Nevin Steinberg (sonido), Hugh Vanstone (iluminación) y Jack Galloway (vestuario) lideran la parte foránea. Al frente del reparto, Pepe Nufrio, Amanda Digón, Natán Segado, Lydia Fairén, Antonio MM, Inma ‘La Carbonera’, Miriam Madrid, Inés León y Hugo Ruiz.« Un musical no es una sucesión de canciones sin más conexión; los diálogos tienen que estar medidos y la música ha de interactuar con esos diálogos», dice Alejandro Sanz en un vídeo. El guante lo ha recogido Álvaro Tato: «Uno de los desafíos era que, si habíamos hecho bien nuestro trabajo, la gente, el público -y Alejandro el primero: fue literalmente nuestro primer espectador -, debía sentir que estaba escuchando esas canciones por primera vez y que los personajes necesitaban cantar esas palabras. Confieso que en la primera lectura estábamos en pánico porque llevábamos varios años trabajando, y de su respuesta dependía que siguiéramos adelante o terminara el proyecto. Y verlo convertirse en un espectador más, ver su carita de ilusión… Nos decía que había escuchado miles de versiones de sus canciones, pero nunca cantadas por actores, para los que es más importante contar una historia que la simple interpretación musical. Lloró, aplaudió, dio palmas en momentos determinados, se partió de risa en otros, se emocionó… Nos dio un abrazo enorme. Era como un niño redescubriendo sus propios juguetes. Y para nosotros era oro sentir el respeto de un gran creador, de un gran maestro… Todos los grandes maestros son un poco niños».Álvaro Tato ha creado una historia en un pueblo marinero del sur de España de nombre Gazulea («a Alejandro le gustó porque le remitía a Alcalá de los Gazules, el pueblo de su madre», revela el dramaturgo). Allí vive Ale, el protagonista, un joven músico cuya vida cambiará cuando llegue desde Madrid Alma, una promotora inmobiliaria que se instala en el pueblo con sus dos hijas. Raíces, amor, sueños, música, familia… son los ingredientes de una historia con ecos de realismo mágico, en la que el viento de Levante, tan característico del sur peninsular, se convierte en un personaje más (encarnado por la cantaora Inma ‘La Carbonera’ , que le aporta sabor flamenco al espectáculo).Ron Lalá y Ay Teatro son las dos compañías en las que Tato ha desarrollado básicamente su trabajo en los últimos años. «Después de cuatro años trabajando en Londres con Tali Pelman (la directora general creativa de Stage Entertainment), Nick Skilbeck o Jonathan Kent, puedo decir que te olvidas de estar allí con grandes nombres del West End porque te sientes como en casa; yo me sentía como si estuviera con los compañeros de Ron Lalá . Y es que en realidad, somos lo mismo: somos creadores, contadores de historias. Es verdad que el mundo del musical es diferente. En los juegos con los clásicos o en la comedia me suelo sentir mucho más libre. Aquí teníamos un condicionante que es el repertorio de Alejandro Sanz, con el que había que construir las líneas dramatúrgicas, repartir los grandes temas entre los personajes, construir distintos momentos: duetos, solos… Había que pensar toda una estructura en la que hemos trabajado muchos años para que no pareciera una excusa para meter las canciones . Y había que atender a las reglas del musical: dos actos, tramas y subtramas… Ha sido un verdadero desafío».Amanda Digón y Pepe Nufrio dan vida a los dos protagonistas, Ale y Ella. Han podido comprobar, en las funciones previas, el tirón de las canciones: «A mí me encanta, porque tener un público motivado es lo mejor», dice la actriz; «se escucha como un eco cuando pronuncias una frase, y en ‘Pisando fuerte’ un día se pusieron a aplaudir, eso parecía un concierto de rock. Pero hay que entender que estas canciones son ya de la gente», completa Nufrio.Los dos actores protagonizaron el pasado año otro musical, ‘Cabaret’, cuyo tono dramático y oscuro es radicalmente diferente al luminoso de ‘El alma al aire’. ¿Cómo viven, más allá del escenario, este cambio de registro? ¿Les afecta de algún modo el tono de la historia que interpretan? «Lo hablamos a menudo -responde él-. Cuando salíamos de ‘Cabaret’ lo hacíamos, efectivamente, con ese poso dramático; había días que no podíamos dejarlo en el teatro y nos lo llevábamos a casa, y en otras ocasiones podíamos hacerlo y nos íbamos contentos. De aquí salimos con el subidón de los aplausos del público, de la gente cantando… Es otra cosa, salimos más felices». «Es muy bonito -completa Amanda- ver que los dos proyectos tienen un objetivo diferente; ‘El alma al aire’ provoca en el público alegría, buen rollo, que es muy importante en los tiempos que corren . Con tanta polarización, me impresiona mucho ver a mil personas cada día unidas por una misma canción».Otra de las actrices es Inés León , que interpreta a Soledad, y que participó hace cuatro años en los ‘workshops’ iniciales del espectáculo: lo que se podría llamar la ‘prehistoria’ del espectáculo. «He visto cómo ha ido evolucionando, lo que he podido aportar, lo que sus responsables permitían que aportáramos. Y ha sido muy bonito ver cómo se crea un musical desde cero …»«Cada canción -concluye- es un mundo, una historia propia, y Álvaro lo que ha hecho muy bien es crear personajes con su propia idiosincrasia que reviven las canciones y consiguen que el público no solo escuche cómo se canta la canción, sino que le descubra otro significado dentro de la historia general. Y ha llenado ‘El alma al aire’ con mil valores y mil historias que son mágicas».  RSS de noticias de cultura

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‘Corazón partío’, ‘Amiga mía’, ‘¿Y, si fuera ella?’, ‘Cuando nadie me ve’, ‘El alma al aire’, ‘No es lo mismo’, ‘Quisiera ser’… Todas estas canciones tienen algo en común, además de su enorme popularidad: llevan la firma de Alejandro Sanz. Ahora forman parte, … además, del repertorio de ‘El alma al aire‘, el musical que se estrena este miércoles 30 de septiembre, tras varias semanas de funciones previas en las que se ha engrasado el espectáculo.

 

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