La cuadratura del círculo. Es lo que busca el Gobierno. Un tetris que no colapse y con el que pueda pasar de pantalla. Negociaciones permanentes, «a contrarreloj». Incluso de noche. Se trabaja, según trasladan fuentes del Gobierno, en un paquete «ambicioso y transversal» con una «amplia baterías de medidas urgentes» que pretende convencer a grupos ideológicamente tan dispares como ERC, Bildu y Podemos junto a PNV y Junts. Así, en la mesa de trabajo hay medidas como la prohibición de la compra especulativa a los fondos buitre o las bonificiaciones fiscales a inquilinos y propietarios. La necesidad de un «mínimo común denominador», como lo han definido desde el PNV.
El Gobierno negocia a contrarreloj para convencer a grupos ideológicamente tan dispares como ERC, Bildu y Podemos, por un lado, y PNV y Junts, por el otro
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La cuadratura del círculo. Es lo que busca el Gobierno. Un tetris que no colapse y con el que pueda pasar de pantalla. Negociaciones permanentes, «a contrarreloj». Incluso de noche. Se trabaja, según trasladan fuentes del Gobierno, en un paquete «ambicioso y transversal» con una «amplia baterías de medidas urgentes» que pretende convencer a grupos ideológicamente tan dispares como ERC, Bildu y Podemos junto a PNV y Junts. Así, en la mesa de trabajo hay medidas como la prohibición de la compra especulativa a los fondos buitre o las bonificiaciones fiscales a inquilinos y propietarios.
Medidas con más visión de izquierda, pero también con un guiño a los partidos conservadores. Así se mueve el Gobierno, el Ministerio de Vivienda que es quien lleva meses canalizando las negociaciones. Porque el propósito esta vez es lograr un paquete de medidas cuya aprobación en el Congreso esté asegurada. Esto es, en lugar de ofrecer un paquete de máximos, que muestre hasta dónde está dispuesto a llegar el Gobierno, apostar por unas medidas que sean más de mínimos, pero que gocen del apoyo necesario para ser validadas una vez se apruebe en el Consejo de Ministros.
Demandas que piden las formaciones más de izquierda están en la mesa de trabajo, con la mirada puesto en lo sucedido a Maricarmen, que fue desahuciada con 87 años. Así se prevé una cláusula ante los desahucios «para que no haya una sola Maricarmen más», explican fuentes gubernamentales. También otra medida muy demandada por partidos como Podemos, ERC o Bildu: prohibición de la compra especulativa a los fondos buitre. «Porque las viviendas son para vivir», es la explicación que ofrece el Ejecutivo a este asunto.
Junto a estas medidas, el foco también en los caseros, que es un asunto que importa a partidos como Junts o PNV. Por un lado, bonificaciones fiscales para personas inquilinas; pero también bonificaciones fiscales para quienes bajen el precio del alquiler. Lo que se quiere, explican fuentes del Gobierno, es «rebajar el esfuerzo económico de manera inmediata», así como «incentivar que bajen los alquileres». Estas bonificaciones no son compartidas por todos los socios, pero necesita atraer también a PNV y Junts.
Una de las medidas más novedosas planteadas en la negociación es la estabilización de los contratos de alquiler. Lo que se quiere desde el Ejecutivo es «proteger» a las personas que viven en comunidades en las que no se aplica la Ley de Vivienda frente a «subidas abusivas, así como al conjunto de la población frente a las renovaciones». Es decir, una aplicación de facto de la Ley de Vivienda en las comunidades del PP que no desarrollan esta normativa.
La negociación planteada con los partidos, también apunta a los pisos turísticos y el alquiler de temporada. Así, se quiere intervenir el mercado en lo referido a la regulación del alquiler de temporada, con el propósito, explican fuentes del Gobierno, para acabar con el fraude en los contratos de corta duración. También se quiere subir el IVA a los pisos turísticos, para que tributen como lo que son, «un negocio, y para frenar su proliferación».
Como contraposición se quiere acometer una bajada del IVA a la construcción de vivienda protegida con calificación permanente.
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